Construcciones escolares
Como empleado de la Dirección de Construcciones Escolares, solicito a los funcionarios provinciales y a la comunidad apoyo y atención para solucionar los problemas que esta institución padece y que repercuten en el posible inicio de las clases presenciales. La ley 3.467, afianzada con el digesto de leyes provinciales de 2009, específica y unifica sus funciones en la atención de los edificios escolares en toda su dimensión. Los problemas son: 1) falta de personal; las funciones y misiones de la institución se fortalecerían en forma inmediata con el pase a planta del personal monotributista, apto para la tarea del mantenimiento de edificios. 2) Las previsiones presupuestarias desacopladas de la realidad económica. 3) La superposición de tareas con otros ministerios; debe haber una coordinación de Construcciones Escolares en las tareas generales. En el año 1995 los empleados vivimos y padecimos el cierre por cuatro años esta repartición. Consecuencia inmediata fue la muerte de los niños adentro de las escuelas por falta de tutoría y control del funcionamiento edilicio escolar. Sentimos que estamos en la puerta de una nueva tragedia.
Fernando Barboza
Manzana 18, casa 25, barrio Oeste 3
San Miguel de Tucumán
Rutas rápidas y furiosas
Con mucha tristeza vemos a diario mayor cantidad de reductores de velocidad, silenciosos e invisibles asesinos apostados en medio del camino de los vehículos, que se expanden al interior de la provincia poblando rutas olvidadas por el progreso y la inteligencia. Nadie, absolutamente nadie, hace nada por controlar la descontrolada velocidad, especialmente de camiones y camionetas de gran porte, la mayoría de los cuales parece que van a volar sobre la ruta. La poca imaginación de nuestros honorables voceros, que no circulan a ninguna hora por tales rutas, propone con gran pompa e igual grado de ignorancia, sembrar más y más “reductores de velocidad”, sin importarles las consecuencias, sin tener en cuenta que esos obstáculos solo animan a apretar más el acelerador para recuperar el tiempo perdido en ellos. Ojalá llegue el día en que una luz alumbre la idea de crear un cuerpo de policías que, efectivamente, controle la velocidad crucero de todos los vehículos. De este modo puede que se termine de verdad el peligro mortal de los pretendidos, pero inútiles reductores en nuestras rutas rápidas y furiosas.
Juan Carlos Romero Abadie juancarlosromeroabadie@gmail.com
"El pueblo que se merecen"
Nada de lo que acontece en Tucumán referido a la desgraciada situación que vive esta sociedad resulta extraño o desconocido. Al respecto del título “El pueblo que se merecen”, en la columna del 30/01 de Federico Türpe, surge una verdad indiscutible. Es el colmo que al Gobierno no le importe la opinión pública; cuando las críticas constructivas sean un aporte a la institucionalidad deberían aceptarse, pues de lo contrario se desvirtúa la democracia.
Enrique Imperio
Blas Parera 274
San Miguel de Tucumán