Reemplazo voluntario

Inspirándome en la iniciativa de algunos argentinos, que ante el paro docente en provincia de Buenos Aires, se ofrecieron como voluntarios para reemplazar a los huelguistas, yo me ofrezco como voluntario también, pero para reemplazar al presidente de la Nación cada vez que este salga de vacaciones (algo que suele hacer con frecuencia), y también, por qué no, para el resto del tiempo en que está en ejercicio. Si al final lo hace tan desacertadamente (según mi punto de vista, que también es el de varios millones de argentinos más), que me parece que yo, con todas mis limitaciones y carencias, tranquilamente lo podría reemplazar. Por ejemplo; si es por los discursos que da, creo que puedo leerlos igual que él y hasta capaz me animo a improvisar un poco. Además (y en esto creo que “vengo” bastante mejor) en mí podrán encontrar un ciudadano sin ninguna causa judicial abierta, no tengo ninguna empresa ni cuenta en paraíso fiscal, tampoco tengo ninguna empresa de correos que le deba millones al estado, jamás fui imputado, ni procesado, mucho menos enjuiciado por ninguna causa. Tengo un “veraz” impecable, no le debo ni al almacenero de la esquina. Si bien no hablo el inglés tan bien como él, me defiendo bastante bien con el italiano y algo de francés, lo que quizás sirva también para las giras presidenciales. No tengo título universitario, pero eso no me descalifica, supongo, ya que me parece que él nunca lo utilizó al que tiene. Si es por su hermosa familia (algo que muchos de sus admiradores ponderan), yo también la tengo, así que en esto no habría diferencias. Con respecto a la primera dama no habría problemas tampoco, ya que con la que me acompaña a mí no tengo nada qué envidiarle a él. Eso sí, en imagen personal debo reconocer que el Presidente “viene” mejor, ya que él tiene mas “facha”, ojos claros y usa mejores “pilchas”, pero no creo que esto sea determinante, aunque, reconozcamos, siempre le sirvió para cosechar votos del público femenino (se de algunas señoras que lo votaron sólo por eso, por “buen mozo”) . Además, y acá viene lo más importante, yo me comprometo a tomar medidas en favor de la mayoría del pueblo argentino y no como él que hasta ahora sólo favoreció a minorías y encima a las más “pudientes” y también me comprometo a no prometer nada que no vaya luego a cumplir, algo que hizo él en la campaña electoral. Soy muy respetuoso de las personas y no me gusta aprovecharme ni reírme de la ingenuidad de los demás y además rechazo enfáticamente la hipocresía y la mentira. Desde luego que mi ofrecimiento voluntario es sin la expectativa de obtener ninguna remuneración, ya que sería un gran honor (de allí lo de “ad honorem”) ocupar semejante cargo.

Oscar Alberto Beltrán
Av. Belgrano 3.350
San Miguel de Tucumán


Ni una menos

Mujer; lo más hermoso de la Creación, por lejos. Una mujer cumple miles de roles: hija, madre, esposa, amante, ama de casa, luchadora incansable de la vida, con la capacidad de albergar vida durante nueve meses dentro de su cuerpo y dar alimento de sus propias entrañas cuando amamanta. Decir “Mujer” es sintetizar un cúmulo de virtudes en un solo ser, pero sobre todo amor y sentimientos que nosotros los hombres tan sólo intuimos. Ahora bien, la agresividad hacia ellas de parte de los masculinos se va haciendo una “bola de nieve en bajada”, tristemente existen hombres que ubicándose en el absurdo machismo se aprovechan y estropean. Esos hombres cobardes golpeadores que, sin lugar a dudas son incapaces de enfrentarse a otro hombre, eligen el camino de la intimidación y los golpes, denigrando y degradándose tanto el golpeador como la víctima. Muchas callan, por miles de cuestiones, sobre todo económicas, sociales o por “miedo”, tan es así que día a día vemos como noticia en los medios periodísticos la muerte de alguna mujer en manos de un pusilánime falso macho. ¿Y quiénes pagan las consecuencias? La pagan los hijos y toda la sociedad; nos vamos acostumbrando a leer noticias de esta índole. Desde nuestra ONG, Conciencia Ambiental Tucumán, decimos a grandes voces “Ni una menos”, repudiamos y juzgamos a los golpeadores y manipuladores, decimos basta! Ya paren la mano, a las mujeres hay que admirarlas y amarlas, ellas son nuestras madres, hijas y esposas, aparte de poseer miles de virtudes que nosotros los hombres sólo percibimos a lo lejos.

Pedro Martínez
Víctor Hugo Guardia
Casacas Verdes de Conciencia Ambiental Tucumán


Repavimentación

Si la memoria no me falla, cuando asumió el nuevo intendente todo el cuadrante comprendido entre las calles Lamadrid, Chacabuco, Congreso y avenida Roca fue repavimentado, al igual que la avenida Avellaneda. Desde hace unos días observo con sorpresa trabajos de bacheo en las zonas mencionadas. Entonces pregunto, ¿el trabajo fue mal realizado o el espesor de la capa asfáltica fue mal calculado dado que siendo generosos el trabajo de repavimentación duró escasos 16 meses? Por otro lado quisiera felicitarlos por el bacheo, pero sugiriendo que se extienda a todas las calles de la ciudad y no solamente dentro de las cuatro avenidas.

Fernando Carlos Brunet

fernandobrunet55@hotmail.com


Galenos

Esta semana caminé cerca de plaza Belgrano (venía de visitar a un cliente), y me encontré con un amigo que no veía hace mucho tiempo. Quisimos tomar un café para charlar en tranquilidad, pero ¡qué sorpresa! En un bar de Alberdi al 600 no había lugar; todas las mesas (de la vereda e interior) estaban ocupadas por médicos (delantales blancos, incluso muchos con sus apellidos bordados), que obviamente deberían estar cumpliendo funciones (eran las 10,30), en el Hospital Padilla. Absortos, con mi amigo, caminamos unos metros hacia otro bar; también completo, pero además de galenos, había seis o siete “promotoras” del Ministerio de Salud con uniformes azules que así lo indicaban, en una importante mesa. Es triste y a la vez da bronca ver como estos “servidores públicos” ligados a la salud, con toda impunidad -porque evidentemente nadie los controla- no cumplen con las funciones para las que fueron designados y por las que cobran, a través de los impuestos que nosotros pagamos.

Facundo Campanela
facundocampanela@hotmail.com


Canal en Alberdi

El rigor del clima de nuestra Provincia, sus abundantes lluvias en esta época del año, los fenómenos climáticos que se acentúan por efecto de los daños que la acción del hombre produce en la naturaleza, obliga en grado sumo a los funcionarios responsables a ser más serios al momento de la toma de decisiones para prevenir males mayores a los habitantes de una ciudad que ha confiado en sus idoneidades al elegirlos. Después de haberse ejecutado en Juan B. Alberdi un presupuesto aprobado por ley de la Provincia de $ 38,5 millones para la construcción de un canal de desagüe pluvial que entonces se dio en llamar “Canal de Cintura “, con estupor advierten los habitantes de esta villa, no solo que los efectos de las tormentas siguen siendo devastadores como antes de la construcción del canal citado – destrucción de caminos y predios rurales del pedemonte e inundaciones en gran parte de los barrios de la ciudad – sino también que el canal en cuestión se ve destruido hoy por las mismas tormentas que esta obra pretendía encauzar. Merece una autocrítica de las autoridades, tanto municipales como provinciales que participaron en la ejecución del proyecto, que no han tenido en cuenta las críticas sobre su falta de viabilidad técnica. Estas críticas se fundaban en que las aguas de lluvia de la zona del pedemonte de la ciudad y del oeste en general, buscan derivar en la cuenca del Río Marapa y no del Arroyo Matazambi, distante a más de seis kilómetros de esta ciudad. No obstante, se siguió ejecutando la obra, convertida hoy en una sucesión de cárcavas, que parecen no desanimar a las autoridades, que continúan insistiendo en reclamar más fondos de la Nación para continuar la obra, según últimas declaraciones de funcionarios. Las lluvias de estos días han dicho toda la verdad sobre el tema, y demostrado la falta de sustento técnico del proyecto, cuya continuación –si es que no está terminado– debe suspenderse. Corresponde entonces, se realice un estudio nuevo, con técnicos que con nombre y apellido asuman la responsabilidad de otra propuesta, y que los funcionarios responsables de lo que hasta ahora se ejecutó expliquen a la sociedad cómo fue gastada tan importante suma de dinero en este fracasado proyecto.

José Luis Díaz Robin
jldiazrobin@gmail.com


Mendigos

En estos días compartíamos un café en una vereda de la zona de Plaza Urquiza (lujo que podemos darnos la clase media “todavía”), me asombró el crecimiento exponencial de personas mendigando. En el término de 45 minutos pasaron seis, sí seis; desde niños, mujeres, varones, etc., pidiendo directamente o dejando la clásica tarjetita con una leyenda. O sea, un cada siete minutos o menos dificultando una conversación fluida. Ahora voy al punto: dentro de esta legión vino un muchacho con gorra de unos 25 años y cuando le propuse una tarea remunerada (changa), tuvo una reacción inesperada: se fue como si le hubiese apuntado con un lanzallamas. ¿Qué lectura le damos a esto? Pienso que hay tomar nota porque el padre posiblemente no haya trabajado nunca y volvemos a lo mismo: el ejemplo y la cultura del trabajo salen del seno familiar. En el Banco Nación de avenida Mitre al 800 había una cola de casi una cuadra y la entrada de la sucursal del Correo estaba obstruida por una mujer que observaba a su nene correteando, con otro en el cochecito, uno más en sus brazos y el cuarto en la panza, cumpliendo al pie de la letra la premisa del anterior gobierno “hay que poblar el país”, pero en esta semana la perla negra la obtuvo una mujer embarazada huyendo en moto después de un atraco. Entonces, ¿qué se puede esperar de la descendencia? La solución a esto yo no la tengo (estudié otra cosa), pero hay gobernantes, políticos, sociólogos, policías, etc., y son los que tienen la palabra. Los arrebatos son el tema del día y si se aprueba la ley; y que sea una ley (no un globo de ensayo), que reglamente el uso de motocicletas, sería un paso adelante porque si juegan a la payana con los ojos cerrados, se les va a caer la piedra.

Alberto Antonio Segulja
alansegconstrucc@gmail.com