La primera jornada en el autódromo “Oscar Cabalén” dejó algunos interrogantes para los pilotos que toman parte de la Clase 2 del Turismo Nacional. Quizás la mayor pregunta fue cómo lograr acercarse a Nicolás Posco, que hizo un tiempo “de otro planeta” en la primera clasificación.

“Hay mucha diferencia con la punta con respecto a los tiempos, pero en cuanto a posiciones yo estoy bien. El equipo va a hacer unos cambios en el auto, con los que estoy seguro de que voy a mejorar” aseguró Pablo Ortega, convertido en el mejor representante tucumano en la clasificación: fue 9° con el Fiat Palio, 930/1000 del bonaerense Posco (Ford Fiesta), que registró 1’41”847/1000. Joel Gassmann (Ford), a 443/1000 y Pedro Boero (Renault Clio), a 476/1000, lo escoltaron. Antes, en la general de tiempos de entrenamiento, el tucumano fue 14°.

En la lista de mérito, Juan Ortega fue el segundo tucumano destacado, al culminar 9°, a 993/1000 de Posco en la clasificación (antes había sido 21° en los ensayos). “El puntero hizo una diferencia abismal con el resto. Yo bien, conociendo el circuito. Aún estoy perdido en algunos parciales y en otros me siento muy bien. Quedan algunas incógnitas que debo resolver”, apuntó el piloto.

Para Maximiliano Bestani, la jornada le deparó un 15° lugar en la clasificación a 1”205/1000 (fue 34° en entrenamientos). “Me compliqué en el cuarto parcial. Pienso que tengo que cambiar algunas maniobras para poder avanzar en el clasificador. Además, en la parte lenta se están sintiendo los kilos de lastre. Siento que hoy las cosas van a mejorar”, dijo.

Lucas Mohamed fue de mayor a menor. De 16° en los ensayos, terminó 18° en la clasificación. “Pasó que no pude repetir el tiempo que hice en el primer entrenamiento, porque cambiamos los neumáticos usados por nuevos y eso no le cayó bien al auto. Con el equipo nos pusimos a ver qué configuración de suspensión para a ponerle para la segunda jornada. Por lo demás, el auto anda bárbaro y yo me siento muy bien en lo anímico. El regreso fue dulce, porque la recepción fue buena y sentí el aliento de la gente”, contó el yerbabuenense.