Teniendo en cuenta los calores con que se despide la primavera, Ramón Eliseo Ávila no tuvo mucho que pensar a la hora de decidir qué hacer con su orden de compra de $ 3.000, de Castillo, con que resultó beneficiado por un Número de la Suerte. El vecino del oeste de San Miguel de Tucumán convirtió la buena fortuna en ventiladores de techo para la galería de su casa.

Vilma Tula, del capitalino barrio San Miguel, obtuvo idéntica recompensa con los Números de la Suerte y la canjeó en Castillo por un horno eléctrico, una minipimer y una batidora, todo para renovar su cocina y deleitar a su familia.