

Es una de las enfermedades más temidas: el cáncer. Desde hace tiempo, viene aumentando la incidencia de esta patología en la población y es una de las principales causas de muerte en Argentina y en el mundo. Así y todo, enfermarse de cáncer no es lo mismo hoy que hace 25 años, cuando el médico e investigador tucumano Raúl Mostoslavsky empezó a dar sus primeros pasos para tratar de desentrañar el metabolismo de las células cancerosas.
Los avances registrados en las últimas décadas en el conocimiento de la enfermedad y en los tratamientos han sido vertiginosos y cambiaron el pronóstico de los pacientes, explica el profesional, entusiasmado. Pero reconoce que todavía queda mucho por investigar y que una deuda importante es la prevención.
Mostoslavsky, egresado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y reconocido a nivel mundial por sus investigaciones, dictará hoy la conferencia “Entendiendo la relación entre metabolismo y cromatina en cáncer, un gen a la vez”. El encuentro, que también se desarrollará en forma virtual, será a las 20 en el aula Hilda Bibas Bonet del Colegio Médico de Tucumán, en Las Piedras 496. Se trata de la primera conferencia de incorporación 2025 a la Academia de Ciencias de la Salud de Tucumán.
En una charla por videollamada con LA GACETA, desde EE.UU., el médico dio detalles sobre los avances actuales en cuanto a investigación de cáncer. Mostoslavsky es el director científico del Centro Oncológico del Hospital General de Massachusetts y es profesor en la Facultad de Medicina de Harvard.
Mecanismos moleculares
“En el laboratorio hacemos investigaciones del cáncer en general; intentamos entender mecanismos moleculares que hacen que las células se transformen, se hagan cancerosas. Hacemos estudios de metabolismo para ver si hay una manera de poder atacar a las células cancerosas, si es que uno puede inhibir esas adaptaciones metabólicas. Estudiamos adaptaciones que se llaman epigenéticas”, detalló el médico.
Adelantó que, además, actualmente están indagando sobre metástasis, específicamente para tratar de entender las adaptaciones de las células metastásicas. “Y en este sentido, encontramos unos genes que se activan en metástasis. En el primer proyecto de mi laboratorio estamos intentando desarrollar moléculas inhibidoras de estos genes, para ver si se puede llegar a tener una opción terapéutica”, adelantó. “Son drogas que, si andan bien, las compañías podrían llegar a desarrollar en cuatro o cinco años”, remarcó.
“Antes llevaba unos 20 años desarrollar una droga. Hoy hay un avance mucho más rápido. En general, ya hay un montón de drogas nuevas para cáncer. En la actualidad estamos tratando y curando un montón de cánceres que hasta hace dos décadas atrás eran fatales. Melanoma, cáncer de mama, cáncer de colon. Hay un montón de tumores para los que tenemos drogas nuevas que están andando muy bien, que curan o las transforman en enfermedades crónicas”, precisó.
- El cáncer es una de las causas principales de muerte y se anticipa que en el 2040 va a seguir aumentando la incidencia de la enfermedad...
- Sí. Por más que estamos curando muchos más cánceres que hace décadas atrás, el número de casos está aumentando porque la gente vive más años y al vivir más aumentan las chances de que desarrolle un cáncer.
- ¿Cuánto hay de prevenible en el cáncer?
- Hay un montón de elementos de prevención que harían que haya mucho menos cánceres para tratar. El primero y principal, el cigarrillo, que es un causante de cáncer directo. Todo el mundo cree que es solo cáncer del pulmón. Mentira. Hay un montón de tumores que se exacerban por el cigarrillo: el de garganta e incluso de estómago. También la exposición al humo en zonas donde hay quemas o incendios. Hay mucho para hacer desde el Estado y también las personas, si usáramos un poco más las neuronas. Un montón de estudios comprueban que una dieta más saludable, una dieta tipo mediterránea, con más vegetales y menos carnes rojas, disminuye la posibilidad de desarrollo de cáncer. Y el ejercicio es lo mismo. Porque todo eso, tanto la dieta saludable como el ejercicio, aumentan la función del sistema inmune y eso hace que estés mejor preparado para defenderte contra la aparición de células cancerosas.
- ¿Y la predisposición genética sigue siendo importante en el número de casos de cáncer?
- Hay algunos cánceres que son de predisposición genética, porque si vos nacés con una mutación en algunos genes que vienen de familia, tenés más chances de desarrollar la enfermedad. Diría que es un elemento extra. Muchos cánceres no tienen una carga genética. En algunos casos, hay algunas familias que pueden traer mutaciones en genes que hacen que haya más predisposición. Pero hoy en día se sabe mucho de esto y se hace seguimientos más exhaustivos.
- ¿Sos optimista, creés que vamos a ganar esta batalla alguna vez?
- Yo soy optimista porque hace 25 años, cuando comencé a investigar, lo único que teníamos era quimioterapia. Hoy tenemos 50 drogas nuevas aprobadas por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) y tenemos 2.000 drogas que se están aprobando. Cánceres como el melanoma en grado 4, se morían todos los pacientes en un año, hoy la mitad de los pacientes se curan con inmunoterapia. O sea, estamos viviendo una época donde los conocimientos moleculares se traducen a terapia en tiempo mucho más corto que lo que era hace un par de décadas atrás. Estamos en medio de una revolución donde se siguen curando más y más casos de cáncer.