"No se olviden de Cabezas": 29 años del asesinato que sacudió al periodismo argentino

El crimen de José Luis Cabezas, ocurrido en enero de 1997, sigue siendo una referencia para entender los límites, riesgos y responsabilidades de informar.

No se olviden de Cabezas. Foto tomada de cultura.gob.ar "No se olviden de Cabezas". Foto tomada de cultura.gob.ar
Hace 1 Hs

A 29 años del crimen que sacudió al país, el nombre de José Luis Cabezas vuelve a ocupar un lugar central en la memoria colectiva. No solo como víctima de un asesinato atroz, sino como símbolo de una época y de una batalla que el periodismo argentino todavía enfrenta, la de informar sin miedo.

La mañana del 25 de enero de 1997 marcó un antes y un después. En una cava de Pinamar apareció un Ford Fiesta incendiado. Dentro del vehículo, el cuerpo de un hombre con las manos esposadas y dos disparos en la cabeza. Se trataba de José Luis Cabezas, un fotógrafo que en ese entonces trabajaba para la revista Noticias. Tenía 35 años, una trayectoria consolidada en el periodismo gráfico y la convicción clara de mostrar aquello que el poder prefería ocultar. Esa búsqueda fue, también, su condena.

El fotógrafo que retrató al poder

En una nota publicada por TN, explican que Cabezas estaba en Pinamar cubriendo la temporada de verano, un escenario donde cada enero se cruzaban dirigentes políticos, empresarios y figuras influyentes lejos de la mirada cotidiana de Buenos Aires. En ese contexto logró fotografiar a Alfredo Yabrán, uno de los empresarios más influyentes y enigmáticos de los años noventa.

Durante años, Yabrán había evitado ser fotografiado. Su figura estaba rodeada de misterio, pese a su fuerte incidencia en áreas estratégicas del Estado. La publicación de esa imagen en la tapa de Noticias rompió ese cerco y fue leída como una provocación directa.

La noche del 24 de enero, Cabezas asistió a una fiesta en la casa del empresario Oscar Andreani. Se retiró de madrugada. Nunca regresó. Horas más tarde, su cuerpo fue encontrado dentro de su propio auto, quemado para borrar rastros. La escena no dejaba dudas, no había sido un asalto ni un crimen casual. Fue un mensaje.

Foto que tomó José Luis Cabezas a Yabrán. Imagen tomada de internet. Foto que tomó José Luis Cabezas a Yabrán. Imagen tomada de internet.

Un asesinato con responsables

Desde el comienzo, el crimen de Cabezas tuvo un gran impacto social y esta repercusión empujó a la Justicia a avanzar.

Las primeras investigaciones condujeron a un grupo de policías bonaerenses conocidos como “Los Horneros”, señalados como autores materiales del secuestro y asesinato. Entre ellos estaban Gustavo Prellezo, Aníbal Luna, Sergio Gómez, Horacio Braga y José Luis Auge. Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán, fue identificado como el nexo entre los ejecutores y el poder económico.

La hipótesis judicial sostuvo que el crimen fue ordenado desde el entorno del empresario. Yabrán llegó a ser citado como principal sospechoso, pero nunca declaró. En mayo de 1998, cuando pesaba sobre él una orden de detención, se suicidó en una estancia de Entre Ríos. Su muerte cerró una parte del expediente, pero dejó abiertas muchas preguntas.

En 2002, los responsables fueron condenados a prisión perpetua. Con el paso del tiempo, varios accedieron a beneficios y libertades condicionales, una situación que generó indignación y renovados reclamos de justicia por parte de la familia de Cabezas y de organizaciones periodísticas.

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