El alimento ancestral que fortalece el corazón, el cerebro y aporta proteínas

Originaria de Bolivia y Perú, este alimento incluso forma parte de la dieta de los astronautas por sus propiedades únicas.

Quinoa Quinoa
Hace 2 Hs

Un cultivo ancestral de origen sudamericano vuelve a captar la atención de la nutrición moderna por su perfil nutricional excepcional. Se trata de la quinoa, una semilla milenaria cuyo valor estratégico para la seguridad alimentaria global es destacado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), debido a su aporte de aminoácidos esenciales y grasas saludables que benefician el sistema neuronal y protegen la salud cardiovascular.

La quinoa es considerada por los especialistas como un grano integral, ya que conserva todas las partes originales de la semilla. Su composición incluye grasas saludables, hidratos de carbono, hierro, calorías y azúcares, además de compuestos bioactivos que superan el valor biológico de los cereales tradicionales. Originaria de Bolivia y Perú, este alimento incluso forma parte de la dieta de los astronautas por sus propiedades únicas.

Entre sus principales virtudes se encuentra el alto contenido de Omega 3, un ácido graso poliinsaturado presente tanto en alimentos vegetales como animales. Según explica el portal informativo MedlinePlus de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, este tipo de grasa fortalece el sistema neuronal y protege al organismo frente a accidentes cerebrovasculares.

Cada 100 gramos de quinoa aportan 8,35 gramos de Omega 3, una cifra que supera ampliamente a la del salmón, que ofrece solo 2,67 gramos por cada 100 gramos. Carlos Andrés Zapata, CEO de Cazamed, valida estos datos, aunque aclara que el organismo no absorbe la totalidad del nutriente ingerido: el cuerpo asimila solo una parte, por lo que la quinoa debe funcionar como un complemento dentro de una dieta equilibrada.

Ventajas proteicas frente al arroz y el trigo

Además de su aporte graso, la quinoa se destaca como una fuente relevante de proteínas, superando los niveles del arroz integral e incluso del salmón. La FAO resalta esta característica en sus documentos técnicos y señala:

“Es así que, si se compara el contenido de aminoácidos esenciales de la quinua con el del trigo y el arroz, se puede apreciar su gran ventaja nutritiva: por ejemplo, para el aminoácido lisina, la quinoa, como también es conocida, tiene 5,6 gramos de aminoácido/ 16 gramos de nitrógeno, comparados con el arroz que tiene 3,2 y el trigo 2,8”, afirma la entidad en su informe La quinoa: cultivo milenario para contribuir a la seguridad alimentaria mundial.

La presencia de aminoácidos esenciales permite que este grano funcione como un reemplazo de productos cárnicos en dietas vegetarianas. Estos compuestos son la base de las proteínas y, en combinación con otras fuentes vegetales, contribuyen a un equilibrio nutricional adecuado y al desarrollo de los tejidos corporales.

La quinoa también se distingue por su aporte mineral. Contiene hierro, magnesio, calcio y zinc en proporciones que superan a las de los cereales más consumidos a nivel mundial. Según datos de la FAO, el contenido de zinc “casi que dobla la cantidad de su valor en el trigo y cuadruplica el mismo en la del maíz”.

Estos minerales cumplen funciones esenciales: el hierro transporta oxígeno en la sangre, el zinc refuerza las defensas naturales, y el magnesio junto al calcio garantizan el correcto funcionamiento de huesos y músculos. Su incorporación en la alimentación diaria mejora el perfil nutricional general y contribuye al reemplazo de carnes cuando se combina con otras fuentes vegetales.

Acción antioxidante y beneficios para la piel

Entre sus propiedades adicionales, la quinoa ayuda a prevenir enfermedades asociadas al daño celular y a reducir los signos del envejecimiento. Es rica en vitamina E, una molécula orgánica que protege los tejidos del daño provocado por los radicales libres. La marca cosmética Bioxán indica que el grano también aporta vitamina C, clave para neutralizar las moléculas responsables del estrés oxidativo y para estimular la producción de colágeno, fundamental para mantener la estructura de la piel.

Asimismo, la planta contiene dos flavonoides antioxidantes, la quercetina y el kaemferol, sustancias que disminuyen los efectos del paso del tiempo sobre el organismo.

Por último, los especialistas recomiendan consultar con un nutricionista o médico de cabecera antes de realizar cambios en la alimentación. El asesoramiento profesional permite evitar efectos adversos y garantizar una incorporación segura de nuevos alimentos a la dieta.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios