TODO EL EQUIPO. Unos 50 runners se movieron durante el fin de semana en Tafí del Valle.
Mientras muchos tucumanos eligen los Valles en vacaciones para escapar del bullicio urbano y sumergirse en la tranquilidad de sus paisajes, un grupo de corredores apostó por convertir ese entorno en su aliado deportivo. Este fin de semana, el equipo de "LS Entrenamientos" transformó las calles y los senderos de Tafí del Valle en su pista de preparación, recorriendo decenas de kilómetros entre el sábado y el domingo como parte clave de su pretemporada. La meta es llegar a las próximas competencias en su mejor versión física y mental.
"El período óptimo para estimular la producción de glóbulos rojos y elevar los niveles de hemoglobina es una estadía de 21 días en altitud. Esta adaptación mejora directamente la capacidad aeróbica y constituye una fase clave en la preparación para la etapa competitiva. Nosotros implementamos esta metodología para que experimenten de manera integral los beneficios del entrenamiento en altura", comenta el profesor Lucas Santillán a LA GACETA y agrega: "Sirve para llegar fuerte a la competencia, pero hay que hacerlo bien. Si no se respetan los tiempos y la intensidad, puede generarte un bajón justo cuando más necesitás estar al 100%".
EL SÁBADO. La tarea empezó con un recorrido de ocho kilómetros suaves.
Tras completar ocho kilómetros el sábado por la tarde, el entrenamiento se intensificó el domingo con un recorrido exigente. Los atletas partieron desde el kilómetro 60 de la ruta 307 (a la altura de la estación Shell) hasta la cumbre de El Infiernillo, ubicada a 3.042 metros de altitud. El circuito totalizó 21 kilómetros, divididos en 10,5 de ascenso continuo y 10,5 de descenso, desarrollados bajo un sol radiante que acompañó toda la jornada.
La ventaja de correr en equipo
Jimena Frías (30), una de las alumnas de "LS Entrenamientos", cuenta que se trata de disfrutar la experiencia: “Este trabajo es clave para un buen rendimiento durante el año. Si bien es muy duro, venir a realizarlo este fin de semana en Tafí del Valle es una experiencia distinta a lo que uno está acostumbrado. Correr en desnivel es como un desafío para el cuerpo y la mente. Al subir, tus piernas se sienten como si estuvieran trabajando el doble, pero al bajar, es como si estuvieras volando. La adrenalina y la sensación del logro al llegar a la cima son increíbles". "Querer es poder y la mente domina todo una frase que siempre me reitero: en cada kilómetro, ya sea en entrenamiento o carrera : que yo me gano a mi misma, le gano a esa Jimena del pasado", afirma.
EN LOS VALLES. Jimena, Lucas, Juan José y Aylén.
En la misma línea, Juan José Ledesma (34) semana que “estar en altura siempre aporta un aprendizaje positivo. El aire es distinto, más fresco y puro, y eso se siente de inmediato en los pulmones y la capacidad aeróbica. Aunque hay subidas y el terreno es exigente, eso te permite exprimir tu mejor versión como corredor”.
"Hacer este cambio ya lo he vivido antes con el grupo, y sé que los beneficios se prolongan durante todo el año. No es solo una renovación del aire, sino también de las piernas: ganás una fuerza distinta que después te ayuda a encarar carreras difíciles, incluso aquellas en circuitos desconocidos. En definitiva, lo considero un cambio positivo y muy favorable", añade.
"La diferencia en la oxigenación se siente: es mucho más exigente, especialmente con la carga de esta primera semana de pretemporada. El desnivel es un gran desafío para nosotros", describió Aylén Alderete (26), una de las más jóvenes del equipo. Además, consideró que el trabajo en equipo es clave para avanzar: "Es un trabajo mental constante; sola quizás no lo lograría, pero el grupo empuja. Hace un año que entreno y, al mirar atrás, no puedo creer hasta dónde me llevó el running: los lugares, las personas y mi propio esfuerzo".
Santillán, quien se encuentra pendiente de cada detalle junto a Fabiana Vivanco, celebra precisamente esa dinámica colectiva: "El trabajo en equipo es fundamental. Nos facilita enormemente la adaptación a terrenos que no frecuentamos durante el año y, además, fortalece la armonía interna del grupo". El entrenador destaca que esta metodología no solo mejora la preparación física, sino que también construye un soporte emocional clave para enfrentar desafíos competitivos.
En conclusión, más allá de la adaptación física, lo perdurable es la certeza: en este equipo, nadie corre solo. Cuando las piernas flaquean, siempre hay alguien que tira. Ahí está la verdadera ventaja.




















