
La eliminación de Boca frente a Alianza Lima por la fase 2 de la Copa Libertadores fue un golpe duro. Poco más de 36 horas del batacazo de los peruanos en La Bombonera, los simpatizantes continúan incrédulos de lo sucedido, está claro que fue una caída que golpeó fuerte en el ánimo de los hinchas. En una recorrida por el centro tucumano, les hicimos tres preguntas clave a sus simpatizantes: ¿Quién es el responsable de este momento del club? ¿Es correcto que Fernando Gago deje su cargo? ¿Cómo califican la gestión de Juan Román Riquelme?
Para la mayoría de los hinchas consultados, la dirigencia es la principal responsable de la actualidad del club. Lucas Fernández (de 34 años) no duda: "la responsabilidad es de Riquelme y su Consejo de Fútbol. Tomaron decisiones erróneas con los refuerzos y el cuerpo técnico. Se nota que hay improvisación en la planificación", remarcó. En la misma línea, Martín Acosta (41) opina que "el principal responsable es el Consejo de Fútbol. Armaron un plantel sin jerarquía y apostaron por un técnico sin experiencia en momentos clave", remarcó.
Juan Ignacio Gómez (29) es aún más crítico: "la culpa es de Riquelme y su gente. No hay autocrítica ni planificación. Se manejan como si el club fuera de ellos, sin escuchar al hincha", dijo mientras que, Ezequiel Ramírez (37) apunta directamente contra la dirigencia: "no trajeron jugadores de calidad y eligieron un DT que no tenía la experiencia suficiente para Boca", sentenció.
Tomás Vargas (36), en cambio, repartió culpas: "mi escala de responsabilidad es el técnico, los jugadores y la dirigencia." Alejandro Martínez (32), por su parte, distingue entre el mal momento general y la eliminación puntual: "del momento del club, Riquelme. De la eliminación, Gago", remarca.
Alejandro Sosa (45) es el único que se mantiene optimista: "El club está en un momento de transición. Riquelme está armando un proyecto a largo plazo, pero lleva tiempo y hay que bancarlo. En los primeros años de la gestión de Macri ni siquiera clasificábamos a las Copas", recordó.
¿Debe irse Fernando Gago?
Sobre la continuidad del entrenador, la respuesta es casi unánime: Gago debería dar un paso al costado. "Sí, Gago nunca fue un técnico para Boca. No supo manejar los partidos importantes y el equipo nunca tuvo una identidad de juego", sentencia Fernández y Acosta coincide: "era necesario un cambio. Gago demostró en Racing sus limitaciones y acá lo confirmó. Boca necesita un técnico con espalda", aclaró.
Gómez también cree que el ciclo ya estaba cumplido: "Sí, hace rato que Gago no debía estar. No hay ideas, no hay reacción en los partidos y el equipo no tiene alma", evaluó el tucumano.
Vargas, por su parte, justificó la salida del DT: "no soy de cambiar un técnico rápido, pero Gago nunca entendió dónde estaba. Quiso imponer su sistema desde el inicio y no le salió. Perdió credibilidad con el plantel cuando intentó cambiar", señaló.
Martínez, por su parte fue contundente: "Sí, porque no cumplió el objetivo principal. La eliminación no fue un hecho aislado, el equipo jamás estuvo a la altura".
La única voz disonante continuó siendo la de Sosa, quien cree que Gago merece otra oportunidad: "se notaba una idea de juego. Con mejores refuerzos, puede dar más", explicó.
Sobre la gestión de Riquelme como presidente, el descontento es generalizado. "Deja mucho que desear. Como jugador es intocable, pero como dirigente está demostrando muchas falencias", opinó Lucas Fernández.
"Riquelme está desgastando su imagen. Como jugador fue lo máximo, pero como dirigente está cometiendo errores que pueden manchar su legado", señaló Martín Acosta.
Para Juan Ignacio Gómez, la situación es preocupante: "su idolatría está intacta, pero si sigue así, la gente lo va a empezar a mirar distinto". Ezequiel Ramírez, aunque reconoce su idolatría, también le baja el pulgar: "Riquelme sigue siendo ídolo, pero su gestión está siendo mala. Si no cambia, se terminará condicionando él sólo".
Tomás Vargas es más detallado en su análisis: "A la gestión la califico con un 4, siendo generoso y porque es Riquelme. Al principio parecía que tenía un 'Dios aparte', pero su ego le jugó en contra, especialmente en la contratación de jugadores", dijo.
Martínez es aún más crítico: "La gestión es muy mala. Es una acumulación de errores y malos manejos. Ídolo como jugador será siempre, pero va perdiendo el amor incondicional que alguna vez tuvo", sentenció, en tanto que Sosa fue el único en la vereda opuesta: "la gestión de Riquelme es positiva. Nos devolvió identidad y competitividad, ganamos varios títulos, tenemos que bancarlo. Su legado como ídolo no está en duda", finalizó.