RÍO DE JANEIRO.- El ex gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, uno de los dirigentes más importantes del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) del presidente, Michel Temer, fue detenido acusado de desviar recursos de obra pública, en un capítulo más de la crisis política y económica cruzada con las investigaciones de corrupción que atraviesa Brasil. Cabral fue arrestado en su vivienda del barrio carioca de Leblon, un día después de la detención de otro ex gobernador estadual, Anthony Garotinho, sospechoso de haber participado en corrupción electoral. La decisión fue tomada por el juez Sergio Moro, quien investiga la corrupción entre la administración pública y la financiación de la política por empresas de ingeniería.

La caída de Cabral en la Operación “Lava Jato” coincide con la crisis que su ahijado político, el gobernador Luiz Fernando Pezao, atraviesa a partir de declarar el estado de calamidad pública en el estado de Río de Janeiro, sometido a un proyecto de severo ajuste fiscal que replica lo que impulsa Temer en el plano nacional para reducir el déficit de las cuentas públicas.

Incluso el magistrado, conocido por su severidad en decretar prisiones y denegar excarcelaciones, argumentó que pidió la prisión del dirigente “frente a la notoria situación de ruina de las cuentas públicas del gobierno de Río de Janeiro”. “Sería una afrenta permitir que los investigados disfruten en libertad de los millones recibidos por sus delitos, adquiriendo bienes de lujo, mientras la gestión gubernamental comprometida por corrupción e ineptitud impone sacrificios”, escribió Moro.

La Justicia estima que Cabral, gobernador 2007-2014, participó en una red de desvío de fondos que movió U$S 65 millones en sobornos en obras realizadas en el estado, entre ellas varias para Petrobras. Además, la policía detuvo a su más estrecho colaborador, Wilson Carlos, y a varios de sus asesores, acusados de corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita.

La detención de Cabral coincide con la crisis que sacude al estado de Río y con una ola de protestas de los empleados públicos contra los recortes que pretende realizar el gobierno estatal para equilibrar las cuentas.

Otro del PMDB que está detenido por participar de negociaciones para obra pública en el estado de Río es Eduardo Cunha, ex presidente de la Cámara de Diputados que le allanó el camino a Temer para su llegada al poder con el juicio político y destitución contra Dilma Rousseff.

Según la acusación, directivos de las empresas constructoras Andrade Gutiérrez y Carioca Engenharia confesaron ante la justicia, a cambio de reducción de penas, que le pagaron a Cabral unos U$S 10 millones, muchas veces en cuotas mensuales y en gastos para su esposa. (Télam)