“Encuentro fuerzas en la pasión. Es algo de lo que se vive.” Con emoción esperó Ernesto Frías Silva el viaje que ayer concretó hacia Córdoba, escala obligada previa a Buenos Aires, sitio donde el sábado será el único tucumano que recibirá orden de salida en el XIII Gran Premio Histórico. El piloto de 77 años manejará un Peugeot 404 con el N°530, que contará con la navegación de Eduardo Torrego.
“Tengo sentimientos encontrados: por un lado alegría por poder estar en competencia de nuevo, y por otro lado tristeza porque no voy a poder estar con Luis Fernández y Gregorio Carrizo, con quienes formamos equipos en el pasado y que hoy están recuperando su mejor forma física”, agregó el corredor, que hará su novena participación en la prueba y que esta vez se sumará a un equipo cordobés de ocho integrantes.
El Peugeot fue atendido en la previa por Julio Suárez, y su instrumental fue revisado por Jorge Rotondo. “A los dos les agradezco la mano que me dieron, como también a la gente que me dio su aliento antes de partir.”
La prueba de regularidad cubrirá este año Buenos Aires, Córdoba, San Luis, San Juan y Mendoza; se extenderá hasta el 3 de octubre y tendrá un fin solidario, en beneficio de Caritas Argentina.
Frías Silva contó también que ya anduvo por el trayecto que se recorrerá esta vez. “No será un desafío sencillo, porque habrá muchos tramos de cerros y de ripio, por caminos sinuosos. Será cuestión de cuidar lo más posible el coche” señaló el piloto cuya mejor tarea en el Gran Premio se dio en 2012, cuando fue 38° en la Clase E entre 350 participantes.
Para esta edición se inscribieron 185 vehículos, cuyas marcas y modelos formaron parte de los Grandes premios de Turismo corridos de 1957 a 1975.