Mucho antes de convertirse en leyenda, Lionel Messi ya dejaba pistas claras de su personalidad y sus sueños. Una nota publicada en el año 2000 por el diario La Capital de Rosario, cuando el rosarino tenía apenas 13 años y jugaba en la décima división de Newell’s, volvió a viralizarse en las últimas horas por sus respuestas tan simples como reveladoras.
En aquel ping pong, Messi se definía como un chico común, amante de la música y del fútbol, pero con una convicción llamativa para su edad. Entre risas y respuestas espontáneas, confesaba que su gran ilusión era jugar en Primera y vestir la camiseta de la Selección argentina, un deseo que con el paso del tiempo se transformó en una carrera irrepetible.
Las respuestas reflejan a un "Leo" todavía lejos del estrellato, pero ya marcado por la humildad y la determinación. Elegía a Newell’s como su equipo, mencionaba a su familia como su sostén principal y se mostraba agradecido por cada oportunidad dentro de la cancha.
Un documento que cobra otro valor con el tiempo
Con la perspectiva que dan los años, aquel ping pong se resignifica como una pieza histórica: el retrato de un chico que soñaba en grande y que terminó cumpliendo cada uno de esos objetivos que, a los 13, parecían apenas ilusiones.
Un ping pong que hoy es histórico
•Un ídolo: Dos, mi papá Jorge y mi padrino Claudio.
•Un técnico: Todos los que tuve, porque de todos aprendí cosas (Gabriel, Morales, Domínguez, Vecchio y Coria).
•Un preparador físico: Pablo Sánchez.
•Un jugador: Dos, mi hermano y mi primo.
•Un equipo: Newell’s.
•Un hobbie: Escuchar música.
•Un tipo de música: Cuarteto y cumbia.
•Un programa de TV: Primicias.
•Una revista: Pasión Rojinegra.
•Un libro: La Biblia.
•Una película: “Cuidado, bebé suelto”.
•Otro deporte: Handball.
•Una modelo: Nicole Neumann.
•Una comida: Pollo con salsa.
•Una materia: Lengua.
•Un estudio: Profesor de educación física.
•Un objetivo: Terminar la secundaria.
•Una meta: Llegar a Primera.
•Una alegría: Cuando salimos campeones con la décima.
•Una tristeza: El fallecimiento de mi abuela.
•Una ilusión: Jugar en la Primera de Newell’s.
•Un recuerdo: Cuando mis abuelos me llevaron por primera vez a jugar al fútbol.
•Un sueño: Jugar en la Selección.
•Una anécdota: Cuando viajamos a Perú y salimos campeones.
•Humildad: Lo que un ser humano no debe perder nunca.
•Las selecciones juveniles: Me gustaría poder integrarlas.
•Expectativas para este año: Poder salir campeón de nuevo.
•La familia: Mi papá Jorge, mi mamá Celia y mis hermanos Rodrigo, Matías y María Sol.
•Los amigos: Gracias a Dios tengo muchos y buenos.
•¿Qué representa Newell’s en tu vida?: Todo, lo máximo.




















