Pablo de Muner está de vacaciones pero no para un segundo. Está 100% metido en el armado del nuevo proceso; habla por teléfonos con los dirigentes, sigue de cerca a los potenciales refuerzos y comienza a planificar lo que será un 2022 vertiginoso en el que San Martín intentará, de una vez por todas, dar el salto de calidad que todos sus hinchas anhelan.

A diferencia de su primera etapa como entrenador “santo”, esta vez no tomará un plantel conformado. Ahora será él quien deba elegir las piezas justas para que el equipo pueda consolidarse como tal. “Es muy bueno poder elegir los jugadores en base a las características que uno pretende; a la idea que queremos como cuerpo técnico”, dice en diálogo con LG Deportiva, dejando en claro que no porque en su momento tomó un grupo armado, las culpas de no haber logrado el objetivo quedarán de lado. “Los chicos que estaban lo hicieron muy bien. La adaptación fue impecable, agarraron la idea enseguida y el equipo fue de menor a mayor”.

El actual mercado no es nada sencillo. Cada año, entre la delicada situación económica que vive el país y la cantidad de equipos que disputan la Liga Profesional, a San Martín le cuesta horrores sumar refuerzos. “Ahora tenemos la posibilidad de armar nuestro equipo, pero no es fácil. La mayoría de los futbolistas están pendientes de irse a jugar afuera; a Bolivia, a Paraguay, a Ecuador o a Chile. Es difícil competir contra esos mercados. Sin embargo, el club está dispuesto a hacer un gran esfuerzo. Pero hay un límite; por eso valoro que (Hernán) Pellerano o Tino (Costa) se hayan querido quedar”, afirma, aclarando que el momento que vive el club puede colaborar para cimentar un proyecto ambicioso. “Hoy San Martín tiene un gran equipo de trabajo, con directivos que se están iniciando pero que tienen mucha capacidad y mucha dinámica para lo operativo. Gente que tiene muy claro lo que quiere y eso es importantísimo”.

De Muner repite estar conforme con lo realizado hasta acá, pero no contento. Claro, la felicidad hubiese sido plena si el equipo lograba el pasaje a la elite. Sin embargo, entiende que hay motivos para celebrar en este final del 2021. “A los dirigentes le pasé un informe de más de 50 hojas con todo lo que hicimos en conjunto desde que llegamos. Cosas que tienen que ver con la dinámica diaria, con lo estructural... Queda mucho por hacer porque hay algunas cosas que no se pueden lograr de un día para el otro. Pero ya se está trabajando en muchos aspectos”, dice antes de enumerar a lo que se debe apuntar. “Siempre hay que buscar superarse. Solicitamos una cancha nueva para el plantel profesional; la número ‘3’; independientemente del nuevo complejo que están por construir. Además, conformaremos un selectivo que trabajará a la par del plantel de la Primera. Necesitamos inyectarle profesionalismo a los chicos. Siempre escucho que hablan de los juveniles, que hay que darle un lugar; pero también hay que hacerlos sentir profesionales. Y que sean profesionales en cualquier lugar en el que les toque jugar; en la Liga, en la Reserva...). Siendo competitivos van a tener mayores posibilidades. A los chicos hay que acompañarlos y estar pendiente de cada detalle”.

Durante la última temporada el equipo respetó su esencia, en ningún momento dejó la idea de lado y eso es lo más loable y lo que él como entrenador espera no perder. “Uno evalúa mucho eso. Si no lo hubiéramos logrado, no habríamos podido sumar la cantidad de puntos que sumamos. Para mí no existe el ganar por ganar; creo mucho en la preparación, en el trabajo, en el día a día, en los jugadores con ambición y en la capacidad para seguir aprendiendo. Toda esa comunión y lo que uno va generando es clave. Además, sosteniéndolo con valores humano es fundamental”, remata, antes de dejarle un mensaje a sus hinchas. “Acá hay mucha urgencia; todo lo quieren para ya mismo y me parece que no es bueno para construir de cara al futuro. Para ningún club, ojo. El hincha tiene que entender que parte del crecimiento de la institución va por ese lado; por tratar de cada día ser mejor. Así lo hicimos y así intentaremos seguir”, concluye el DT que está enfocadísimo e ilusionado con el nuevo proceso y por eso le cuesta tanto descansar, aún en vacaciones.

Uno sí, el otro no

Nicolás Sansotre renovó su vínculo con el club y será parte del nuevo plantel. En tanto, el punta Ignacio Colombini le avisó a los dirigentes que prefiere quedarse cerca de su casa; por lo que no llegará al “Santo”. En La Ciudadela sigue la búsqueda de un arquero, un central zurdo, un volante y un delantero.

Salta gana terreno

De Muner llegará a nuestra provincia el domingo y el lunes estará al frente del grupo en la vuelta a los entrenamientos. En Bolívar y Pellegrini van dándole forma a la etapa más fuerte de la pretemporada. Si bien no está confirmado, todo parece indicar que el grupo partiría a Salta, entre la segunda o tercera semana de enero.