CAMBIO DE AVIÓN. La aeronave que llevaba a Trump al Foro de Davos sufrió una falla eléctrica y tuvo que regresar a Estados Unidos. FOTO/AP
El avión presidencial que llevaba al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rumbo al Foro Económico Mundial de Davos debió regresar a una base en Washington luego de registrar una falla eléctrica durante el inicio del vuelo, informaron fuentes oficiales.
Según se detalló, el Air Force One detectó un problema eléctrico menor poco después del despegue. Ante esta situación, se activaron los protocolos de seguridad y se decidió el retorno a la Base Conjunta Andrews, en Washington, para que el mandatario pudiera continuar su viaje en otra aeronave.
La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que la tripulación advirtió la falla cuando llevaban apenas 45 minutos de vuelo. El avión aterrizó nuevamente en la base alrededor de la 1.20 de la madrugada, hora de la Argentina.
Una vez en tierra, Trump cambió de aeronave para retomar su trayecto hacia Suiza. Pasadas las 2 de la madrugada en la Argentina, el presidente abordó un C-32A en la misma base, que pasó a operar con el indicativo Air Force One, y partió nuevamente rumbo a Davos, aunque se prevé un retraso en su arribo.
Periodistas que viajaban a bordo del avión señalaron que las luces de la cabina se apagaron brevemente luego del despegue, sin que se ofreciera una explicación oficial en ese momento. El episodio volvió a poner el foco sobre la antigüedad de las aeronaves presidenciales: los dos aviones que actualmente se utilizan como Air Force One llevan casi cuatro décadas en servicio. Boeing trabaja en sus reemplazos, aunque el programa acumula una serie de retrasos.
Estas aeronaves cuentan con numerosas modificaciones especiales, entre ellas capacidades de supervivencia ante distintas contingencias, blindaje contra radiación, tecnología antimisiles y sistemas de comunicación avanzados que permiten al presidente mantenerse en contacto con el Ejército y emitir órdenes desde cualquier punto del planeta.
En ese contexto, el año pasado la familia gobernante de Qatar le obsequió a Trump un lujoso avión Boeing 747-8 jumbo para incorporarlo a la flota del Air Force One, una decisión que generó un fuerte escrutinio público. La aeronave aún está siendo adaptada para cumplir con los estrictos requisitos de seguridad. Incluso, Leavitt bromeó con los reporteros a bordo del avión la noche del martes al señalar que un jet qatarí sonaba “mucho mejor” en ese momento.
No se trata de un hecho aislado. En febrero pasado, un avión de la Fuerza Aérea que transportaba al secretario de Estado, Marco Rubio, rumbo a Alemania, debió regresar a Washington por un problema mecánico. En octubre, una aeronave militar en la que viajaba el secretario de Defensa, Pete Hegseth, realizó un aterrizaje de emergencia en el Reino Unido debido a una grieta en el parabrisas.
Está previsto que la intervención de Trump este miércoles en Davos esté centrada en cuestiones económicas internas, como el costo de la vida y el acceso a la vivienda, en medio de críticas de parte de su electorado por haber priorizado durante su primer año la agenda internacional, con conflictos como los de Gaza o Ucrania.
Antes de abordar el Air Force One, el mandatario había declarado brevemente a la prensa: “Este será un viaje muy interesante, no sé qué pueda pasar”.






















