¿Cómo proteger el corazón con hábitos sencillos? Foto: Lazy_Bear/Getty Images/Business Insider
Protegerse de problemas de salud no se trata tanto de medicamentos o tratamientos costosos, sino de hábitos sencillos. Para que nuestro sistema cardiovascular funcione correctamente y evitar emergencias médicas como un ataque cardíaco, es necesario tener en cuenta aspectos clave, como controlar los niveles de colesterol, y eso puede lograrse a través de la alimentación.
Matthew Landry, investigador, nutricioista y profesor en la Universidad de California, centró sus estudios en cómo los hábitos simples pueden proteger los corazones de problemas graves, como los imprevistos infartos de miocardio. Para el especialista, no hace falta una reforma total de la dieta, sino aplicar pequeños intercambios inteligentes en lo que comemos a diario.
Pequeñas modificaciones en la dieta para la salud del corazón
Aquí te están los tres cambios fundamentales que sugiere el experto para ganar años de vida saludable:
1. El aceite de oliva sobre la manteca
El primer cambio que propone Landry no tiene que ver con qué cocinamos, sino con cómo lo preparamos. El especialista recomienda sustituir la manteca o la grasa animal por aceites vegetales cardiosaludables, como el de oliva o el de palta.
La explicación es química: los lácteos enteros y las grasas animales contienen altos niveles de grasas saturadas que elevan el colesterol LDL (el "malo"). "Este colesterol puede formar una placa pegajosa en las arterias", advierte el investigador. En cambio, las grasas insaturadas del aceite de oliva ayudan a mantener las arterias limpias sin sacrificar el sabor de las comidas.
2. Menos carne roja, más proteínas magras
Uno de los hallazgos más consistentes en las investigaciones de Landry es que reducir el consumo de carnes rojas disminuye drásticamente el riesgo cardiovascular. Tras liderar estudios con gemelos idénticos (que incluso llegaron a documentales de Netflix), el experto comprobó que quienes optan por proteínas más ligeras logran mejores niveles de insulina y peso corporal.
La recomendación no es hacerse vegano de la noche a la mañana, sino intercambiar la carne de vaca, cerdo o embutidos por aves (pollo, pavo) o pescado. "Con el tiempo, lo ideal sería incorporar proteínas vegetales como legumbres, lentejas o tofu, que son excelentes aliados para el corazón", asegura.
3. La regla de los cereales integrales
Finalmente, la clave está en la fibra. Según el nutricionista, la gran mayoría de las personas no consume los 30 gramos de fibra diarios recomendados. La fibra es el "escudo" natural para mantener el colesterol a raya, y la forma más fácil de obtenerla es reemplazando los carbohidratos blancos por sus versiones integrales.
No se trata de dejar de comer pan o arroz, sino de elegir sus versiones de grano entero, como el arroz integral o el pan con semillas. Para darnos una idea: una taza de arroz integral aporta casi seis veces más fibra que una de arroz blanco. Es un cambio mínimo en el plato, pero con un impacto gigante en la salud de nuestras arterias.






















