El presidente, Alberto Fernández, habló ayer con la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, luego de los conflictos con los grupos mapuches recrudecieron en los últimos días y motivaron la intervención de fuerzas federales en la zona, lo que derivó en cruces entre las gestiones nacional y provincial.

La conversación entre ambos mandatarios fue definida como “amable” e incluyó un diálogo sobre “los distintos análisis de la realidad actual en la región”. En tanto, se detalló que ambos funcionarios “coincidieron en la necesidad y real posibilidad de trabajo en conjunto entre la provincia y la Nación”. De acuerdo a información publicada en el portal oficial provincial, “el Presidente Fernández condenó los hechos de violencia y me expresó su voluntad de colaborar para resolución de estos conflictos”. Carreras agradeció la presencia de Gendarmería Nacional en la región y “el apoyo que se le está brindando a la Fiscal Federal para la investigación de los ataques perpetrados en El Bolsón y San Carlos de Bariloche”. Ambos mandatarios “destacaron el buen diálogo que siempre ha caracterizado al Gobierno que él encabeza para con la provincia de Río Negro, al tiempo que ratificaron la voluntad de seguir trabajando en conjunto”. Y consignaron que, durante la charla, ambos expusieron sus puntos de vista sobre cómo encarar el tema en busca de una resolución.

En tanto, el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, se despachó con una serie de publicaciones en Twitter para dar a conocer las acciones del Gobierno ante el estado de tensión que atraviesa la provincia. “Río Negro nos importa y mucho”, aseveró el funcionario en su cuenta personal. Y afirmó además que el objetivo de afectar a los uniformados al sur argentino es “colaborar de la mejor manera que se pueda para evitar zozobras o preocupaciones en el pueblo rionegrino, que está fumándose lo que está sucediéndose en estos casos con una violencia que tendrían que haber actuado las fuerzas policiales, mas sabiendo que ésa es la región a la que debe proteger”. “La gobernadora no puede obviar que le tocan responsabilidades que no las está cumpliendo”, insistió el ministro de Seguridad.