El paro convocado por el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) tuvo ayer un impacto dispar en los hospitales, policlínicos y CAPS de la provincia. En parte, por el mandato de otros gremios de no participar de la huelga contra la suspensión de la última cuota de la “cláusula gatillo” en la paritaria del año pasado. Sin embargo, la mayoría de los trabajadores de la salud compartía el enojo porque no recibirán la suba de aproximadamente el 12% que correspondía por la inflación de octubre, noviembre y diciembre.

“Al final aplican las medidas para ahorrar sobre los sueldos más bajos. Los legisladores se congelan el sueldo pero cobran como $ 120.000 por mes, (N. de la R., según la Cámara, la dieta es de $ 131.000) y yo cobro $ 25.000. Ojalá a mí me congelaran hasta julio el sueldo si cobrara $ 120.000”, expresó indignada Romina Villanueva, enfermera de un servicio de salud mental. Villanueva, de 29 años, integra la plantilla de personal de enfermería con título terciario no universitario, por lo que en la escala salarial está debajo de enfermeras de la universidad.

VARIAS ASAMBLEAS. Los trabajadores se reunieron en el Hospital de Niños.

“Nos dicen que no hay dinero para la cláusula gatillo y antes nos dijeron que se iba a cumplir sí o sí con la paritaria. En mi servicio estamos todas preocupadas porque se pondrían en consideración las extensiones horarias, y más o menos un cuarto de las prestaciones se hacen con horas extras. Así que los pacientes van a quedar con horas descubiertas. ¿Alguien las cubrirá sin cobrarlas, van a contratar más gente o van a quedar pacientes sin atención esas horas?”, planteó la joven.

Por los servicios

LA GACETA recorrió los hospitales Avellaneda, Zenón Santillán, Padilla y de Niños. Algunos servicios se vieron resentidos, en parte por la medida de fuerza y en parte por pacientes que no acudieron a pedir turnos. Eso pasó en los servicios de Otorrinolaringología y Clínica Médica del Hospital Padilla.

En distintos CAPS, los trabajadores confirmaron a este diario que personas que decían pertenecer a la Asociación de Trabajadores de la Salud (ATSA, gremio mayoritario), recorrían lo servicios solicitando listas de trabajadores que se habían plegado al paro. Miembros de esa agremiación negaron los hechos extraoficialmente. En algunos servicios, el personal brindaba atención normal a los pacientes pero no cargaba los datos al sistema informático para que se registre simbólicamente la medida.

“Como es habitual, algunos directores de hospitales pasan presionando a compañeros y compañeras para que no realicen el quite de colaboración. Nos quieren hacer pintar los dedos por ejercer un derecho. Parece que esperaban quitarnos la plata sin reacción”, expresó a este diario Adriana Bueno, secretaria general de Sitas. “Nos persiguen por un quite de colaboraciones de 24 horas cuando a fines del año pasado, antes del 25 de diciembre y del 1 de enero, la Provincia decretó dos días de asueto antes de Navidad y Año Nuevo porque no tenía plata para pagar el aguinaldo. Ahí no molestaba cerrar los consultorios”, agregó. Explicó que la semana que viene se repetirán las asambleas para determinar nuevas medidas de fuerza.

“El acatamiento a la medida de fuerza es altísimo, no solo de afiliados de Sitas sino también de compañeros que pertenecen a otros gremios y manifiestan su malestar. No firmó el portero de Casa de Gobierno la paritaria; una de las firmas es del gobernador Juan Manzur”, manifestó a este diario Julián Nassif, secretario adjunto de Sitas, mientras participaba de una asamblea en el Hospital de Niños.

“Muchos directores y jefes de personal se han dedicado a confeccionar listas, rememoramos en democracia actitudes de verdaderas dictaduras de otros momentos del país. Pedimos que dejen de recurrir a esas modalidades”, continuó Nassif. Y agregó: “en el Hospital de Niños hay 30 enfermeras que se jubilaron en el ultimo año y ningún lugar ha sido cubierto Sin enfermeras, la administración de la medicación, el cumplimiento en el horario de medicamentos de pacientes internados no se pueda hacer correctamente, impactando negativamente en los pacientes”.

El secretario ejecutivo médico del Siprosa, Luis Medina Ruiz, manifestó -en cambio- que la atención en los centros de salud fue “de total normalidad”.

“Lo que esta sucediendo no es paro sino un quite de colaboración en el que algunos integrantes Sitas realizaron una asamblea. Estas medidas son un derecho que ejercen los gremios, pero nosotros, como sistema de salud, tenemos la obligación de que los pacientes sean atendidos”, expresó el funcionario provincial.

Atsa informó en facebook que no se plegaba al paro

El gremio ATSA informó por redes sociales que no realizarían medidas de fuerza. “Se trabaja -con la ministra de Salud Rossana Chahla- sobre los alcances de la medidas adoptadas por el Gobierno. Asimismo se informa que ATSA no adhiere a ninguna medida de fuerza. Seguiremos trabajando en la defensa de cada uno de los logros obtenidos”, se informó en el sitio de Facebook del gremio. Su titular, Reneé Ramírez, agregó en una publicación: “vamos a trabajar para que la cláusula que está suspendida sea pagada lo más antes posible (sic)”.