ENOJADO. Riquelme quedó en malos términos con la dirigencia de Atlético Nacional.
El extremo colombiano, que tenía todo acordado con la dirigencia de Boca, jugará en el fútbol brasileño tras una oferta superadora de seis millones de dólares. Entre el lamento del jugador en redes y la falta de refuerzos, en el "Xeneize" crece la tensión a cinco días del inicio del torneo.
Lo que parecía ser la primera gran alegría del año para Boca Juniors se transformó, en cuestión de horas, en un dolor de cabeza. La novela de Marino Hinestroza llegó a su fin de la manera menos esperada para Juan Román Riquelme: el futbolista colombiano de 23 años no se pondrá la camiseta azul y oro y continuará su carrera en el Vasco da Gama de Brasil. A pesar de que en Brandsen 805 ya preparaban los papeles para su arribo, la irrupción del conjunto carioca con una propuesta económica inalcanzable para el mercado local dinamitó cualquier acuerdo previo con Atlético Nacional.
La negociación, que se encontraba en una etapa de definición, dio un vuelco total cuando el club de Río de Janeiro puso sobre la mesa seis millones de dólares limpios y se comprometió a hacerse cargo de la totalidad de los impuestos de la operación. Esta cifra superó los cinco millones que Boca había ofertado por el ochenta por ciento del pase. Ante la mejora en las condiciones y la inclusión de una plusvalía del veinte por ciento para una futura venta, el club de Medellín cambió drásticamente su postura, dejando al "Xeneize" sin margen de maniobra y con un malestar evidente por el manejo de la situación.
En medio del desconcierto que generó la noticia, el propio Hinestroza alimentó la polémica con una interacción en las redes sociales que no tardó en volverse viral. Ante un posteo de una periodista sobre la caída de su pase, el extremo respondió. “Qué lindo hubiera sido”, escribió, acompañado de un emoji de llanto.
El panorama para el equipo que conduce técnicamente Claudio Úbeda es preocupante. Boca debutará este domingo 25 de enero ante Deportivo Riestra en La Bombonera por el torneo Apertura y todavía no ha podido sumar caras nuevas. La búsqueda de un atacante se volvió una urgencia, especialmente tras las negativas de San Lorenzo por Alexis Cuello y las bajas por lesión de referentes como Edinson Cavani, Miguel Merentiel y Milton Giménez, lo que obligó al cuerpo técnico a subir al juvenil Íker Zufiaurre para completar el plantel.
Con el reloj en contra y el mercado de pases entrando en su etapa final, la directiva comandada por Riquelme deberá reaccionar con rapidez para calmar las aguas. Mientras Hinestroza se prepara para firmar un contrato hasta 2030 bajo las órdenes de Fernando Diniz en Brasil, en Boca crece la incertidumbre por la falta de variantes ofensivas y la dificultad de cerrar nombres de jerarquía para afrontar un semestre que también tendrá a la Copa Libertadores como objetivo principal.





















