EL NEGOCIO DE LOS COLECTIVOS

A través de esta carta quiero hacer notar lo siguiente: “El vicepresidente de Aetat insistió en que sin aumento en el boleto, en marzo la crisis del transporte publico se repetirá”. “Sin aumento de la tarifa, en marzo el transporte público de pasajeros volverá a verse en aprietos”. Así lo alertó el vicepresidente de la cámara empresaria del sector, Jorge Berreta. “La firma de un acta con el gremio, que posibilitó levantar el paro en el servicio, luego de más de 36 hs”. Berreta aclaró que podrán completar el pago de los salarios debido a la gestión del Gobierno provincial. O sea que anuncia otro “lockout patronal”, lo que disfraza al paro gremial lo manifestado por el Intendente en LA GACETA del 12/2. Le señalo al señor Berreta que tiene que dejar la empresa de ómnibus si no es rentable, que no pida más dinero al Estado, que es el que aportamos, entre otros, los que viajamos en ómnibus, a través del pago de impuestos. Entonces, que se dedique a otras actividades. Le hago notar que en el centro de nuestra ciudad hay muchos negocios que cerraron por la situación económica que los agobia, y el Gobierno no los habría ayudado como sí lo hizo con ustedes.

Basilio César Paz

pazbasiliocesar@gmail.com

CONSORCIOS Y TUTORES

A menudo aparecen quejas por la falta de mantenimiento de caminos que comunican interpueblos en diversos lugares de la Provincia. En algunos casos son caminos vecinales, y en otros, tramos de rutas provinciales numeradas, dificultad que se extiende y agudiza ante la falta de máquinas apropiadas y/o la provisión de combustible. De tal manera pasa el tiempo y el reclamo cae en saco roto por los inconvenientes antes citados. Sempiterno problema que se podría enmendar conformando consorcios camineros compuestos por el Ministerio de la Producción provincial, Vialidad, comunas o municipios y finqueros que lindan y/o ocupan los referidos caminos, aportando cada uno lo suyo; modalidad (consorcios) que en otros tiempos remedaba la manutención y hasta la apertura de beneficiosos caminos que aún hoy existen. Otro tanto debiera ocurrir con las escuelas mediante padrinazgos o tutorías de finqueros, comerciantes, industriales y “notables” de la zona, los que no sólo se interesarían en su conservación, sino que actuarían como protectores por sentirse parte de estos establecimientos, evitando el atropello (saqueos constantes) que sufren estos locales públicos, y que se sepa, nadie va preso por considerarlas “tierra de nadie”. Las vías de comunicación terrestre, al igual que las escuelas, hacen al desarrollo y bienestar de los pueblos. ¡Manos a la obra, señores! ¡Dejemos de echarnos la culpa a modo de justificativos burocráticos que no conducen a nada!

Ismael Díaz

Mario Bravo 247
Banda del Río Salí

¿HERMOSO, EL CADILLAL?

En la edición de LA GACETA del miércoles 5/2, leo una carta donde el lector Santiago Molloy habla del “hermoso El Cadillal. Leí ese comentario y me parece que habla hasta de otro sitio al que yo fui el sábado 9, a las 16 horas, aproximadamente. En primera instancia, fuimos a un costado del río Loro, donde por levantar una barrera elemental y estacionar el auto nos cobraron $ 50, y $ 25 por cada uno de nosotros; éramos dos. Menos mal que los perros no pagaron, eran dos también. Bajamos las sillas, los perros y el mate. El matamosquitos también. Desgraciadamente, un perro belicoso no estuvo de acuerdo con nuestra estadía. Levantamos todo y fuimos hacia el embarcadero. Con agradable sorpresa observamos un enorme catamarán a un costado de la entrada. Algo soñado recorrer ese enorme espejo de agua, embelesándonos con el paisaje de sus orillas, sentados cómodamente y quizá hasta tomando un cafecito. Era lo ideal para mí, que ya dejé atrás la tercera edad. Pero no, lo estaban arreglando para mandarlo a Mendoza o Córdoba. Bajamos, entonces, hacia el embarcadero. Con gente, sí, pero tranquila, playita agradable, los perros, hospitalarios. Abajo sillas, mate, sándwiches, matamosquitos. y perros... Resolví caminar un poco y tratar de dar una vuelta sobre el agua en algo viable. Veía kayaks; la bicicleta sonora; gomones, donde para subir tenía que mojarme los pies y piernas; botes, donde subir tenía el mismo impedimento. Pero para esta viejecita nada, excepto sentarme y mirar cómo el de la bicicleta ruidosa se caía al agua con su compañero y hacía un ruido feroz sobre el agua. ¡El catamarán!, pensé. Sí, es lo único que nos queda a mis contemporáneos y a mí. Y al volver debí ir al baño; no hablemos del estado en el que estaba. Quizá ya fuera la hora de dar la vuelta, y había que hacerlo rápido. Dicho todo esto, aún no me permito dar gracias al gobierno, como dice el señor Molloy. Sólo quiero pedirles que no se olviden de hacernos más fáciles, y más limpias, las cosas.

Esther Olmi de Fernández Cornejo

San Martín y San Luis - Country Viejo Golf


Yerba Buena

FUTURO SOMBRÍO

Nuestro país está inmerso en una gran desigual dad social evidenciada por un 25% de pobres, 6% de indigentes y una clase media que sufre los avatares económicos de los gobiernos de turno, que llevan en muchos casos a la desesperanza que provoca desconcierto, depresión psicológica y angustia, sin que pueda vislumbrarse un futuro mejor. Al caos gremial que tiene a sindicalistas millonarios y especuladores, se suma una clase política que sólo busca enriquecerse -salvo honrosas minorías,- acompañando su nocivo accionar con huelgas, piquetes y agresiones, y por qué no decir desprecio supino a la realidad en la que se vive. Cómo tener esperanza de que las cosas mejoren, cuando sabemos que a un empleado que llega a faltar un día por una huelga de ómnibus se le descuenta el presentismo, mientras que nuestros legisladores, de todo el color político, anuncian que su actividad parlamentaria, que cesó a fines de diciembre, se reanudará en marzo, y en ese lapso continuarán cobrando sus abultados beneficios, aprovechando ese período para realizar costosas campañas políticas para tratar de no perder sus jugosos ingresos, sin importarles mejorar las necesidades de los más necesitados, elaborando leyes aplicables que saquen al país de esta profunda y crónica crisis, de la cual somos responsables por haberlos votado, guiados por las falaces promesas que ofrecieron, y sin duda ofrecerán. Este sombrío panorama podrá revertirse si se elaboran sistemas que propendan a castigar la inmoralidad y la corrupción, que permitan mejorar los presupuestos en el área educativa y de salud, que apunten a desarrollar un país federal donde no existan regiones privilegiadas y otras relegadas, que propendan a suprimir el clientelismo político que propicia la vagancia y quita productividad, que con disminución de cargas impositivas estimulen el desarrollo de emprendimientos que generen riqueza y puestos de trabajo, etcétera. Pronto llegará el día que tengamos que votar, y cuando lo hagamos no permitamos que nos engañen una vez más y podamos ser partícipes del engrandecimiento de nuestra Patria, que es lo que merecemos.

Francisco Hugo Palazzo

fhugopalazzo@gmail.com

El problema del subsuelo

El llamado “problema” del subsuelo del microcentro de San Miguel de Tucumán, limoso arcilloso, y en algunos sectores arenoso, húmedo o seco, es natural, propio e intrínseco del lugar. Hay que sumarle a esto desconocimiento e impericia, soberbia y autosuficiencia. ¿Por qué no trasladamos la ciudad? Si se decidió demoler el edificio del ex Banco Francés -en San Martín al 700-, deberían prohibir el tránsito vehicular por el lugar, que fue una de las causas que originaron la “tragedia del ex teatro Parravicini”.

Rubén Lazarte

Avenida Juan B. Justo 2.500


San Miguel de Tucumán