ESTADOS UNIDOS. Imágenes grabadas por personas que circulaban en el lugar.
En medio de las protestas tras la muerte de Renee Good a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se produjo un nuevo tiroteo en el barrio de Whittier, en Minneapolis, que terminó con la vida de un hombre abatido por fuerzas federales.
El trágico hecho ocurrió cerca de las 9 en una zona muy transitada de la ciudad, donde varias personas circulaban al momento de los hechos. Un video grabado por un transeúnte y difundido ampliamente en redes sociales muestra el instante en que varios agentes intentan reducir a un hombre que, siempre según fuentes policiales citadas por The Post, “tenía un arma de fuego con dos cargadores”. En la grabación también circuló una fotografía del arma, lo que coincide con las versiones preliminares de las autoridades.
Horas más tarde, el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, ofreció una conferencia de prensa y detalló que el hombre abatido tenía 37 años, era residente de la propia ciudad y -a la espera de confirmación oficial- se cree que era ciudadano estadounidense.
O’Hara además aseguró que el sujeto estaba participando de lo que describió como una “reunión ilegal” en el área donde se desató el tiroteo, e instó a la población a evitar el lugar para colaborar con las pesquisas en curso.
“Nuestra exigencia hoy es que las agencias federales que operan en nuestra ciudad lo hagan con la misma disciplina, humanidad e integridad que exige una aplicación eficaz de la ley en este país. Instamos a todos a mantener la paz”, afirmó O’Hara durante la rueda de prensa, en un llamado directo a calmar los ánimos en una ciudad ya al borde del conflicto social.
El tiroteo se produce en un contexto de alta tensión en Minneapolis, provocada por la muerte de Renee Good, una mujer de 37 años que fue abatida por un agente del ICE el pasado 7 de enero. Ese hecho desencadenó protestas masivas, llamados a retirar a las fuerzas federales, huelgas generales y marchas multitudinarias por toda la ciudad.
La indignación popular y las movilizaciones continuaron incluso después de que se confirmara que la muerte de Good fue clasificada como homicidio por múltiples heridas de bala por parte de las autoridades forenses.
























