Cortoplacismo
Desazón y desesperanza son las emociones que me invaden cuando leo el acontecer de la política en nuestra provincia, en plena campaña electoral. Todas las noticias confirman la observación del escritor Santiago Kovadloff, en su visita reciente a Tucumán, respecto de que nuestra clase política está dominada por el cortoplacismo, es decir el electoralismo. ¿Cómo ganar las elecciones?, limitándose en este afán a las estrategias a seguir para poder captar los votos de los electores, y en las que no se diferencian ni el oficialismo ni la oposición. Ambos usan las mismas estrategias y las mismas armas, como por ejemplo los acoples, que han vaciado de contenido a los partidos políticos, convirtiéndolos en una simple estructura, un esqueleto. El clientelismo, la dádiva, la prebenda, son la otra forma de captar el voto, no solo de los pobres, sino también de otros estratos sociales que viven del calor del Estado. Las propuestas"sobre lo que harían para mejorar el problema de la inseguridad, flagelo que azota Tucumán; el avance de la droga, que destruye personas y familias; el mejoramiento de la educación y la salud pública, están ausentes. La lucha se centra en la propaganda, en cómo desprestigiar al adversario, ya sea por los errores que comete por sus propios dichos o acusándolo de ser funcionales a otros candidatos, o por las alianzas circunstanciales por conveniencias políticas o tratando de despegarse de la política económica nacional. Mientras tanto, se gastan millones de pesos en esta lucha por el poder, a pesar de la difícil situación por la que estamos atravesando. Este cortoplacismo"pone en evidencia también la falta de dirigentes con dotes"de estadistas, con propuestas serias y creíbles a cumplirse en el mediano plazo. Mi desazón y mi desesperanza es porque veo como una utopía que en el futuro inmediato se produzca algún cambio, siendo probable que se reedite lo acontecido hace cuatro años, con el agravante de que la división en nuestra provincia debemos elevarla al cuadrado.
Hugo Audón Zerdán
hzerdan@arnetbiz.com.ar
Parques y limpieza
Como vecina de San Miguel de Tucumán estoy muy complacida con el nuevo parque que abrió la Municipalidad capitalina, pero siento el deber moral y cívico de compartir algunas experiencias e inquietudes. Todos los días salgo a caminar al Parque 9 de Julio por la avenida de los Próceres, puesto que es de conocimiento general que es la zona del predio más limpia y segura; sin embargo, y esto lo digo con pesar, está sucio, con mucha basura, al punto que todos los días recojo en mi caminata unas 15 o 20 botellas de plástico que llevo a los basureros. Es notable y alarmante la falta de mantenimiento general; los bancos muy lindos y amplios de mampostería cubiertos de listones de madera, ya no tienen madera; alrededor de los merenderos no hay tachos de basura; los senderos de madera tienen tablas rotas; todo está sucio y abandonado; los basureros que se rompen no se reponen. Pero lo más terrible es que descubrí una familia de ratas, pericotes, que viven tranquilamente al lado de la escultura de Crisóstomo Álvarez, en un cantero de mampostería rajado, por cuya rajadura, precisamente, entran y salen tranquilas y felices; ¿cómo no estarlo con tanta basura para comer y en una casa de ladrillos en uno de los parques emblemáticos de la Argentina? No vale de nada abrir espacios nuevos si no se cuidan y protegen los que ya están. ¿Cuánto durarán los juegos? ¿Cuánto tiempo estará limpio el nuevo parque? Cuidado, papás de niños con capacidades especiales; el parque se puede convertir en una trampa peligrosa para sus niños.
Griselda Barale
griseldacbarale@gmail.com
Venezuela
El genio de J.B. Alberdi lo llevó a asegurar que: “…un pueblo ignorante siempre elegirá un tirano para que lo gobierne”. Me permito copiar lo que la enciclopedia ilustrada de la lengua castellana de Editorial Sopena define como tirano/a: “…Dícese de quien consigue de modo ilegal el gobierno de un Estado, y especialmente de quien lo rige sin justicia y arbitrariamente. Aplícase al que en cualquier orden de cosas abusa de su poder, fuerza o superioridad, y también simplemente al que impone en grado extraordinario ese poder y superioridad”. Dada nuestra reciente experiencia al respecto, invito a algunos lectores a fijar su vista en “La foto que no viste” publicada en página 11 de LA GACETA del 4/5, y saque sus propias conclusiones.
Luis Vides Almonacid
luis.vides.almonacid@gmail.com
El túnel de la calle Mendoza
He leído en LA GACETA (29/4), que el túnel de calle Mendoza estará cerrado 20 días, por reparaciones. Lo publicado no dice los tipos de reparaciones que se harán. Aprovecho este espacio para reiterar que los dos túneles tienen amenazas, peligros y riesgos para quienes transitan por su interior. Estos riesgos son: 1) Desconocimiento de las concentraciones de monóxido de carbono (CO) presentes, debido a los gases de escape que emiten los vehículos que transitan; 2) En el diseño y cálculo de las estructuras no se tuvo en cuenta la resistencia al fuego. Si a esto le agregamos que: a) Se desconoce qué medidas se han previsto en caso de accidentes de tránsito (choque, colisión, vuelco, incendio). b) Que no hay control de los tipos de carga que deben circular, ya que pueden ser tóxicas, venenosas, peligrosas, combustibles, etcétera, con los peligros que representan. c) No hay disponibles salidas de emergencia, ni vías de escape, ni un plan de evacuación. d) Se instalaron extintores de polvo químico, sin tener en cuenta los riesgos a los que se expondrían las personas que los utilicen si no fueron adiestradas previamente en la extinción de incendios. La bibliografía especializada nos dice que los riesgos relacionados con túneles viales pertenecen al tipo de baja probabilidad pero de grandes consecuencias, por lo que es imprescindible su control. Además, ambos túneles tienen en funcionamiento bombas de alto caudal, que extraen el agua de la napa freática que existe en el sitio. Se desconoce los estudios y la medidas que se han previsto para evitar que la extracción del fluido, afecte el equilibrio del subsuelo y la estabilidad de las construcciones y estructuras aledañas. Oportunamente, por vía administrativa se puso en conocimiento de las autoridades (Secretaría de Obras Públicas de la provincia, Defensoría del Pueblo y el municipio capitalino), los riesgos y las condiciones inseguras mencionadas, con resultado negativo. ¿Esperan que ocurra un desastre para recién actuar?
Juan Francisco Segura
segurajuanf@hotmail.com