Autocalificación: un ocho

Tiempo atrás, el Presidente calificaba su gestión con un ocho sobre 10 puntos posibles. En mi lejano Colegio Nacional de Jujuy (¡vaya memoria!) las notas 8 y 9 significaban un “muy bueno” y el 10, ¡excelente! Veamos: un autocalificante ocho puede ser considerado no una humilde calificación, sino un “ego inflado” que suelen utilizarse en distintos ámbitos y particularmente en política, donde parece que todo vale. Hay mentiras intencionales y las hay involuntarias. Estas últimas pueden ser irrefrenables cuando la tendencia a engañar cumple una función para la evaluación de una gestión, constituyéndose además en un firme autoengaño. Esto fue tratado con rigor por Robert Trives, en su libro “La insensatez de los necios” con ejemplos sobre el comportamiento engañoso de microorganismos hasta llegar al hombre, a los políticos. La hipocresía y la mentira proporcionan ventajas. El autoengaño con mentiras e hipocresía, está presente diariamente en las relaciones de parejas, en las familias, en aquellos “cuentos falsos” y también en las economías mundiales y en las relaciones entre países que hasta pueden terminar en guerras por una mentira. Sí. El autoengaño nos hace expertos en engañar a los demás y, para muchos, es una estrategia de ataque y reflejan siempre una falacia consciente. Las personas pueden aumentar su propia inteligencia por medio del autoengaño y, al revés, detectar una mentira favorece el intelecto. Entonces, ¿engañamos porque somos inteligentes? Sí, en tanto no nos descubran, claro. Los niños empiezan a mentir entre los dos y cuatro años y así van desarrollando su inteligencia. En nuestra Argentina no parece bueno ser inteligente y sí ser realista. Las promesas de bienestar y desarrollo dichas en períodos preelectorales hacen ganar votos, aunque la realidad muestra que nunca tuvieron bases ciertas y para seguir logrando consenso, el autoengaño lleva a calificarse con un muy bueno, aunque la realidad ya lo aplazó y luego seguirá justificándose con “la pesada herencia”. Este autoengaño evita que quienes lo practican a diario, caigan en un “realismo depresivo”. Es por eso que autoembaucarse les evita caer en estrés y depresión, y luego lo vemos bailando, sonriendo y repartiendo besos y abrazos para, lamentablemente, seguir engañando con cifras falsas, producto de su ignorancia e impericia en el manejo de la cosa pública, pero nunca dirá que son ellos los responsables y sí que la situación actual ha sido heredada. No se, en verdad, si se puede hablar de autoengaño, hipocresía y mentiras con las actuales autoridades, que tienen antecedentes en la cosa pública, ya que fueron jefe de la CABA, presidentes del Banco Central, etcétera. Tal vez es mejor hablar de impericia o ignorancia, o que el mundo ha cambiado y por eso las inversiones extranjeras no llegan. Pero, mejor aún, esperar a que se cumplan los cuatro años de mandato para una nueva y real evaluación que también podría ser ocho, ¿por qué no? Y, calificándose como “los mejores entre los peores” casi al final, un “llamado a la concordia” para que acepten 10 puntos que propone para arreglar el país. ¿Sólo con 10 puntos? ¡Qué pobreza intelectual!

Federico Vázquez

fedevazqueztuc@gmail.com

Títulos demorados

Nos dirigimos a usted y por su intermedio a la opinión pública, en la que incluimos a las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y Facultad de Medicina, para expresar nuestra sorpresa y casi desilusión ante algo que es inexplicable. También como una manera de solidarizarnos con nuestras hijas e hijos que finalizaron sus estudios de Medicina en dicha institución. Llamamos una situación “inexplicable” a la inminente posibilidad de que nuestras hijas e hijos no puedan comenzar a ejercer la profesión que les llevó no menos de siete años de estudios universitarios, ni puedan tomar posesión de las residencias 2019, que ganaron en los concursos públicos realizados en todo el país (concurso único, UBA, residencias en hospitales privados, etcétera) entre marzo y abril de 2019. Motiva esta posible circunstancia la dilación en la entrega de los títulos habilitantes por parte de la Facultad de Medicina de la UNT. Cualquiera sabe que el título habilitante es un “cheque con fondos” que la Universidad entrega a la sociedad, y que en el caso de un médico es condición para el ejercicio de la profesión. Las facultades de Medicina, atentas a los cronogramas de los concursos de residencias, deberían tener una agenda que contemple la entrega del título en tiempo y forma, para evitar que los egresados pierdan años de sus carreras a la espera de un título que los habilite a tener una matrícula. No entendemos, y no hay explicación alguna para atender razones “administrativas”, historias de fraude pasadas, burocracia del Ministerio que solamente dejan entrever la incapacidad de una institución académica para tener una agenda de trabajo que contemple situaciones como esta. ¿Es que en algún momento algún estamento de la Facultad de Medicina les advirtió que al finalizar la carrera debían sentarse a esperar el diploma sin poder hacer nada? Hemos seguido de cerca el desempeño de nuestras hijas e hijos. En el Concurso Único para Residencias 2019, entre 6.000 postulantes de todo el país, muchos de los egresados de la UNT se encontraban en el primer quintil, lo cual habla muy bien del cuerpo docente y de nuestros hijos e hijas. Ahora bien, suena ridículo y contradictorio que tamaña calidad institucional esté subordinada a la inoperancia. Apelamos a que se haga lo que corresponde para neutralizar el daño que ya están haciendo con la incertidumbre que han generado. Nosotros acompañaremos a nuestras hijas e hijos en todas las acciones que lleven adelante ante tamaña falta de seriedad.

R. Suárez, A. Quinteros, Fernando Jabif y otros

ferjabif@gmail.com

Analfabetismo y política

La temática de la publicidad expuesta por los gobernantes de la provincia y la ciudad que pugnan por la reelección, induce a una pregunta sencilla. Si es a criterio de ellos, lo más trascendente, ¿cuáles son realmente sus funciones? Porque siguiendo ese derrotero, los padres tendríamos que empapelar la ciudad con gigantografías informando que hemos alimentado, vestido, prodigado de techo a nuestros hijos, amén de haberles comprado útiles escolares y dispensado afecto, atención y entretenimiento. Hay un afán de malgastar ingentes sumas de dinero en procura del convencimiento de los ciudadanos, cuando en realidad las obras y el buen actuar pueden estar a ojos vista. Más, cuando no se hizo nada, es menester recurrir a las falsas promesas e invenciones. Ellos mismos se han dado cuenta que el analfabetismo ha crecido exponencialmente y saben que los pobladores no pueden comprender el mensaje que diera el malogrado presidente Kennedy: “No preguntes qué puede darte la Nación, sino qué puedes darle a la República”, menos lo que todavía los holandeses siguen repitiendo lo escrito hace tres siglos, cuando llegaron a ser el país más rico del mundo: “La República es como un edificio, en donde cada ciudadanos es un ladrillo, quien ayudado por la educación, la limpieza y la transparencia, contribuye a su mantenimiento, fortalecimiento y engrandecimiento”. La historia revela que Alemania, Inglaterra, Francia y España, trataron de apoderarse no sólo de su territorio sino de sus enseñanzas y no lo lograron. Si una Nación se engrandece, todos sus ciudadanos también lo hacen, pues lo contrario será el fracaso, pues como lo dijera el francés René Descartes: “Dios creo al mundo y los franceses a Francia”. En consecuencia, Argentina fue creada por argentinos y nos corresponde por un imperativo de conciencia batallar en forma conjunta para superar los avatares, más aún, sabedores que este territorio esconde invaluables riquezas, muchas de las cuales todavía no fueron explotadas. No obstante, el analfabetismo, entendido como la falta de percepción, comprensión y regulación, tiende a destruir todo lo actuado para alimentar los requerimientos y apetitos personales de riqueza. Por eso, algunas personas que fingen de políticos intentan seguir viviendo a costa de los demás, sin importar que haya grupos que no disponen de los más elementales servicios, pero, ellos mismos, por su analfabetismo, apoyan esos intereses, legando a sus descendientes miseria y estrechez cultural.

Fernando Sotomayor

Juan Bautista Alberdi 139 - San Miguel de Tucumán

Consensos a destiempo

Brillante la disertación de Jorge Fontevecchia, sobre “Periodismo y verdad”, debemos ponderar su capacidad, independencia y pluralidad periodística. Coincido con Fontevecchia en su apreciación de que la convocatoria al acuerdo de políticas económicas fracasará. Considero que fue efectuada a destiempo y que debió haberse convocado al principio de este gobierno; hacerlo al final de gestión, más bien son manotones de ahogados. En septiembre de 2018 escribí: “Ya es hora de que nuestros gobernantes de turno aprendan, de una vez por todas, que la soberbia y los caprichos no son los mejores consejeros, y sobre todo en momentos tan difíciles como el actual”. Esto nos da la pauta de que Cambiemos no es nada más que un rejuntado electoral, al no tener una estructura política real, con bases e ideas, con programa de Gobierno (nunca los tuvo). No es un partido político; así nos gobiernan y así nos va. Cuando la Argentina retome el camino de reconstrucción de los partidos políticos serios y responsables, podremos retornar a la administración de una verdadera democracia política y economía, que deben imprescindiblemente estar hermanadas; la experiencia así lo indica. Más que un problema económico, la crisis que padecemos es de carácter político. “Desde que asumió, vengo opinando que cuando el gobierno en ejercicio, llevado por el asesoramiento de quienes creen que saben, y haciendo gala de la soberbia del ‘se puede’, lo único que estamos logrando es sumar desaciertos, uno tras de otro, reiterando errores incalificables. Es lamentable la pobreza, la inseguridad, la inflación imparable, el dólar indomable, etcétera. Humildemente, sigo insistiendo como desde el principio de este gobierno que es un problema de “emergencia nacional”. Se debe efectuar una gran Convocatoria de Conciliación Política, Económica y Social, y unir a los gobernantes en el poder, a la oposición, a las organizaciones sociales, organizaciones de trabajadores y empresarios, para encontrar la solución a todos los flagelos que nos aquejan. Para ello, es imprescindible despojarse de todos los egoísmos, buscar las coincidencias que nos unan. Hago votos para que la opinión reiterada y constructiva de este humilde ciudadano lleguen a oídos de los que deben oír, y juntos podamos reconstruir la Democracia, con mayúsculas, que nos merecemos.

Federico Yurcovich

chachoyur@gmail.com

Cementerio de Río Seco

Sentí congoja en el alma y dolor en el corazón por los yuyales que tapan las tumbas en el Cementerio de Río Seco, Villa Quinteros. Son dos comunas con sus respectivos obreros y empleados culpables del estado de abandono del cementerio. Pido que, en forma inmediata, se proceda al desmalezamiento y limpieza del lugar y, de ahora en más, se lo conserve siempre limpio.

Amado Apud

Lídoro Quinteros 67 - San Miguel de Tucumán