Bioetanol

Interesante y plausible el tratamiento que se hiciera en la Legislatura pidiendo unánimemente la prórroga de la Ley de Biocombustibles. En consonancia con todo lo dicho y con verdad en el recinto, es bueno tener presente lo que la historia nos enseña sobre el tema. En efecto, en la página 619 y siguientes del libro “Historia Azucarera Argentina” esta dicho: “La historia azucarera resulta ser un continuo devenir, una acumulación de hechos generados por sus protagonistas que van dejando su impronta. Algunos, por su fuerte impacto y por las consecuencias que de él se derivan, marcan verdaderos hitos. Definen épocas. El sexto y último hito: 1994. Aparece el Bioetanol y con él comienza un ciclo que no se conocía. Con el bioetanol todo es distinto. Resultó exitoso. De ahí su gran mérito. Su desarrollo, año a año, hizo que el tradicional y centenario negocio azucarero, que tenía al azúcar casi como exclusivo producto de la noble gramínea, la caña de azúcar, empiece a tener otro destino: los biocombustibles. De virtualmente cero, el bioetanol empieza a ocupar un enorme espacio. Otras fábricas de azúcar (además de La Florida) advierten la importancia de este nuevo tema y tratan a su manera de no quedar afuera del mismo: amplían destilerías y aparecen las primeras deshidratadoras. Todo esto en un momento en que la actividad necesitaba un impulso que solo se lo podían dar aquellos que pusieran coraje y vigor en el nuevo emprendimiento. El gran mérito de su irrupción es que con su presencia, el bioetanol desplazó automáticamente los excedentes de azúcar que llegaron a ser 700.000 t. anuales a precio de gran quebranto. Con él cambia el tradicional negocio azucarero. También el sector cañero obtenía beneficios. El Bioetanol es bueno para el país y es bueno para la actividad”.

Horacio Ibarreche

horacioibarreche@hotmail.com

La crisis maquillada

Monteros: decadencia con aires de grandeza, ciudad de cultura que hace gala de tradición y pobreza. Con una población que sobrevive sobre el desmoronamiento urbano, carente de infraestructura en condiciones, la ciudad más vieja del sur tucumano presume cráteres con apellidos aristocráticos que tal vez vieron la fundación del municipio y fueron la razón de algún tropiezo de Bernabé. Sus numerosos puentes cuentan sus décadas por las grietas que poseen esperando su turno de derrumbarse de vejez; el centro como museo arqueológico destaca casas antiguas a medio caer; y debido a sus múltiples afluentes, la pseudo isla de Monteros es amenazada periódicamente por las crecidas que más de una vivienda se llevan cada año. A pesar de todo, el monterizo se galardona como lo mejor de la provincia, le encanta el folclore, las peñas y ahorra tres meses para poder costearse un día en el festival. Se destaca por su egocentrismo, pobreza material y conformismo; consciente de vivir en la tierra del clientelismo político intenta siempre cobrar para ser más igual que los demás, entendiendo mejor que nadie la lógica del “Pan y Circo”: mientras haya plan y festival, nadie se va a quejar....

Iván Esteban Urueña

Uruguay 347

Monteros

Morir en tiempos de covid

Mi padre, Ernesto Rodríguez, quiaqueño. murió el día 3 a causa del coronavirus. La peleó 14 días en Tucumán. Mientras tanto, su madre América, de 94 años, la peleaba en su pueblo, la bella Quiaca, en Jujuy. El amor fue tan grande que ella partió primero en la madrugada del día 3 y él, en el mediodía del mismo día. Murieron juntos. No se si fue el coronavirus o el amor de madre que no aguanto ver a si hijo sufrir y decidió llevarlo con ella. Vida nada me debes, vida nada te debo. Estamos en paz.

Federico Rodríguez

federodriguez26tuc@gmail.com

Tulio García Fernández

El 6 de febrero se cumplen cien años del fallecimiento de Tulio García Fernández, hijo del fundador del ingenio Bella Vista, don Manuel García Fernández, y de su esposa María Luisa Boucau. Tulio nació en Buenos Aires el 17 de febrero de 1899 y falleció en España a los 22 años de edad. Su sobrino, Agustín García Fernández, en el libro “Notas sobre la historia de Bella Vista” relata que Tulio había contraído tuberculosis, enfermedad incurable en ese tiempo. Y en 1919, al producirse la epidemia de gripe se agravó su estado, por lo cual falleció en Madrid en 1921. El 19 de marzo de ese año, el sacerdote Lorenzo Massa entrevistó en el chalet del ingenio Bella Vista a Manuel García Fernández (hijo) para pedirle que integre el grupo de industriales azucareros que realizarían una donación anual para fundar un Colegio de Artes y Oficios. Enorme fue su sorpresa cuando García Fernández le prometió -en nombre de su padre, que se encontraba en España- la donación de $ 1.000.000, suma extraordinaria en ese momento, con la condición que el colegio lleve el nombre de Tulio García Fernández, recientemente fallecido. El acta de donación se formalizó en la escribanía de Emilio H. Gauna el 6 de octubre de aquel 1921. Fue tal el impacto que provocó la donación en la opinión pública que se constituyó una comisión de homenaje a García Fernández presidida por José Ignacio Aráoz, que el 17 de julio de 1923 colocó una placa en el hall del Colegio, que en ese momento estaba en construcción. En la placa se encuentran los rostros de García Fernández y de Tulio con la leyenda: “Homenaje de Tucumán a Manuel García Fernández que levantó esta casa en homenaje de su hijo Tulio”. En la década de 1920 existían en Bella Vista dos clubes de fútbol: el club Manuel García Fernández y el club Tulio García Fernández. La fusión de ambos clubes dio lugar a la fundación del club Sportivo Bella Vista el 3 de noviembre de 1925. La localidad de Campo de Herrera, que fue colonia del ingenio Bella Vista hasta 1967, era llamada, en la nomenclatura del ingenio, finca “Tulio”, nombre que perdura hasta nuestros días. El 31 de octubre de 1931 se fundó en Amaicha del Llano la biblioteca popular “Tulio García Fernández”, institución que perduró hasta el año 1948. Lo relatado señala que el nombre de Tulio García Fernández siguió vigente hasta nuestros días, tanto en el establecimiento educativo en el que se forman centenares de niños y jóvenes como en la comunidad del ingenio fundado por su padre en 1882. Agradecemos especialmente al doctor Manuel García Fernández y a César “Tito” Paliza la colaboración prestada en la redacción de esta nota.

Pedro Álvarez

fundacionbellavista@gmail.com

Un recuerdo de Tucumán

¡Cómo cambió nuestra provincia con la llegada del tren! Aún tengo en la memoria cosas que conocí en mi niñez. Los tendidos de rieles se parecían a una telaraña, cubriendo toda su geografía. Si no era el ferrocarril Mitre, era el Central Norte o el Central Córdoba o El Provincial (estos tres últimos formadores más tarde del Belgrano). Gran parte de esa telaraña eran vías que se dirigían a los ingenios azucareros, tanto para llevar a ellos la materia prima, como para trasladar de ellos sus producciones, con un centro logístico en Estación Pacará. Las máquinas y los vagones eran provistos por los Talleres de Tafí Viejo. También desde El Provincial circulaban trenes de pasajeros hasta la ciudad de Río Hondo, en Santiago del Estero. Otro ramal de trocha angosta circulaba desde la estación Muñecas, pasando por lo que es ahora “la vía vieja” en Yerba Buena, hasta La Rinconada. Por su parte, la trocha ancha del Mitre extendió un ramal desde la capital hasta Villa Burruyacu, con estaciones en varios pueblos de ese departamento. Se comentaba que ese ramal fue construido para la explotación de la madera de esa zona tucumana. Y lo que sí quedó trunco fue el ramal “La Cocha-Superí”, que iba a conectar Tucumán con Catamarca. Si a ellos les sumamos las líneas principales, interprovinciales e internacionales, que transportaban carga o pasajeros, era imposible pensar que, en algún momento del día, no circulara algún tren por Tucumán. Lamentablemente esta es la situación actual, a lo que se sumó hace más de un año la soledad de la Estación del Mitre y que parece no importarle a nadie. Y hoy estamos así, sin sirenas, sin progreso ¿Y nos seguimos preguntando aún quienes fueron los responsables de este estropicio?

Enrique Julio Ortega

ejortega2009@hotmail.com

Centro de alto rendimiento

Estimo que la mayoría de las provincias cuentan con un Ministerio o Secretaría de Planeamiento y Coordinación. Debe establecer, entre otras cosas, qué obras son prioritarias en una región. Estimo que el Centro de Alto Rendimiento de Tafí del Valle, para el cual la Nación dispondrá de una importante suma de dinero, no es una obra esencial para la población nativa ni para el turista. Todo lo contrario ocurre con la remodelación o construcción en esa villa de un hospital de referencia con toda la tecnología necesaria para atender las necesidades actuales.

Antonio F. García

Brasil 879

Yerba Buena

Increíble

Transcribo una carta del 25/05/2008 en esta sección. “Hace unos años denuncié -y lo comentó LA GACETA- sobre la acción de un particular que valiéndose de un cargador frontal de Vialidad Provincial extrajo de un emplazamiento centenario de El Mollar un mortero comunitario de piedra que utilizaban sus pobladores originarios. Una vez lograda la valiosa pieza (...) la instaló en el jardín de su casa emplazada en la entrada del pueblo. Pese a la difusión dada en su momento, nada se hizo para revertir la situación”  El mortero todavía sigue allí ¡Nadie  hizo nada!

Carlos Duguech

c.duguech@gmail.com

¡Ay, argentina!

Pensando en que hoy es indispensable no olvidarse el barbijo, recordé algo que venía repitiendo desde hace va años: “llegará un día en el que todos en nuestro país tendremos que usar barbijos”. Y a raíz del coronavirus se cumplió mi profecía. Porque siendo el robo la vedette de nuestro tiempo, ya todos somos sospechosos. Desconfiamos de este o de aquél. O, mejor dicho, tememos que nos roben. Porque ese es el impuesto más caro que pagamos. En ninguna parte del mundo se luce mejor el barbijo que en nuestro país.

Daniel E. Chávez

Pje. Benjamín Paz 308

San Miguel de Tucumán

Cambio climático

El cambio climático ya ha llegado. En Tucumán, las campanas de alarma no fueron escuchadas. El calor no bastó para que se iniciaran acciones tendientes a mitigar los efectos de las temperaturas excesivas. Con 50% de pobreza no todos pueden tener aire acondicionado. Este calor nos afecta con una forma de violencia que nos iguala. Podemos hacer algo por mitigar los efectos que sufrimos por la fenomenal emisión de gases de efecto invernadero: debemos exigir a las industrias que reduzcan la emisión de los mismo.

René Carlos Roncedo

reneroncedo@gmail.com

El club colegial

Corría el año 1972 y en cada curso del Colegio Nacional se elegían delegados. El Club Colegial fue pionero en esos tiempos de violencia social. Fuimos capaces de hacerle frente a un sistema. En aquellos años, el rector era el profesor Sarrulle. Allí se decidía salir a la calle a favor de la democracia, de la libertad de expresión, la conciencia colectiva era férrea ¿Quién se acuerda? Hoy, tras 40 años de democracia, quiero ver cuantas luchas fueron en vano.

Carlos Rubén Avila

rubenavila20@gmail.com

Inseguridad

¿A qué estamos jugando con la inseguridad? Luego de la muerte del motoarrebatador que chocó un colectivo después de asaltar a dos mujeres en la vía pública se comprobó que tenía cinco causas pendientes en la Justicia. Como si fuera poco, había salido de la cárcel el 28 de diciembre. Cosas como estas ya no son una novedad. Y yo me pregunto ¿hasta cuándo nos van a seguir tomando el pelo? Esto no da para más. No hay Justicia, existen zonas liberadas para el hampa. El pueblo vive en tierra de nadie.

Daniel Francisco Leccese

leccesedaniel883@gmail.com

Es hora de escuchar

Pasamos ya un mes de este año 2021 enmarcado en la pandemia mundial. Al mismo tiempo, la pobreza crece desenfrenadamente con la indiferencia de los políticos. A eso se suma el cambio climático que golpea reclamándonos el daño que le hicimos a la naturaleza. Todo ser tiene derecho a la vida y deberíamos defenderla desde el nacimiento hasta la muerte natural. Actualmente, los ciudadanos que quieren vivir dignamente sufren las desigualdades que genera falta de oportunidades. Miles de argentinos se preguntan dónde están los movimientos sociales, dónde están los señores elegidos democráticamente, quiénes atienden las necesidades básicas de los niños, de los jóvenes y de los ancianos que requieren urgentes atenciones tanto en lo social, como en lo educativo, en lo cultural, en lo sanitario y en lo económico. Es hora de escuchar y atender el pueblo, especialmente a los jóvenes que, al no ver oportunidades, emigran llevándose su fuerza y su intelecto. El hambre silba recordándonos que para ejercer la vida hace falta valentía. Señores gobernantes, de ustedes depende la recuperación socioeconómica del país. La nueva generación de este siglo XXI vivirá agradecida de ustedes si logran recuperar el bienestar de nuestro querido pueblo.

Pedro Castaño

pedrin_ppc_concep@hotmail.com

Carnet de manejo

Sin ánimo de polemizar con el director de Tránsito y Transporte de Yerba Buena, señor Martín Aráoz -a quien no conozco- quiero poner en su conocimiento que tengo más de 50 años recorriendo rutas y ciudades, nacionales e internacionales, donde existen las señales viales perfectamente identificadas y legibles.  Invito al funcionario a recorrer solamente Yerba Buena y que me indique dónde están los cordones pintados. Le aconsejo, señor director, que si tiene un minuto libre, sea más celoso en el control de la repartición. Mientras esperaba el resultado del exhaustivo y complicado examen teórico me llamó la atención la cantidad de jovencitos aparentemente veinteañeros que llegaban en búsqueda de distintas personas a las que llamaban por sus nombres y que eran atendidos con amabilidad en una oficina privada. Qué bueno sería hacer un seguimiento de este proceder.

María Eugenia Jiménez Bru

mvrebora@hotmail.com