Ideal para espacios reducidos: el árbol frutal que no levanta raíces, da frutos en verano y casi no requiere mantenimiento

Cada vez más personas eligen cultivar árboles en balcones y terrazas. Qué dice el Feng Shui.

Ideal para espacios reducidos: el árbol frutal que no levanta raíces, da frutos en verano y casi no requiere mantenimiento
Hace 2 Hs

Cultivar un árbol en casa dejó de ser un privilegio exclusivo de quienes cuentan con grandes jardines. En los últimos años, la tendencia de incorporar especies frutales en balcones y terrazas se consolidó por sus múltiples beneficios: aportan frescura, color, mejoran el aire y, de acuerdo con el Feng Shui, también pueden atraer prosperidad y buenas energías.

Entre las opciones más recomendadas por especialistas, el mandarino se destaca por su gran adaptabilidad, su aroma característico y sus frutos veraniegos. Además, es una especie que no levanta raíces, por lo que no perjudica los suelos y resulta ideal para viviendas con espacios reducidos.

Viveristas y expertos en jardinería coinciden en que el mandarino es una excelente elección para cultivar en recipientes de gran tamaño. Con una poda regular, puede alcanzar entre dos y tres metros de altura, brindando una sombra suave y produciendo frutos en un período relativamente corto.

A esto se suma su valor simbólico: el color naranja intenso de sus frutos activa el elemento Fuego dentro del Feng Shui, asociado con la abundancia, la vitalidad y la buena fortuna, lo que refuerza su atractivo más allá de lo ornamental.

Cómo cultivar un mandarino sano y productivo

Para garantizar un crecimiento saludable y una buena fructificación, es fundamental elegir una maceta de al menos 50 litros de capacidad, lo que permite que las raíces se desarrollen sin estrés. El suelo debe ser suelto, bien drenado y rico en nitrógeno y potasio, nutrientes esenciales para los cítricos.

En caso de no contar con espacio suficiente para una maceta grande, existen variedades enanas de mandarino que se adaptan a recipientes más pequeños y también producen frutos, manteniendo las mismas ventajas que las especies tradicionales.

Consejos clave para su cuidado

Para asegurar el buen desarrollo del mandarino, los especialistas recomiendan colocar piedras en el fondo de la maceta para favorecer el drenaje, utilizar sustrato específico para cítricos y cubrir correctamente la raíz. El riego debe realizarse cuando la tierra esté semi seca; luego del trasplante, se aconseja regar dos veces al día durante las primeras dos semanas.

La maceta debe ubicarse en un espacio soleado y protegido del viento. Una vez que la planta esté estabilizada, bastará con un riego semanal para mantenerla en óptimas condiciones.

Un árbol que aporta salud, energía y bienestar

Además de ofrecer frutos ricos en vitamina C, el mandarino brinda frescura y un aroma natural que embellece cualquier ambiente. Según el Feng Shui, las mandarinas doradas simbolizan prosperidad y energía vital, motivo por el cual son utilizadas en rituales de Año Nuevo y en decoraciones destinadas a atraer fortuna.

En muchos países asiáticos, regalar mandarinas es considerado un gesto de buenos augurios y éxito económico. Cultivar un mandarino en casa, entonces, no solo aporta salud y bienestar, sino que también suma un componente simbólico positivo.

En definitiva, incorporar este árbol frutal en el hogar mejora la calidad del aire, reduce el estrés y permite disfrutar de una cosecha abundante y deliciosa, ideal para compartir en familia, incluso en los espacios más pequeños.

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