Pidieron la prisión preventiva para los dos empleados del Senado bonaerense acusados de liderar una secta
Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñóz están imputados por al menos ocho hechos de abuso sexual agravado. El juez de Garantías tiene cinco días para resolver. La defensa solicitó una audiencia donde podrían pedir el arresto domiciliario.
Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñóz están detenidos en La Plata. (Foto: Instagram @mc_lacapitanalp)
La fiscal Betina Lacki solicitó este miércoles la prisión preventiva para los dos empleados del Senado de la provincia de Buenos Aires acusados de liderar una secta que abusaba de mujeres en La Plata.
Se trata de Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñóz, procesados por abuso sexual con acceso carnal reiterado y agravado por el grave daño en la salud psicofísica de las víctimas, y en concurso real con privación ilegal de la libertad. Es por al menos ocho hechos, algunos de ellos ocurridos dentro de las oficinas de la legislatura bonaerense.
Lo hizo ante el juez de Garantías, Juan Pablo Masi, quien tendrá cinco días para resolver el pedido. Antes, el magistrado citó a una audiencia establecida en el artículo 168 bis, a pedido de la defensa de los imputados, donde los abogados podrían solicitar la morigeración de la prisión preventiva, como el arresto domiciliario, o realizar distintos planteos y cuestionar la prueba. Será este viernes, a las 12.
La fiscal fundamentó su solicitud en la pena en expectativa, que podría ser de 15 años como máximo, el peligro de fuga y el peligro de entorpecimiento dado que los acusados habrían estado acosando a las víctimas e infiriendo en la causa.
A su vez, Lacki acumuló las denuncias que habían quedado radicadas en la UFI N°2, pero que tramitaban por separado. Sin embargo, debe resolverse esa cuestión, ya que uno de los expedientes recayó en el juzgado de Masi, mientras que el otro está en manos de Pablo Raele. En ese sentido, pidió que se decline la competencia a favor del segundo.
Fuentes judiciales informaron a TN que también se está investigando el rol de distintos funcionarios que conocían los hechos o al menos estaban enterados de lo que ocurría en el Senado, y aun así no denunciaron, pese a que hayan sido delitos de instancia privada.
Las acusaciones contra los empleados del Senado
Según la fiscalía, la secta tenía una estructura piramidal y habría funcionado desde 2015 hasta 2019. Por un lado, Rodríguez, que era el líder máximo, identificado como el “Dios Kiei”, un guerrero con supuestos poderes mundiales y un “semidiós reencarnado”, se presentaba como un ser al que las víctimas debían servir y satisfacer por ser su propósito en el mundo.
A su lado, Daniela Silva Muñoz actuaba como “Sensei” o maestra espiritual. Su papel era el de facilitadora. Utilizaba su posición de “confidente” o “amiga” para persuadir a las víctimas de mantener vínculos sexuales con Rodríguez, y argumentaba que no se podía romper la “trieja” (relación de tres).
De acuerdo a los testimonios de las denunciantes, ellos se conocían de distintos ámbitos. Algunas llegaban a tener el primer contacto a través de la militancia política, ya que la pareja era referente del Movimiento Ciudadano “La Capitana” de La Plata, un partido kirchnerista que militó a Unión por la Patria y que se define como “Popular, democrático, feminista y latinoamericanista”.
También el vínculo se gestó en el ámbito universitario, donde Rodríguez era ayudante de un profesor de Ciencias Políticas. Incluso, una de las denunciantes contó en su declaración que el hombre le pagaba los estudios y le generaba una dependencia económica de la cual le costaba salir por presiones y amenazas que ejercía sobre ella.
Otro de los lugares donde conocía a sus víctimas era en eventos y encuentros de mujeres, donde Muñóz era referente de Género en la agrupación que integraba junto a su pareja. Sin embargo, según consta en el documento fiscal, “en clara oposición a las funciones que debería llevar a cabo, persuadía a las víctimas a presentarse en su domicilio o en la propia oficina del Senado, dejándolas encerradas con Nicolás para que este abusara de ellas”.



















