No son las Bahamas: en esta playa argentina es tiempo de delfines

Los delfines se acercan en busca de su comida favorita mientras realizan piruetas sofisticadas en los mares argentinos.

Los delfines oscuros se apoderan del sur del país. Los delfines oscuros se apoderan del sur del país. Fuente: La Nación.

Nadar en una playa paradisíaca ya es una experiencia de lujo, pero agregar delfines surcando las olas en el horizonte puede hacerla una postal inolvidable. Para ello no es necesario tomar un vuelo a las Bahamas o cruzar el océano hasta Egipto. En Argentina es tiempo de calor, bebidas frescas y delfines que ofrecen espectáculos sin comparación en las costas australes.

Mientras las ballenas francas australes ya iniciaron su migración hacia los mares del sur tras completar su ciclo reproductivo, los delfines oscuros toman el protagonismo absoluto. Estas especies emprenden su despliegue por la región para conseguir anchoas mientras realizan ágiles saltos y acrobacias sofisticadas a pocos metros de la costa patagónica de Puerto Madryn.

¿Cómo apreciar a los delfines en Puerto Madryn?

Cerca de las populares playas y sin necesidad de mayores traslados, es posible apreciar el show de los delfines oscuros, que desde diciembre hasta abril se acercan a las costas de Madryn en busca de anchoítas y practican frente a los barcos sus saltos favoritos.

Para divisar los delfines oscuros, una especie un poco más chica que los habituales grises, se debe salir en embarcación desde el muelle Luis Piedra Buena de la ciudad. A diferencia de lo que sucede con las ballenas en invierno, estos ejemplares se ven de a decenas durante el verano, mientras hacen piruetas y suben a la superficie para comer.

La experiencia se potencia estando en Madryn en verano. El azul intenso del mar se mezcla con el sol implacable, las arenas anchísimas y las aguas calmas y frescas que fuerzan una tregua entre las altas temperaturas. Allí es posible practicar snorkeling, buceo, kayak, windsurf y stand up paddle.

Toda la diversidad marina de Chubut

La biodiversidad marina en esta región costera de Chubut es abrumadora y un festín para los cada vez más viajeros volcados al turismo de naturaleza. Además de los delfines, en esta época se pueden ver elefantes y lobos marinos, pingüinos y cientos de aves. El Área Natural Protegida Península Valdés (Patrimonio de la Humanidad) y Puerto Madryn son un santuario de fauna marina de fama mundial.

Para ver pingüinos, se puede ir hasta la estancia San Lorenzo, en la Península Valdés, que es la colonia más grande a nivel continental, con una población estimada en 600.000 ejemplares que cada primavera llegan para hacer sus nidos, incubar los huevos y alimentar las crías antes de emigrar, en abril.

La reserva de Punta Tombo, a 170 km al sur de Madryn, es otro sitio histórico para ver pingüinos, mucho más económico que San Lorenzo. Se los puede observar de muy cerca, caminando torpes por la arena y en sus nidos. La caminata por el circuito es libre y tiene una extensión de tres kilómetros entre ida y vuelta.

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