LOUTA. El artista anticipa un show “potente y ácido” en su regreso al Norte. / GOOGLE
Volver a Tucumán "después de tanto tiempo" no es un detalle para Louta (Jaime Martín James). El artista y creador multifacético, y una de las referencias de la música alternativa argentina, construyó una identidad reconocida por fusionar pop experimental y adrenalina escénica. En los últimos años sumó proyectos diferentes, desde trabajos actorales hasta participaciones como DJ en reuniones masivas. Hoy atraviesa una etapa de expansión creativa y regreso a los escenarios con la banda completa.
Louta llega esta sábado 6 de diciembre de 2025 al Urban Indie, el festival que propone un cruce potente entre música alternativa, performance y nuevas escenas. Al responder las preguntas enviadas por LA GACETA, contó que la invitación tiene un sabor particular: “ir a tocar a Tucumán me parece espectacular. Ir con bándalos es una fiesta”. La fecha sumó un atractivo adicional: compartirá grilla con Bándalos Chinos, un grupo que Louta asegura disfrutar “muchísimo”. Esa mezcla lo entusiasma y acentúa la expectativa de su regreso al Norte, un territorio que no pisa desde unos hace años.
Louta siente ese reencuentro como una pequeña revolución interna. El artista habló de la provincia con una mezcla de curiosidad y memoria afectiva. “Tucumán siempre me quedó grabado por el viaje a Amaicha cuando era chico, a la fiesta de la Pachamama. La música de ese lugar me influyó mucho”, recordó. Aunque prefiere no improvisar nombres de artistas locales “para no mandarse una”, reconoce que la cultura musical tucumana formó parte de su construcción sensorial. “Tengo ese recuerdo musical muy presente”, explicó.
Entre la actuación, la música y la creación total
Cuando se le preguntó por su camino, del DJ al músico, del actor al creador de universos performáticos, Louta descartó la idea de transición: dijo que prefiere pensar su obra como un sistema de lenguajes que conviven con naturalidad. “No lo siento como cambios, son diferentes facetas de lo que hago”, aseguró. Y enumeró: actor, músico, productor, inventor de fiestas, escritor de letras, y productor propio y de amigos. Todo eso forma parte del mismo núcleo. “Todo lo que tiene que ver con el corazón humano y con la cultura, y con el arte, y con lo que le pasa a la gente con estar viva en este planeta Tierra, es de mi incumbencia”, resumió.
LOUTA. El artista anticipa un show “potente y ácido” en su regreso al Norte. / GOOGLE
Ese territorio amplio y emocional, que mezcla sensibilidad y caos creativo, es el que atraviesa su próximo álbum, un proyecto que describe como una necesidad visceral. “Lo que siempre me inspira son las ganas de hacer quilombo”, confesó durante la entrevista. Y completó: “son ganas de sacudir a la gente como me gusta que me sacudan a mí”. Para él un disco es una forma de conexión. No importa si está lejos del público: la música actúa como puente. “Es una manera de encontrarme con el corazón de las personas. Aunque no esté ahí, no deja de ser un punto de conexión”, reflexionó.
Un nuevo disco, IA y un proceso que se renueva
En su universo creativo, la tecnología aparece como herramienta, no como entidad decisora. La inteligencia artificial (IA) participó en el proceso del álbum, pero de forma complementaria. “La usamos para algunas cosas visuales, algunas cositas… pero siempre muy con nuestro mambo. No nos definió nada”, explicó. Lejos de la fascinación tecnológica o del rechazo purista, Louta la incorpora del modo en que incorpora todo: como material de experimentación. “(La IA) le jugó a favor”, sintetizó como quien reconoce una herramienta útil sin perder el pulso humano del proyecto.
El escenario como territorio propio
A la hora de describir su energía en un show en directo, no dudó. La definió como “potente y ácida”, dos palabras que condensan buena parte de su estética: intensidad, ironía, impulso físico y emocional. En los shows, su formación teatral se mezcla con la música para crear un relato en movimiento. La percepción del cuerpo, la presencia y la fiesta como acto artístico son elementos centrales de su propuesta.
El entusiasmo por la fecha de Urban Indie se sostiene en un deseo de encuentro real. No romantiza el regreso al Norte, pero sí lo vive como una especie de rito. “Se genera una expectativa en mí. Espero que en la gente también, no sé. Pero lo particular es que ir a tocar a Tucumán después de tanto tiempo me parece una demencia”, dijo.
Lo que viene
Los próximos meses lo encuentran en pleno movimiento. “Mucha música, muchas canciones y muchos shows”, adelantó. No soltó más detalles, pero no parece necesitarlos: habló desde un presente que se enciende con cada proyecto nuevo. Su impulso creativo aparece intacto, atravesado por una convicción lúdica: hacer, mover, conectar.
Con esa energía llega Louta al Urban Indie: con el deseo explícito de reencontrarse con un público que lo espera. La cita en Tucumán, para él, no es un show más. Es una vuelta al territorio donde alguna vez escuchó músicas que lo marcaron y al que ahora regresa desde otro lugar, pero con la misma necesidad de generar impacto. O, como él lo define, de “hacer quilombo”.






















