¿SE REFLOTA? Cuando el pase parecía caído, Villa habló y dejó en claro que quiere calzarse la camiseta de River.
Cuando parecía que el tema Sebastián Villa-River se apagaba tan rápido como había surgido, fue el propio futbolista quien volvió a encender la escena con declaraciones que sacudieron el mercado. El colombiano rompió el silencio y dejó en claro su deseo de vestir la camiseta del “Millonario”, con frases directas y sin demasiados matices. “Si (Marcelo) Gallardo me llama, viajo mañana”, lanzó, y dejó otra definición que no pasó inadvertida: “Boca ya es pasado”, acompañada de un mensaje con destinatario implícito para Juan Román Riquelme.
Las palabras del delantero llegaron después de que el presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, admitiera que existieron contactos desde Núñez, aunque aclaró que no es el único club interesado. En ese contexto, Villa decidió hablar y, fiel a su estilo frontal, tomó el centro de la escena con declaraciones que sorprendieron por su contundencia.
“He visto el interés y con mi representante tomamos una decisión. Le dije que sí, que me gustaría jugar en River. Pienso en mi futuro y en el de mi familia, quiero seguir creciendo”, afirmó el atacante de 29 años. El mensaje llamó la atención no sólo por el destino elegido, sino también por el contraste con expresiones anteriores, cuando se había definido como “100% bostero” tras eliminar a River en la Copa Argentina.
Con una promesa de salida desde el club mendocino, Villa busca un nuevo salto en su carrera luego de haber sido figura en la obtención de la Copa Argentina. Su objetivo es claro: relanzarse en un equipo grande y volver a entrar en la órbita de la selección colombiana. “Ojalá pueda llegar a River y ser citado. ¿Por qué no pensar en pelear un lugar para el Mundial?”, planteó, sin rodeos.
“Estoy fuerte de la cabeza. Si se me da esta oportunidad, la voy a aprovechar”, insistió el delantero, que ahora expone públicamente su intención y presiona para que las negociaciones avancen. Sin embargo, en Núñez el panorama no es sencillo. Las altas pretensiones económicas de Independiente Rivadavia, cercanas a los 12 millones de dólares, su pasado en Boca y las causas judiciales que arrastra (incluida una condena por violencia de género) generan fuertes resistencias a nivel institucional.
El detalle que podría acercar a Villa a River
El representante de Villa es Rodrigo Riep, el mismo agente de Juan Fernando Quintero, con llegada directa al entorno de Gallardo. Aun así, puertas adentro la postura es cautelosa y, por ahora, frena cualquier avance concreto.
En el cierre, Villa volvió a marcar distancia con su etapa en Boca. “Con Riquelme no terminé bien, pero no tengo problema en saludarlo si me toca. Soy profesional”, expresó. Y dejó en claro su postura: más allá de su historia en la Ribera, hoy su mirada está puesta en Núñez.























