La grieta le hace mal al país. No importa quién la haya empezado, debemos contribuir a limar asperezas. La crítica sólo es buena cuando es constructiva y se realiza desde el respeto. Burlarse de los demás demuestra que no hemos madurado. Llamarle a alguien “cabeza de termo” por el hecho de pensar distinto es prueba irrefutable de que no hemos entendido algo fundamental: el insulto jamás hará cambiar el modo de pensar de otra persona. Y también debemos darnos cuenta de que si intentamos vencer en vez de convencer, no estaremos contribuyendo a construir una sociedad mejor para todos.
Ricardo Manai
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