OPORTUNIDAD. Ante la falta de un "9", el uruguayo es una de las alternativas que baraja la dirigencia "Xeneize".
Boca Juniors atraviesa días de fuerte movimiento en el mercado de pases y no solo por las gestiones avanzadas por Ángel Martín Romero y Santiago Ascacíbar. Con la Copa Libertadores como gran objetivo de la temporada, en el club se mantienen atentos a distintas oportunidades, especialmente en una zona sensible del equipo que hoy aparece condicionada por las lesiones.
La seguidilla de bajas de Edinson Roberto Cavani, Miguel Ángel Merentiel y Milton Giménez obligó a la dirigencia a mirar con atención el puesto de centrodelantero. Con pocas variantes disponibles y un calendario exigente por delante, cualquier ofrecimiento que se ajuste a las necesidades deportivas es analizado. Así fue como llegó a Brandsen 805 una propuesta desde Uruguay: Matías Arezo.
El delantero de Peñarol tiene contrato vigente hasta diciembre de 2026 y fue acercado a la consideración de Juan Román Riquelme y Marcelo Daniel Delgado. Con 23 años, surgido en Montevideo y con un paso por el Granada de España, Arezo es un nombre conocido en el fútbol argentino y que supo estar en el radar de River Plate en el pasado, por pedido expreso de Marcelo Gallardo.
No entiendo como Matias Arezo no es considerado como el nueve titular. Hace goles, presiona, mete asistencias como esta, y se agarra a trompadas.
— Juani RodrÃguez (@JuaniiR06) January 22, 2026
ð¤·ð»ââï¸ Â¿Qué más necesita hacer? pic.twitter.com/SSZWl3CzOK
Por el momento, el ofrecimiento no tuvo una respuesta formal. En Boca analizan la viabilidad de la operación, no solo desde lo deportivo sino también desde lo reglamentario. Para avanzar, el club debería liberar un cupo a través de una salida al exterior o un préstamo, una alternativa que hoy aparece compleja con el mercado prácticamente cerrado y que enfría cualquier posibilidad inmediata.
Mientras tanto, Arezo aguarda definiciones sin haber iniciado aún la competencia oficial en el fútbol uruguayo. En la última temporada, sus números fueron consistentes: disputó 48 partidos, convirtió 18 goles y entregó seis asistencias, registros que explican por qué su nombre vuelve a aparecer en la órbita de los grandes del fútbol argentino.






















