El secreto para que la fruta no se pudra rápido y dure más en la heladera
Conservar la fruta fresca por más tiempo es una preocupación habitual en muchos hogares. A pesar de guardarla en la heladera o en cajones diseñados para ese fin, el moho, las bacterias y el oscurecimiento natural suelen arruinar piezas que, a simple vista, todavía parecen aptas para el consumo. Frente a este problema cotidiano, un truco casero comenzó a ganar popularidad por su simpleza y efectividad.
La recomendación fue compartida por el ingeniero químico Diego Fernández, quien explicó un método fácil de aplicar antes de guardar la fruta. La clave está en el uso de ácido cítrico, un compuesto accesible y económico que se consigue tanto en supermercados como en farmacias.
El procedimiento no requiere experiencia ni materiales especiales. Solo hay que disolver una cucharada de ácido cítrico en medio litro de agua y colocar la mezcla en un envase con atomizador. Luego, se rocía la solución sobre la superficie de la fruta, se deja actuar alrededor de un minuto y se seca bien antes de almacenarla. Con ese simple paso, la fruta puede mantenerse en mejor estado durante más tiempo.
Desde el punto de vista químico, el efecto se explica por la acción del ácido cítrico sobre el pH. Al volver más ácida la superficie de la fruta, se dificulta la proliferación de hongos y bacterias. Además, este compuesto actúa como antioxidante y ayuda a frenar el pardeamiento, un proceso que provoca el oscurecimiento en muchas frutas debido a la acción de enzimas naturales.
Una de las dudas más frecuentes es si este método puede reemplazarse por jugo de limón. Si bien el limón también ayuda a retrasar el oscurecimiento, Fernández aclara que deja residuos de azúcares y aromas que pueden favorecer el desarrollo de microorganismos. En ese sentido, el ácido cítrico resulta más efectivo y, a largo plazo, más económico.
Este truco puede complementarse con otros hábitos simples: no lavar la fruta antes de guardarla si no se va a aplicar ningún tratamiento, separar las piezas dañadas para que no afecten al resto y evitar la humedad excesiva en los recipientes.























