Cuidar la memoria: así se restauran y preservan los tesoros de la Casa Histórica

Especialistas del área de conservación realizan un minucioso trabajo sobre objetos antiguos.

07 Enero 2026

La Casa Histórica no solo es un símbolo de la Independencia, sino también un espacio vivo donde el pasado se cuida día a día. Aprovechando un respiro del intenso calor y el receso turístico, el museo avanza en una de las tareas más delicadas y fundamentales: la restauración y conservación de su patrimonio histórico.

El director del museo, José María Posse, explicó a LA GACETA que los trabajos se concentran actualmente en la sala de reserva, el espacio donde se resguardan los objetos históricos que no están en exhibición permanente. “Es un lugar que requiere condiciones muy precisas de temperatura y humedad, algo que controlamos de manera constante”, señaló.

Gracias a una donación de la Fundación Banco Macro, se incorporaron equipos de climatización de última generación que permitirán mejorar sustancialmente el cuidado de las piezas y, a futuro, abrir este espacio al público.

En ese contexto, la museóloga Ana Oliva, integrante del área de conservación, detalló en LG Play el trabajo silencioso pero esencial que se realiza puertas adentro. “Estamos aprovechando la instalación de los equipos para llevar adelante tareas de conservación preventiva. Esto implica limpieza, acondicionamiento, relevamiento y registro de las colecciones, con el objetivo de garantizar que los bienes patrimoniales perduren en el tiempo y estén siempre a disposición de la comunidad”, explicó.

Cuidar la memoria: así se restauran y preservan los tesoros de la Casa Histórica

Oliva remarcó que estas acciones forman parte de la misión central de los museos: salvaguardar la memoria colectiva. Junto a su compañera Rosario, el equipo trabajará durante todo el mes -y el tiempo que demanden las obras- en el acondicionamiento de mobiliario y objetos históricos, muchos de ellos datados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

“Las tareas que realizamos muchas veces son invisibles para el visitante, pero son las que garantizan que las piezas puedan ser exhibidas. Hacemos controles de plagas, cambios de fundas, limpiezas periódicas y monitoreo ambiental de manera constante”, explicó la museóloga.

Entre los trabajos que se observan en la sala, se destaca la limpieza mecánica superficial, un procedimiento no abrasivo ni químico. “Solo utilizamos limpieza física y aspirado. Si alguna pieza requiere una intervención mayor, contamos con una restauradora especializada que se encarga de ese proceso”, aclaró Oliva.

La especialista también señaló que todas las piezas que integran el acervo del museo llegaron mediante donaciones, algunas desde los tiempos en que la Casa Histórica era apenas un templete. “Nuestro rol es garantizar que esas donaciones sean preservadas. Hoy forman parte del patrimonio del museo y de todos los argentinos”, afirmó.

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