Inundaciones I

Dramáticos y tristes momentos está viviendo la población del sur de Tucumán a raíz de las inundaciones. Se invoca a Dios en oraciones y ruegos para que la naturaleza “no nos castigue” más. Creo que en realidad es un autocastigo por la acción antrópica, desaprensiva e irresponsable, que no respeta y depreda la naturaleza con las consiguientes nefastas consecuencias que estamos padeciendo.

Liliana Müller
liliana.c.muller@gmail.com


Inundaciones II

Lo dijo el doctor en meteorología Leónidas Minetti, refiriéndose a la continuidad de las lluvias que originaron las inundaciones por causas diversas: falta de obras, tala indiscriminada en el pedemonte, desmanejo de las cuencas para contener las crecidas de los ríos. El ex gobernador Alperovich y su vice Manzur (trasladado años después) estuvieron 12 años, habiendo recibido fondos de la Nación; y a pesar de otras crecidas, no lo solucionaron por falta de terminación de las obras, de acuerdo con los informes de ingenieros en hidráulica. En cambio, hicieron obras de menor importancia como el lujoso edificio de la Legislatura, los túneles inconclusos, cordón cuneta y pavimento. Manzur, cuando asumió como gobernador, prometió la realización del dique El Clavillo; después se olvidó y se puso a soñar con grandes obras como el estadio único de fútbol y el centro internacional deportivo en Tafí del Valle. El helicóptero que compró por 8 millones de dólares (cómo hacen falta ese dinero y los $615 millones de las valijas la Legislatura para ayudar a los inundados) mientras los canales de desagües de la ciudad de Tucumán con una furia incontenible se llevaron una vida. Esa es la importancia que les dan a las obras importantes para el bienestar de la sociedad; y ahora se hacen los afligidos, y se presentan como salvadores; y reconoce el gobernador que faltan obras obras hidráulicas, que las harán “el año que viene”. Basta de hipocresía e impunidad: estoy seguro de que en sus mansiones no entró ni una gota. Este desastre es peor que el del anteaño pasado, cuando se llevó 11 puentes; y con ese antecedente, por menos, hubieran hecho obras para que haya sido menos grave. Lo más loable es la solidaridad demostrada por el pueblo tucumano ante esta tragedia que padece una sector de la población, ante gobiernos irresponsables que son los causantes tantas pérdidas y sufrimientos.

Francisco Sánchez
francisco-sanchez@hotmail.com.ar


Inundaciones III

Toda catástrofe genera dolor y llanto, héroes y villanos, mezquindades. Nuestros hermanos del sur tucumano están soportando las peores inundaciones de los últimos 100 años. La indiferencia o el poco interés del gobierno nacional son notorios; están más preocupados por el paro nacional de hoy, por la suspensión a Messi, por la ruta del dinero K o por la muerte de Nisman. Basta ya de críticas destructivas por parte de los medios porteños. No escuché informar que de Ezeiza o de Aeroparque estén despegando aviones Hércules con ayuda humanitaria; o que las mercaderías incautadas en la frontera a traficantes vayan a los inundados. A esta gestión la deberían estar haciendo funcionarios nacionales tucumanos que en este año y medio sólo fueron “correveidile”, y que siguen criticando y beneficiando a sus cuatro municipios adictos. ¿ No hubiera sido mejor , en vez de gastar cemento en un monumento y comprar una casa vieja, destinar ese monto para construir defensas en las márgenes del Salí del lado de la Capital? Dejen de macanear con el Plan Belgrano, San Martín, Atlético, peronistas y radicales. Todos hacen falta. El sur tucumano también existe, y nos necesita.

Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180 Barrio 20 de junio
San Miguel de Tucumán


Yerba Buena

Barrio El Sapito: he leído la noticia en LA GACETA sobre el desarrollo inmobiliario en Yerba Buena, sobre calle Las Higueritas; más allá de la cancha de fútbol para dejarle para la gente de la zona, me preocupa el gran emprendimiento con edificios de cuatro pisos, según da cuenta la nota. Todos los que vinimos a vivir a Yerba Buena lo hicimos en busca de verde y sol, escapando del centro de edificios uno al lado de otro, donde están quedando calles oscuras y grises de tanto cemento. Por otra parte, el actual intendente hizo bandera de los edificios no autorizados, como el de Grandi en el pie del cerro, o el de Alperovich en la avenida Perón. Resulta que ahora sí se autorizan estos desarrollos. ¿El código lo permite? No es la Yerba Buena que buscamos, por la cual pagamos y por la cual el intendente, entre otras razones, fue elegido. Promesas que no está cumpliendo, junto a un Concejo “delirante” que no hace nada. No queremos un vecino que desde el cuarto piso esté violando nuestra intimidad de disfrutar del jardín o de la pileta y generen sombra. Ni hablar de otro barrio cerrado más, cortando calles de libre circulación en una ciudad estrangulada ya y con servicios colapsados, que no admite esa densidad de habitantes. Agradeceré a los funcionarios públicos cumplir su palabra empeñada.

Pablo Leguizamón
pabloleguizamon619@gmail.com


El paro general

En una Argentina urgida de ser reconstruida como si hubiera sufrido una guerra, llama poderosamente la atención la siguiente contrariedad: el que no tiene trabajo, quiere trabajar; y al que lo tiene, el sindicalista no lo deja que trabaje. Esto obliga a que el pueblo bienintencionado, que por suerte es una amplia mayoría en nuestro país, reaccione; por su propio bien, por el bien de la próspera nación que sueña y por el futuro de sus hijos. Los trabajadores tienen que darse cuenta de que no tienen por qué ser títeres de quienes supuestamente los defienden. Tipos descaradamente millonarios, lobos disfrazados de corderos, en cuya cabeza no cabe otra idea ni sentimiento que no sean los de adquirir mayor poder político y económico a través de la mentira de su accionar. Es cierto que el dinero no nos alcanza, que queremos un mayor bienestar y que lo merecemos. Pero, más cierto es que necesitamos colaborar aguantando el cimbronazo de las medidas que toma el Gobierno para podernos levantar. La Argentina sigue enferma; y si se muere, nos arrastra a todos. Abramos los ojos y dejemos de ser usados por los parásitos sindicalistas, mercenarios ociosos e indolentes de una oposición desvergonzada deseosa del mal y del fracaso del actual gobierno, con una ambición de poder tan desmedida que creen ser los dueños de la Argentina. Un sindicalista debería ser un hombre capaz, con buenos sentimientos, buenas intenciones, constructor de unidad, guía, conciliador y pacifista, cualidades estas que brillan por su ausencia en el pensamiento y el proceder de estos falsos, avivados e indeseables “defensores de los trabajadores”.

Daniel E. Chavez

Pasaje Benjamín Paz 308

San Miguel de Tucumán


La marcha del sábado

El sábado 1 de abril se marcó un hito en la historia argentina. Aparecieron argentinos en todo el país, ante la barbarie que demostraron la CGT y otras organizaciones, haciendo apología de la violencia, de la interrupción de los gobiernos constitucionales y de otras manifestaciones de “capucha y palo en mano”. Mostraron la bandera argentina, y cantando nuestro Himno Nacional, sin ómnibus ni choripanes, pidiendo a gritos un país en paz, democrático, republicano y federal, respetando la ley y por consiguiente las autoridades constituidas. La Argentina dijo: juntos a construir la Patria Grande para nuestros hijos y nietos. País serio, con trabajos dignos y buena educación, única forma de erradicar la pobreza y remontar 100 años de decadencia. Única en el mundo. Aquí tenemos todo: clima; agua, petróleo, alimentos, muchos Favaloro, Leloir, Juan B. Terán, etcétera. Sí se puede. Todo en la ley, nada fuera de la ley.

Eduardo Martínez
Balcarce 734
San Miguel de Tucumán


Tres edificios

Con respecto al Panorama Tucumano de Gustavo Rodríguez del 4/4 sobre “Tres edificios, tres historias”, comparto la inquietud y la observación que hace sobre ellos, pero creo que se quedó corto en muchas edificaciones que cumplieron un rol muy importante a través de la historia de nuestro San Miguel. Dicen que para muestra basta un botón y en la ciudad podríamos habilitar varias mercerías, como ser la edificación donde funcionara durante muchos años la Dirección de Rentas, en San Martín 730, cuyo cartel de obra de remodelación data de hace varios años, que tenía un plazo de siete meses para ejecutar las refacciones, adjudicada a una empresa determinada, permiso Nº 15.595, con un presupuesto de 4,6 millones de pesos. Esos trabajos configuran todo un misterio dado que han pasado tantos años y daría la impresión de que a los responsables se les han acabado los elementos para refacción y cuyo frente ofrece unas grietas tan pronunciadas, así como también un hundimiento del pavimento a la par del cordón, donde se acumula agua, llueva o no. Al frente se encuentra otro edificio que está bajo la responsabilidad de la Caja Popular de Ahorros. Corre igual suerte que el anterior, e inclusive todas las veredas están deterioradas, por lo cual el municipio les aplicó varias multas, sin obtener un resultado positivo hasta la fecha. En la avenida Mate de Luna, frente al parque Avellaneda, hay un predio de una manzana, donde funcionara en su oportunidad la Papelera, que hoy está rodeada por un cerco de obra y tengo entendido que se encuentra en un proceso judicial; bien se podría liberar el predio y hacer un convenio con el municipio y hacer un parque en dicho inmueble. Tampoco debemos olvidarnos del edificio donde funcionara el ex Banco Hipotecario, en la esquina de Junín y San Martín. Hoy está cerrado y sus muros son aprovechados por los mismos de siempre, que durante la noche realizan pegatinas, dando un espectáculo denigrante para nuestra ciudad. Se solicitó la colaboración a la Policía para conjurar estos actos de vandalismo, pero hasta el momento todo fue en vano. Aprovecho este espacio para hacer notar en forma pública a los que se consideran los dueños de la ciudad, a la SAT, que desde hace un mes en Maipú 161 y 167 corren líquidos cloacales y agua potable, con el consiguiente hedor y el perjuicio para el pavimento en la zona céntrica. Pero... ¿qué le hace una mancha más al tigre?

José Luis Avignone
Secretario de Relaciones Institucionales

Municipalidad de San Miguel de Tucumán