Por Adrián Coronel - LA GACETA
Se va el año y es momentos de hacer balances. Para Lucas Diarte, que aún no sabe si se quedará en la Ciudadela (“mi prioridad se la di a San Martín, veremos qué pasa”), no hay dudas de que el peso mayor estuvo en el haber, incluso pese a no haber alcanzado el objetivo de ascender a la Liga Profesional: “el balance es muy positivo, porque más allá de que no pudimos ascender, club creció en todas sus áreas, con un proyecto importante de por medio, que le servirá mucho en lo que viene”.
Con respecto a la dupla técnica anterior, compuesta por Favio Orsi y Sergio Gómez, Diarte opinó que “los resultados marcaron que ellos se tuvieran que ir y ahí arrancó el nuevo proceso. Son diferentes formas de entrenar”. De inmediato, no escatimó elogios para el actual entrenador Pablo de Muner: “cuando iniciamos este nuevo proceso con Pablo a la cabeza, nos dimos cuenta del potencial que tenía el equipo y fuimos creciendo con cada partido”. Sin embargo, para Diarte el cambio de mando no sólo se evidenció en el ánimo del plantel, sino también en su forma de posicionarse dentro de la cancha. “Me sentí muy cómodo e importante, tanto con línea de cinco como de cuatro. Me adapté a ambos sistemas y creo que eso fue fundamental para mi crecimiento”, explicó “Luquitas”, al que este nuevo sistema le permitió proyectarse más hacia el ataque e incluso marcar un par de goles a Chacarita y a Ferro.
Lucas cree que el ascenso no se logró porque les faltó “ser contundentes en los partidos decisivos. De todos modos, fuimos un equipo muy respetado, con una idea clara. Eso es lo importante: ser dignos de estar en un club como es este. El sistema ofensivo de De Muner derivó en que “asumiéramos riesgos, pero no nos arrepentimos. San Martín es un club grande y como tal tiene que ser protagonista. Aún así, fuimos un equipo muy duro de quebrar”, agrega.
Una ausencia que se sentirá será la de Ignacio Arce. “No me lo esperaba. Se lo va a extrañar porque fue alguien que siempre defendió el escudo con el corazón”.
Diarte es uno de los jugadores más requeridos para las selfies, y él siempre acepta con una sonrisa: “es un cariño muy grande el que me muestran todos, sean de San Martín o de Atlético. ¡Eso es increíble! Siento que soy un privilegiado y estoy agradecido por ello.
¿Un deseo para este nuevo año?
“Seguir creciendo como persona, jugador y dónde sea que me toque, hacerlo de la mejor manera. Les deseo unas felices fiestas para todos, con mucha salud y trabajo”, y agrega un mensaje principalmente para niños y jóvenes para “que disfruten de la vida, que no se dejen llevar por malas influencias. La vida es muy linda. Hay que socializar más, hablar y sobretodo disfrutar de lo que se hace y principalmente hacer deportes”.