Volver a la naturaleza

Temperaturas altas, tala indiscriminada, sembradíos sin control, desechos químicos, lluvias, aluviones, inundaciones, ríos, canales, diques saturados, ¿Quién controla? Si repasamos de lo que ocurrió en nuestro querido Tucumán desde hace 25 años, nos daremos cuenta de que la mayoría de los hombres no está preparado -mucho menos educado- para vivir, defender y compartir en el medio ambiente. Hoy el futuro de nuestros hijos es difícil de asegurar; los gobiernos en general muy poco le prestaron atención. Ayer nuestros hermanos de La Madrid, que viven en la cota del nivel de mar 252 m de altura, con una ruta vial que corre de norte a sur su con nivel más alto que la población y que carece de alcantarillas amplias. Por el costado sur de la población pasa el río Marapa, que nace desde el embalse Escaba, ubicado al oeste, a 700 m de altura sobre el nivel de mar. Hay una diferencia entre el dique y La Madrid de 448 m de altura y una distancia de 65 km. O sea que hasta la ciudad de Alberdi, que está a 379 m del nivel del mar, hay un desnivel del 10% por metro; y de Alberdi a La Madrid un 4% de desnivel por metro, sumando el caudal de agua que hubo, no hay quién lo pare. Algo similar le pasó a la ciudad de Concepción el 31/12/1997 a las 6; en la zona no llovió, sí en Alpachiri, aguas arriba; llovió esa noche aproximadamente 200 mm con resultados negativos para nuestros vecinos. Con todas esas experiencias, hoy el Gobierno quiere construir dos diques más y me pregunto: ¿para qué, si los ríos están colmatados y una vez construidos, quién los mantiene? ¿Y qué gobierno pagaría, si ya recurrimos al FMI por préstamos que mucha gente desconoce? Solución: hoy hay que limpiar los ríos y con el mismo excedente terraplenar los laterales de los dos lechos, acuñar con cepas de cañas huecas las salidas de las tomas, hacer gaviones en las curvas y reforzar los apoyos de los puentes. Reforestar urgente. El hombre debe volver a la naturaleza; el medio ambiente lo pide y los centros vecinales de cada pueblo deben ser los protagonistas del mejoramiento y pulmón para la mantención de lo que Dios nos regaló. La Naturaleza.

Pedro Pablo Castaño

Calle Las Palmeras, Concepción


¿Reparación histórica?

¡Por fin una buena! Fue mi primer pensamiento cuando vi que un lote de máquinas viales del Clan Báez será instalado en Tucumán para ejecutar tareas urgentes. Lo mismo podría hacerse con los cientos de vehículos (autos y motocicletas) que nadie reclama, si los destinan a CAPS de campaña o a comisarías del interior con una gran identificación que diga Policía (para no ser utilizados para turismo), porque en muchos casos no hay respuesta rápida “por falta de móviles”. Estos, en vez de ir a compactación, serían mucho más útiles prestando algún servicio, como está haciendo la Aduana nacional en el caso de contenedores incautados y otros no reclamados. Los bolsos de López y algún otro vuelto, por ahí servirían para devolver en servicios parte de lo que robaron o nos robaron. Se están haciendo obras viales, unas nuevas y otras inconclusas, sobre todo en el sur del país, pero no tienen la difusión preponderante de la gestión anterior, como fue el caso de “Tecnópolis”, impactante y muy bien lograda y que sobre todo “se ve”. Si se lograra recuperar el dinero “desviado” (de acuerdo a los montos que trascienden), alcanzaría para reestructurar y equipar hospitales y escuelas; para sistematización de cuencas y diques niveladores y así evitar los estragos que está padeciendo mucha gente en forma cíclica, los cuales no se arreglan con frazadas, agua potable, etcétera. Había que hacer obras, pero estas no estaban en primera plana. Gran trabajo el del arroyo Maldonado: Buenos Aires ya no se inunda (en esa gran zona), pero no fue obra del Gobierno nacional sino del provincial. Si todo este reciclaje y recuperación de activos se potenciara, se reflejaría de inmediato en grandes soluciones desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego, generando un cambio de humor en la población, porque la Argentina siempre fue cortoplacista.

Alberto Antonio Segulja

alansegconstrucc@gmail.com


Desbordado

Vivimos en el barrio Mercantil; antes de las elecciones de 2011 nos visitó el esposo de la señora de las diez mansiones, que hoy podrían ser usadas para socorrer a sus inundados, como todas las propiedades extravagantes de los políticos; siquiera una vez que el ratón lo coma al gato. En ese momento nos prometió un pozo surgente. Cumplió, pero nunca funcionó; con el pozo y unos 400 abrazos ganaron las elecciones. Posteriormente intentaron hacer funcionar la bomba pero no hubo caso. Fue en los tiempos de los bolsos que “José Lopecito” revoleó en el convento; un vecino comentó que estaban enterrando guita de las valijas legislativas, entonces aparecieron algunos giles que simularon plantar árboles. En las últimas elecciones inauguró un CAPS que arruinó nuestra hermosa placita; tampoco funcionó, hoy luce abandonado. También Inauguró un barrio donde, entre otra gente, viven motochorros, asaltantes, transas, etcétera; empezaron los robos y arrebatos; a un vecino casi lo matan de un puntazo cerca del pulmón; tuvimos que poner alarmas. Durante el gobierno de Miranda, cuando era ministro de Economía el susodicho, hubo una propuesta del BID de un préstamo de 180 millones de dólares para encauzar los ríos del sur. ¿Se tomó el préstamo? Si se tomó, ¿por qué no se hizo la obra? También después se pactó la entrega de 290 millones de pesos para el mismo fin; esto fue entre tres personas: Aníbal “Morsa” Fernández, José “Revoleador” López y el entonces vicegobernador que prometió cuidarnos. ¿Donde está la plata? LA GACETA mostró con foto a un legislador de apellido Conte, que deforestó el cerro, una de las causas del desastre. Con estos antecedentes, el Gobierno nacional debería hacer la obra directamente, que esta gente no maneje la tentación. Nos robaron las ilusiones y la vida; vivimos desbordados, es tanta la mishadura que los supermercados publican ofertas de fiambres por 100 gramos. Un tango dice: si habrá crisis, bronca y hambre, que el que compra diez de fiambre, hoy se morfa hasta el piolín. Parece una premonición para estos tiempos.

Julio Mohfaud

juliomohfaud@hotmail.com


Energía solar

En general comparto la nota editorial del 13/4 referida a la posibilidad de instalar un megaemprendimiento energético en una ruta de acceso a Amaicha del Valle. Difiero un tanto en la valoración de los hechos que determinaron el estado deplorable en la que se encuentra la hostería provincial, ubicada en calle Claudia V. de Cano de Amaicha. Dicha situación no creo que sea imputable al Gobierno provincial, ya que dicho establecimiento no fue abandonado, sino que no fue privatizado como sus equivalentes de Tafí del Valle o de Cafayate; la privatización fue sustituida por una entrega en una especie de comodato, con el resultado que muy bien señala la editorial. Muy similares destinos tuvieron otros emprendimientos, como la siembra de alfa semilla en Incalilla, en la ruta 307 en la proximidad con el empalme con la ruta 40. Lo que hay que poner en tela de juicio ahora como una sociedad civilizada que pretende progresar es la concepción económico jurídica a la que, para darle un nombre, le diría “milagrosalismo”, sin perjuicio de la injusta detención que sufre Milagro Sala, no hay duda que su concepción del progreso social es un absoluto y completo fracaso. No se puede construir un comunitarismo, un indigenismo subvencionado por el Estado para un grupo social, por más sometido que se encuentre, mientras el resto sigue viviendo en el más competitivo capitalismo. El socialismo es para todos o no es para nadie; de lo contrario es una vuelta al feudalismo.

Marcelo Daniel Cena

General Paz 848, San Miguel de Tucumán


Concierto de campanas

El reciente concierto de campanas en el templo de San Francisco me trajo a la memoria aquel que se realizó el 24 de septiembre de 1981 en el preciso momento que la sagrada e histórica imagen de la Virgen de la Merced ingresaba a la zona de plaza Independencia. Una experiencia inédita que llevó adelante el prestigioso folclorista salteño Gustavo “Cuchi” Leguizamón, que contó con el apoyo del arzobispo Blas Victorio Conrero, de monseñor David Dip -por entonces párroco y rector del santuario-; de la Municipalidad de Tucumán y de la actriz Norah Castaldo, que presidía el Teatro de la Paz. Por espacio de 20 minutos, la multitud de fieles asistentes en la procesión vivió esta maravillosa experiencia sinfónica y apreció el sonido característico de las campanas de los templos de la Merced, Catedral, Santo Domingo y San Francisco, por el noble material con que están construidas y cuyos ejecutantes eran jóvenes colaboradores que le daban ritmo y color de baguala, carnavalito y aires de chacarera, y concluyendo con ritmo de cueca. El recordado “Cuchi”, desde la torre principal de la Merced, dirigía a través de un transmisor portátil. Como testigo presencial y protagonista de todo lo que significó este acontecimiento inédito, por tener a mi cargo la difusión en los medios de comunicación las actividades del Santuario, puedo decir que no sólo fue novedoso para la provincia y a nivel nacional, sino que hasta ese momento no se conocía que haya existido otro de estas características en Latinoamérica. Cada vez que estas campanas cobran vida con su tañido por el repique de un campanero, evocará los nombres de los protagonistas que fueron intérpretes de esta sinfonía, saludando a la Virgen Generala y patrona en su festividad y en el Aniversario de la Batalla de Tucumán.

José Lorenzo Villafañe

Moreno 851, San Miguel de Tucumán


Fe de erratas

El lector Alfredo Juan María Fagalde Nougués envió una carta para aclarar dos errores históricos publicados ayer en página 5 bajo el título: “Mayoría de interventores”. “El primer gobernador radical de Tucumán se llamaba Juan Bautista Bascary. El presidente que se negó a presidir en Tucumán los actos del Centenario de la Independencia el 9 de Julio de 1916 se llamaba Victorino de la Plaza. Hipólito Yrigoyen, primer presidente radical, asumió el 12 de octubre de 1916”, explicó. Agradecemos la observación y pedimos disculpas por las erratas.