La diversión y la seguridad deben ir de la mano

05 Enero 2026

El verano tucumano invita a la aventura, a la diversión, al merecido descanso, pero, por sobre todo, a la huida del calor abrasador. Y en la región no faltan opciones para satisfacer estas necesidades, para disfrutar del agua, de los paisajes y el aire libre. Entre las propuestas más populares se encuentran los ríos, los diques y los balnearios, lugares que ofrecen un abanico de actividades. Sin embargo, como en toda actividad recreativa, la seguridad resulta una prioridad.

Un par de días atrás, la tragedia nos espabiló, cuando un joven tucumano perdió la vida en Termas de Río Hondo, al ahogarse en las aguas de un balneario. La noticia conmovió a la provincia, y desnudó lo frágil que puede ser la vida si no se toman los recaudos adecuados. Aunque no se puede generalizar, se torna esencial reflexionar sobre la importancia de atender a los cuidados mínimos cuando se disfruta de este tipo de espacios.

Los diques, las costas de los ríos y los balnearios en Tucumán son sitios accesibles, con costos relativamente bajos, al alcance de todos los bolsillos. Desde familias con niños hasta grupos de amigos o aventureros solitarios pueden disfrutar de días de sol y del agua sin necesidad de grandes inversiones. Pero esta accesibilidad no debe hacernos olvidar que la diversión debe ir de la mano con la responsabilidad.

Las autoridades locales, como en el caso de El Cadillal y de otros puntos turísticos cercanos, han ido implementando medidas de seguridad. En el dique Celestino Gelsi se puede practicar kayak, navegar, hacer rappel o simplemente disfrutar de un buen chapuzón, siempre que se respeten las normas establecidas.

Sin embargo, la responsabilidad no recae solo en los encargados de los balnearios y en los prestadores de los servicios, sino también en cada uno de los usuarios. Es fundamental que se sigan las indicaciones sobre la utilización de los espacios, las zonas habilitadas para meterse al agua y los límites de seguridad; en especial en las actividades acuáticas.

Pero no basta con el uso adecuado de los servicios; las medidas preventivas referidas al comportamiento de los visitantes también resultan fundamentales. El consumo de alcohol, la imprudencia en el manejo de embarcaciones, de autos o de motos -entre otros vehículos- o la falta de supervisión de los niños son factores de riesgo que deben ser evitados. La diversión no tiene que ver solo con la adrenalina o con el placer momentáneo, sino, sobre todo, con poder regresar a casa sano y salvo.

Como sociedad, tenemos la responsabilidad de enseñar desde pequeños la importancia de la seguridad en el agua. Es preciso recordar que los accidentes ocurren debido, en particular, a la falta de prevención. Cada persona que decide sumergirse en el agua o participar de actividades recreativas debe hacerlo con la conciencia de que debe cuidar no solo su vida, sino también la de los demás.

Se puede disfrutar del verano tucumano, con sus múltiples opciones de esparcimiento; pero sin olvidar que la diversión solo es completa cuando la seguridad es prioridad. La temporada 2026 es una oportunidad más para disfrutar y para aprender de la importancia de cuidarnos entre todos.

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