Lomo de burro en la avenida Perón I

Un motociclista falleció el domingo pasado al perder el control de su vehículo al pasar sobre un reductor de velocidad ubicado en avenida Perón al 1.800, en Yerba Buena. “Fue a la altura del reductor de calle Moreno. Están diagramados para que el conductor detenga la velocidad (SIC). De acuerdo a la información que tengo, la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora. En una moto, venir a alta velocidad, es fatal. Están claramente señalizados y la gente los conoce, no solamente quienes residen en Yerba Buena. Es imposible no verlos a una velocidad prudente. Están instalados hace más de seis meses”, explicó el secretario de Seguridad del Municipio de Yerba Buena. Sutilmente, el funcionario da por sentado que la culpa la tiene el motociclista. Sin embargo, la foto de LA GACETA que ilustra la información demuestra todo lo contrario. Se observa un cartel rectangular, de fondo blanco con tres franjas rojas (en ángulo de 45 grados). El funcionario no tiene la menor idea de lo que este cartel significa. Ese cartel indica que a 300 m hay un obstáculo rígido (donde no debiera estar). Si fuesen dos franjas rojas, faltarían 200 m, y si tuviera una sola franja roja indicaría a 100 m. Esos paneles son de prevención y aproximación al obstáculo señalizado. Sobre el obstáculo rígido, que no debiera existir, el cartel debe ser franjeado blanco y rojo abarcando todo el rectángulo, con inclinación hacia las direcciones en que pasa el tránsito. El funcionario debe asumir aciertos y errores. Esto pasa en toda la provincia. Por algo ocupamos los primeros lugares en cantidad de muertos en accidentes de tránsito. Para aplicar una ley, es necesario conocerla.

Héctor Francisco

celula@arnet.com.ar

Lomo de burro en la avenida Perón II

Por los continuos accidentes en la avenida Perón, se presentía que en algún momento sería fatal, y así ocurrió: murió una persona el domingo. Se cree que fue por imprudencia del conductor o distracción y, además, causante el reductor que construyó la intendencia de Yerba Buena. Creo que el intendente Campero, por falta de acción u omisión, no se hizo cargo de las sugerencias de quienes opinan con criterio profesional sobre seguridad vial. ¿Por qué no se construyen reductores en todas las arterias que vinculan con esa avenida? No controlan con radar la velocidad de los vehículos día y noche. Esporádicamente se los observan de día, en horario del personal de trabajo de la Intendencia. Es necesaria la demolición de esos monstruosos retardadores (son cuatro) y controlar la velocidad y aplicar multas por transgredir la velocidad máxima de 60 km/h, que la Ley Nacional Vial impone.

Enrique Jiménez

ejimenez-1@arnet.com.ar

Piedemonte en peligro

La letra de una conocida zamba, dice: “A los cerros tucumanos, me llevaron los caminos...”. Hoy, de esos cerros y su piedemonte, cada vez queda menos. He leído el editorial de LA GACETA (18/9), que trata sobre “Las urbanizaciones en el piedemonte de San Javier”. Al observar algunos de los barrios privados construidos en el piedemonte, se puede apreciar que no se tuvieron en cuenta pautas ambientales esenciales, como: 1) Desarrollar las calles siguiendo el contorno del terreno; 2) Definir la cantidad de lotes o viviendas en proporción inversa a la pendiente natural; 3) Orientar los desagües pluviales de las casas, de modo que se infiltren en el subsuelo lo más rápido posible y no causen daño; 4) Diseñar índices de fragilidad del sitio, en función de la infiltración, la pendiente natural y la distancia a los cauces de descarga. La construcción de viviendas requiere: Limpieza y nivelación del terreno, excavaciones y movimientos de tierra, extracción de la vegetación, instalación de servicios enterrados y aéreos, transporte de materiales, etcétera. Además, cuando se encuentran habitadas, se generan residuos sólidos urbanos, cloacales, ruido, tránsito vehicular y otros. Las actividades antrópicas que se realizan en un piedemonte siempre impactan sobre el suelo, el aire, el agua, el paisaje, el medio ambiente y los ecosistemas, y por ello es imprescindible que se realicen estudios multidisciplinarios cuando se construya en estos sitios. Uno de los principales atractivos turísticos que tiene la provincia son los paisajes, que se sustentan en la diversidad de la vegetación, flora, fauna y su patrimonio cultural y arqueológico. Por ello, lo que sucede en el piedemonte debe ser también de interés para lo turístico, lo hídrico, lo climático, la geología ambiental, la arquitectura paisajística, las ciencias naturales, etcétera. Lo que sucede pone en evidencia que el Estado tucumano no tiene: política ambiental ni ordenamiento territorial. Tampoco realiza auditorías técnicas preventivas, que permitan identificar y corregir errores, falencias y otras cosas. Debe ser por eso que los puentes se nos caen, y las laderas de las montañas y sus piedemontes están expuestos a sufrir aluviones, deslizamientos y derrumbes con consecuencias imprevisibles. Parece ser que los negocios inmobiliarios y sus intereses pesan más. Con un Estado ausente y permisivo, es harto difícil que el medio ambiente gane la partida.

Juan Francisco Segura

segurajuanf@hotmail.com

Argentinización de la Iglesia

Soy católica. Y estoy apenada... más que apenada. Jesús dijo: “Al César lo que es del César. A Dios lo que es de Dios”. No me gusta que se mezclen los asuntos de la Iglesia, institución universal, con los asuntos del Estado argentino. No admito que en lugar de estar trabajando por la unión de esta pobre Nación, la Iglesia profundice la grieta y, peor aún, tome partido por uno de los lados. No importa en este momento cuál de los grupos terriblemente enfrentados, desde ya hace tanto tiempo, tenga razón. Ni creo que alguno de los dos la tenga en su totalidad. Pero la Iglesia está por encima de todo eso y destinada a otra cosa. Es como una argentinizacion, una peronización de la cabeza del cuerpo de Jesús. Y esa cabeza no es argentina, es mundial. Ella, erróneamente, se para mostrándose claramente del lado del patoterismo y la violencia. Me pongo muy mal cuando me dicen que el Papa es partidario, porque lo dicen sabiendo que me duele. Grité de alegría cuando Jorge Bergoglio pasó a ser Francisco. Hoy, no es que no siga feliz, ¡pero me desconcierta! Como hombre puede tener sus simpatías. Pero como el Papa de todos los católicos, no, definitivamente. No entiendo muy bien esto que está ocurriendo. Quizás no tenga la sapiencia necesaria para hacerlo. Sólo sé que el mismo Hijo de Dios fue muy claro al respecto, como expresé al principio. Y cuando Dios habla a través de su amadísimo Hijo, es palabra santa.

María Estela López Chehín

estelashow@hotmail.com

Los cachorros y las bestias

Nuestra sociedad está herida de muerte. En este desierto que vivimos, las bestias andan sueltas matando a nuestros cachorros, nuestras alegrías y esperanzas. Matan a los más indefensos, no a los hijos de los más fuertes. Los padres de nuestros cachorros nos refugiamos bajo el árbol de la justicia, pero vienen las aves de rapiña y nos picotean hasta dejarnos los huesos al aire. A la distancia están las hienas con risas malignas, observando y especulando qué provecho pueden sacar. Luego regresan a sus madrigueras a darle de comer a sus hijos con lo logrado, con el hocico lleno de sangre y enseñándoles cómo vivir matando a otros. En este desierto no hay cárcel para las bestias. La única cárcel que tenemos es nuestro corazón, que queda herido a la perpetuidad.

Martina R. Chaves

Mendoza 1.335

San Miguel de Tucumán

Bondades del mate cebado

Las ruedas de mate cebado, suelen tener connotaciones especiales. Una de sus principales características es que se lo comparte con conocidos y desconocidos. Es una muestra de amabilidad muy grande convidar un mate cebado. Además, se suelen contar historias de toda clase mientras dura la mateada. De ahí que hay quienes, al ser invitados a matear, preguntan con ironía si será “mate con cuero o sin cuero”, porque si es “con cuero”, se torna más interesante, ya que “el comentario” se convierte en el principal protagonista, opacando incluso al mismo mate y a la bombilla. Y lo mejor que tiene este hecho tan singular de compartir, son las anécdotas que dejan de recuerdo los relatos, así como los imprevistos que suceden en el transcurso del mismo. Como la siguiente historia familiar que relataré a continuación, de la que fui testigo. Una joven señora contaba en la rueda de mate, que el día anterior había ido a visitar a su madre en Villa Carmela. De pronto, escucharon gritos y corridas, por lo que salieron a ver de qué se trataba, pensando que había ocurrido un accidente. Pero no era eso. Lo que había sucedido es que se había escapado de su casa, una chancha de unos 400 kilos y había caído al zanjón que corre paralelo al Camino del Perú. Mientras la joven describía el volumen del animal, su hijo, un niño de 4 años, comenzó a repetir la historia que su madre contaba. En ese momento, una tía abuela del niño, un poco excedida de peso la señora, lo interrumpió para preguntarle en broma, mientras se tocaba la barriga: ¿Era gorda como yo la chancha? A lo que el niño, sin mirarla, con santa inocencia le respondió: Bueno, tía, no sea tan exagerada usted.

Daniel E. Chávez

chavezdaniel04@gmail.com