Parque 9 de Julio (I)
Parece una contradicción pero se trata nuevamente del caso de una Ley de cesión de una porción del terreno del Parque 9 de Julio para la construcción de un centro tecnológico por la Universidad Tecnológica Nacional, lo que recuerda el caso del estadio de hockey del club Natación y Gimnasia. El desarrollo y el progreso es bienvenido, siempre cuando se realice sin afectar el patrimonio ya consagrado y apreciado por toda la comunidad. No tenemos nada contra un centro tecnológico, por el contrario, estamos a favor, como en su momento estuvimos a favor del hockey como deporte, pero estamos convencidos de que no se puede avanzar destruyendo lo que se tiene, especialmente si se trata de un patrimonio muy querido por los tucumanos y argentinos, a tal punto que nuestro parque fue declarado como tal por el Estado Nacional en el año 1997. Sin duda el trámite muestra la falta de sensibilidad de nuestros legisladores por lo nuestro, en este caso el Parque 9 de Julio. La ley en cuestión se opone al acuerdo asumido por el Gobierno Provincial y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, para no ceder más tierras del Parque 9 de Julio, consagrado por la Ley 6.478, de agosto de 1993. Asimismo, los legisladores no se fijaron que el parque está en la lista de los espacios protegidos por la Ley 7.535 (Patrimonio Cultural) y que no permite un fraccionamiento sin afectar dicha ley. Y por sobre todas las cosas se estaría violando el sentido de la expropiación de las 400 ha originales destinadas al parque, en la iniciativa de creación del Gobernador Soldati. Pero hay algo más actual y profundo, es el sentimiento de vergüenza que produce la falta de orgullo y de pertenencia que revela la acción de los legisladores que dieron vía a esta ley, cuando ellos mismos deberían haberse opuesto (se supone que están para cuidar y proteger el bien común por medio de sus actos legislativos). Esta carta pretende divulgar y buscar el reclamo conjunto de la comunidad y la reacción de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Provincia, ante el hecho denunciado y por sobre todo pedirle al Gobernador que no permita un nuevo cercenamiento del parque, haciendo cumplir el compromiso asumido oportunamente, impidiendo la ejecución de la Ley mal gestada mediante tretas legislativas; de lo contrario, algún día nos sorprenderá un shopping en la Casa de Gobierno. Invitamos al Decano de la Facultad Regional Tucumán de la Universidad Tecnológica Nacional a devolver la Ley a la Legislatura y pedir que se le ceda un terreno que no forme parte de un patrimonio consagrado. Los malos antecedentes no justifican nuevos errores si en nuestra conciencia está claro lo que se debe hacer y lo que no. El plano de expropiación y proyecto del Parque 9 de Julio ilustra claramente la extensión destinada al mismo y aún no concluida.
Guillermo Olivera
Presidente Sociedad Amigos del Árbol Tucumán
sociedadamigosdelarbol@gmail.com
Parque 9 de Julio (II)
Rechazo totalmente la idea de donar 17 hectáreas del Parque 9 de Julio a la Universidad Tecnológica Nacional. San Miguel de Tucumán, con su población en constante crecimiento, necesita urgentemente más espacios verdes y no menos, por lo que cercenar los existentes resulta un daño para la comunidad.
Teresa Piossek Prebisch
t_piossek@hotmail.com
Parque 9 de Julio (III)
Es fácil legislar cuando no se piensa en el futuro. Un pensante de la Legislatura cedió un nuevo espacio de nuestro Parque. Cuando Charles Thays proyectó el Parque, pensó en 300 hectáreas de espacio verde, para una población de 70.000 habitantes, obviamente imaginaba un parque para una población en constantemente crecimiento. Es decir, sería más grande que el Parque Sarmiento en Córdoba. Cuántas hectáreas de este Parque nos robaron la Universidad, los clubes deportivos, la deforestación, el pavimento, los bares, el autódromo, etcétera. Lo que se discute es si el predio pertenece al Municipio o a la provincia; ni siquiera se debía discutir. Mi modesta opinión: es municipal. Pero no es lo que importa, lo que importa es el pulmón que nuevamente mochamos, que nuevamente entregamos a un sector privilegiado que con el tiempo, al igual que el Lawn Tennis, irá sumando hectáreas. Aún un mínimo sector me reclama cuando en mi breve Intendencia lo corrí al Club Hípico, cinco caballos a cargo de diez personas; no hablan de las fiestas que realizaban a beneficio propio colocando una gigantesca carpa -que puedo garantizarles que la iba a quemar si no la retiraban-; muchos empleados de Espacios Verdes fueron testigos de lo que allí encontramos. Poca es la imaginación de los autores del proyecto; deberían esforzarse un poco más en estudiar los pro y los contra. Es sólo un consejo, aunque es evidente que el verde no es su color predilecto.
Marta Elena Ezcurra
Martaezcurra@hotmail.com
El árbol de Navidad
Ahí estaba él. Altivo, silencioso e imperturbable. Mirándome desde sus borlas de colores, que titilaban reflejando las lucecitas empeñadas en bajar y subir hasta la estrella majestuosa que coronaba su cúspide. Y ahí enfrente estaba yo, solo con una soledad inacabada recordando los años jóvenes, donde la casa se llenaba de risas, de canciones, de regalos y algún villancico de adoración al niñito Jesús. Y miraba al árbol y miraba al teléfono que parecía haber enmudecido esa Nochebuena; venía a mi mente la remanida frase “los hijos son hijos de la vida”. Lejos, allende el mar, estaban ellos, seguramente ocupados en sus cosas, en ese día tan importante para nosotros, los cristianos. Mañana me llamarán seguramente -afirmaba mi pensamiento- Y una voz grave, que pareció partir del centro del árbol, me respondió: en los ojos del Niño del pesebre, encontrarás el perdón a tus errores. Entrecerré los ojos como para recapacitar el sentido de esas palabras, pero mi corazón dio un salto al escuchar una vocecita minúscula que gritaba desde la puerta: Abuelo, ¡Feliz Navidad!
Domingo Omar Almirón
doalmiron@hotmail.com
“No va más”
Continuando con la ocurrente idea planteada por el lector Carlos Duguech en su carta “Gastos sociales” (20/12), he de acrecentar la postura. No me gusta el juego pero me vi tentado por la gran posibilidad de ganar. Apuesto a que no sólo los comprobantes de gastos sociales de la Legislatura no aparecerán; tampoco los nombres de las calles en Yerba Buena, ni dejaremos de ver motos ocupadas por cuatro personas y sin cascos, ni personal policial en vehículos sin patente atravesando semáforos en rojo, ni caminaremos seguros al salir del estadio, ni disminuirán los accidentes de tránsito evitables, ni veremos “lomos de burro” para bajar la velocidad, ni solucionado el peligroso “lago” del puente Lucas Córdoba, ni jueces pagando Ganancias. Aún no escuché el “no va máaas”; Pepe Mujica me dice al oído que “corone” a que los políticos deberán vivir como la mayoría de la sociedad, no como la minoría. Incoherente como la realidad que vivimos, espero en esta oportunidad que la suerte no esté de mi lado.
Alberto Spindler
albertojspindler2003@yahoo.com.ar
Impuesto a las ganancias
Grande fue mi ilusión y alegría al escuchar la promesa de que no se descontaría el impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo. Por supuesto, era otra de las tantas mentiras a los que nos tienen acostumbrados. En mi caso particular, soy docente jubilada, no tan sólo se me descontó tal impuesto, sino que se sextuplicó el importe. Como dice el refrán: “manden uno, manden otros, los tontos siempre somos nosotros”.
Josefina Amaya de Argañaraz
San Martín 651
Monteros
Importación de chanchos
Escuché, por un canal de televisión de Buenos Aires, anunciar que Argentina importará chanchos de Canadá, y me dije: a este extremo hemos llegado, ya que es una de las tantas riquezas que abundan en nuestro país, a la que agregamos la fabricación de juguetes y electrodomésticos que proceden de China, Estados Unidos, Alemania, Japón y otros países de Europa que se fabricaron en nuestro país y daban trabajo a miles de argentinos obreros especializados Y con la misma calidad y eficiencia que ahora importamos. O hay intereses económicos o negociados ocultos para favorecer a ciertos empresarios o grupos políticos que se benefician sin importarles el daño que causan el país y el pueblo que los votó. Estas medidas desacertadas y perjudiciales de nuestros gobernantes, para mi entender, son lisa y llanamente un vaciamiento de nuestras riquezas que tenemos en abundancia. Los culpables de esto son los mismos que juraron defender nuestro prestigio de país y dar la mejor imagen de la nación próspera y rica a los ojos del mundo.
Juan Carlos Monasterio
Pasaje Luis Beltrán 1.452
San Miguel de Tucumán
La zona de la ex Villa Piolín
Los ciudadanos que vivimos entre Lídoro Quinteros, San Lorenzo, avenida Padilla y Mate de Luna, no podemos salir de nuestro asombro e indignación. Somos rehenes de delincuentes, que antes se ocultaban entre trabajadores buenos en la famosa Villa Piolín. Ahora circulan a cualquier hora del día con armas, arrebatando carteras, celulares, bolsas de super... no podemos caminar tranquilos ni salir de nuestras casas. Debemos estar alertas para ir a recoger a nuestros hijos en la parada, etcétera. ¿Es justo vivir así? Pagamos impuestos. ¿Hasta cuándo vamos a vivir así? Señor gobernador... señor jefe de Policía... ¿hasta cuándo? No nos conforma que una semana manden un móvil y después se convierta en tierra de nadie. Necesitamos soluciones definitivas.
Adriana Besso
abeco1960@hotmail.com
Obra en La Costanera
Me comunico con este diario para poner en conocimiento de toda la ciudadanía de la provincia sobre la obra que se está construyendo sobre el río salí, en el barrio La Costanera. El río está a un metro de la avenida. ¡En que cabeza le cabe al señor Amaya, al señor Cano y al señor Alfaro hacer una obra condenada a ser destruida? Recapaciten y dejen de despilfarrar la plata de todos.
Hernán Argañaraz marganaraz510@gmail.com