La publicidad llega también a la IA: ChatGPT incorporará anuncios basados en conversaciones

Sam Altman anunció la introducción de piezas publicitarias personalizadas, una estrategia que se suma a nuevas opciones de membresía.

Chat GPT introducirá anuncios de prueba. Chat GPT introducirá anuncios de prueba. Fuente: Davide Bonaldo/SOPA Imágenes/Shutterstock
Hace 1 Hs

Incluso las startups millonarias deben recurrir a estrategias incómodas para sus usuarios. Con el propósito de saldar algunas deudas, OpenAI anunció hace unos días que comenzará a probar avisos en su versión gratuita, aunque por ahora la medida se limitará a la población estadounidense adulta. La decisión, que Sam Altman venía deslizando con reservas en instancias anteriores, conlleva un detalle clave: todo lo que compartimos con ChatGPT puede convertirse en la base para una pauta quirúrgicamente adecuada a nuestros gustos.

La introducción de piezas publicitarias se da en paralelo al lanzamiento de la suscripción "Go", un modelo intermedio de U$S 8 al mes. Esta opción busca captar a quienes desean funciones mejoradas (mayor memoria y creación de imágenes) sin pagar los U$S 20 del esquema Plus o los U$S 200 del Pro. Sin embargo, hay una "letra chica": los clientes de "Go" también verán comerciales; solo las cuentas empresariales quedarán exentas de la publicidad.

El costo de invertir en la IA

Esta presión por monetizar responde a una realidad financiera abrumadora. La firma busca generar réditos de sus 800 millones de navegantes mensuales para costear una infraestructura que requiere una inversión de 1,4 billones de dólares en los próximos ocho años. Según explicó CNN, Altman espera cerrar 2025 con ingresos de 20.000 millones de dólares, y los anuncios son el camino más corto para lograrlo.

La estrategia es ambiciosa: utilizar el contexto de las charlas para vender. Si un interesado le pide a la IA ayuda para planificar un viaje a un destino determinado, el sistema podría mostrar banners de hoteles o excursiones en la zona. Estos aparecerán al final de las devoluciones bajo la etiqueta de "patrocinados".

Privacidad y límites: ¿qué sabe la IA de nosotros?

Ante la lógica preocupación por la privacidad, la compañía aclaró que los mensajes comerciales no influirán en la objetividad de las contestaciones de la tecnología. "Los usuarios deben confiar en que las respuestas se basan en lo que es objetivamente útil", señalaron desde la firma. Además, aseguraron que no venderán los datos directamente a los anunciantes y permitirán desactivar la personalización basada en los chats.

No obstante, OpenAI estableció "zonas rojas" donde no habrá publicidad por razones éticas y legales, como temas sensibles y restricciones en menores de edad. Se evitarán estas inserciones en charlas sobre salud mental, medicina o política; además, la difusión no se mostrará a menores de 18 años (edad que la empresa estima mediante el comportamiento del sujeto en la app).

Una tendencia irreversible

A pesar de que Altman confesó en el pasado que "odia" los anuncios y que le resultaba una idea "inquietante" para el modelo generativo, la realidad del mercado parece haberle ganado la pulseada. OpenAI no está sola en esto: gigantes como Meta ya comenzaron a usar sus chatbots para perfilar comercialmente a su público.

La apuesta de la empresa es que el cliente termine viendo la publicidad no como una interrupción, sino como una herramienta de compra directa. Pronto, la pregunta "¿qué me recomendás comprar?" tendrá una respuesta que, además de inteligente, vendrá con un botón de pago integrado, según explicaron desde CNN.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios