Vladimir Putin. ARCHIVO
En un movimiento que consolida el eje Moscú-Teherán en plena crisis regional, el presidente ruso, Vladimir Putin, envió hoy un contundente mensaje de respaldo a Mojtaba Khamenei, recientemente ungido como Líder Supremo de Irán.
El respaldo del Kremlin llega apenas una semana después de la muerte de su padre, el ayatolá Ali Khamenei, en una operación conjunta atribuida a Israel y Estados Unidos.
“Deseo reafirmar nuestro apoyo indefectible a Teherán y nuestra total solidaridad con nuestros amigos iraníes”, expresó Putin a través de un comunicado oficial. El mandatario calificó a Rusia como un “socio fiable” y destacó que la asunción de Mojtaba se produce en un escenario de “agresión armada”, lo que demandará de él “gran coraje y dedicación”.
Mojtaba Khamenei, de 56 años, emerge de las sombras tras décadas de manejar los hilos del poder informal en Irán. Conocido por su extremo bajo perfil y por ser el guardián de la agenda de su padre, su ascenso marca una transición dinástica sin precedentes en la República Islámica, en un momento donde la confrontación con Occidente alcanza su punto de mayor tensión.




















