Con la llegada del verano y el aumento de la exposición al sol, el cuidado de la piel se vuelve una prioridad para la salud, ya que una adecuada protección solar, una correcta hidratación y la detección temprana de posibles lesiones resultan claves para prevenir enfermedades dermatológicas.
"La piel es el órgano más importante en el sentido de que es el más grande y el más expuesto en el verano por la ropa que utilizamos, ya que estamos descubiertos. Entonces, es muy importante el cuidado con protector solar renovándolo permanentemente tanto en cara como en todas las zonas expuestas", afirmó la doctora Lucrecia Haurigot Posse, dermatóloga del Hospital Centro de Salud.
En esa línea, la profesional agregó: "en los trabajadores, se puede realizar el cuidado a través de la vestimenta utilizando ropa con mangas largas y sombreros de ala ancha que tapen el sol. Otra medida de protección son los anteojos de sol, por supuesto, en la medida que se pueda usar de acuerdo a la actividad de cada persona".
"El verano, es la época en la que se va a la pileta, a la playa, por lo que hay que utilizar un protector solar de factor 30 en adelante. Si estará muchas horas expuesto al sol, es recomendable uno de factor 50, tanto en rostro como cuerpo. Lo ideal es no exponer a los bebés al sol, pero si llegaran a hacerlo a partir de los seis meses hay productos acordes a la edad que hay que renovar cada tres horas. Si van a estar en el agua o en alguna actividad deportiva que tenga sudoración profunda, donde de alguna manera se lava el producto, se va saliendo, cada dos horas habría que volver a reponerlo", precisó.
La especialista señaló que es trascendental en este período, comer sano, muchas frutas, verduras y tomar por lo menos tres litros de agua por día para evitar la deshidratación de la piel. "Con respecto a los lunares, siempre es importante estar alerta a cualquier cambio en su forma, su tamaño, color, si pica o sangra con facilidad. Todos esos son signos de alarma. Si alguno de esos lunares presenta aluno de ellos hay que controlarlo, cuidarlo, desterrarlo al sol sin protector solar", sostuvo.
El cuidado de la piel en verano
En cuanto a los protectores, agregó, las cremas tienen más poder cubritivo, pero los aerosoles sirven hacer refuerzo. Por ejemplo, cuando vamos a estar larga jornada en una pileta o en la playa, la primera aplicación que sea con crema y puedes llevar el aerosol para reaplicar, teniendo en cuenta que es más práctico y cómodo. Y si lo hace en la cara, es importante aplicar en la mano y de ahí recién sobre el rostro para evitar que le entren los ojos.
"Ante una quemadura por exposición solar, tiene que consultar inmediatamente con el especialista. Una vez quemada la piel, ya lleva un proceso de varios días que es muy difícil que involucione, o sea, hay que hacer pautas más paliativas. Nosotros damos hidratación y en algunos casos muy severos, corticoides en crema, pero siempre con indicación médica. Además, esos días es trascendental que consuman líquido, una buena alimentación y eviten volver a exponerse al sol ya que va empeorando la lesión", explicó.
Por último, la especialista aseguró que "la protección solar en los labios es muy necesaria, porque muchas veces uno no los cuida y se resecan. Entonces, vienen bálsamos, protectores solares, labiales, e hidratantes. Evitar todo lo que sean limpiezas muy fuertes y exfoliaciones en la rutina de todos los días, tratando de hacer cosas más suaves en el verano. Limpiezas, mucha hidratación, uso de cremas con antioxidantes, como vitamina C o niacinamida, que son de las más comunes del mercado".


















