Mucho más que rugby: Martín Terán y el Seven que convirtió a Tafí en epicentro del verano
El Seven de Tafí del Valle ya es un clásico. Y Martín Terán, referente histórico del rugby de nuestra provincia, fue uno de los grandes impulsores de esta fiesta que no para de crecer.
“Este evento empezó siendo puramente rugbístico y hoy es mucho más que eso”, resume ante LA GACETA. Y agrega: “Es un evento deportivo, social y turístico muy importante para la provincia”. La edición actual confirma esa evolución. Hoy, más de 150 periodistas acreditados, marcas acompañando y un marco de público imponente. “Que todos estén acá es un salto de calidad para el Seven. Tafí del Valle es glorioso y ojalá esto crezca año a año”, afirma.
De hobby a proyecto de vida
Para Martín, el Seven no es solo organización: es parte de su historia personal. “Cuando empecé con esto era un hobby. Hoy es parte de mi vida”. Detrás de una jornada intensa de competencia hay meses de planificación y trabajo, algo que el público muchas veces no ve, pero que se refleja en el resultado final. “Es muchísimo esfuerzo para un solo día, pero cuando ves a la gente disfrutar, todo vale la pena”.
Y aunque hoy su rol está lejos de la cancha, confiesa que la adrenalina sigue intacta. “Sí, te dan ganas de jugar. Ves una jugada y pensás ‘yo haría esto o aquello’. Pero ya estoy en otra etapa”. Las secuelas físicas del rugby -incluida la necesidad de un implante de cadera- lo obligan a ser prudente: “Podría jugar, pero tengo miedo de golpearme”.
Del rugby al fútbol, sin perder identidad
Martín Terán es uno de los pocos deportistas tucumanos que logró dejar huella en dos mundos. Ícono del rugby provincial, también se dio el gusto de jugar al fútbol profesional en Atlético Tucumán. “Soy fanático del fútbol y de Atlético desde chico. Ya había jugado dos mundiales de rugby y un día dije: ¿por qué no?”, recuerda.
Su paso fue breve, pero imborrable. “Siempre digo que fue un paso chiquito, pero hasta el día de hoy la gente me lo recuerda. Voy a la cancha y me saludan, se acuerdan del gol. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?”. La transición no fue sencilla desde lo físico -tuvo que bajar varios kilos-, pero sí desde lo humano: “Me quedo con muchísimos amigos, tanto del rugby como del fútbol”.
Un evento que hace latir a Tafí
El crecimiento del Seven se mide también fuera de la cancha. Tafí del Valle trabaja al límite de su capacidad durante el evento. “Está explotado el Valle, más del 100%”, le comentaron a Terán autoridades locales y del área de turismo. Hoteles llenos, comercios activos y una circulación constante de visitantes de Tucumán y de provincias vecinas como Salta, Santiago del Estero, Catamarca y Córdoba.
“Que trabajen los comerciantes, los hoteles, que la gente del lugar se beneficie, eso es muy gratificante”, dice. “Este tipo de eventos hay que replicarlos en Tucumán, tenemos lugares increíbles”.
Mirar hacia adelante
Con 26 ediciones a cuestas, Martín no se conforma. “Siempre sentimos que nos falta algo, que nos olvidamos de algo”, admite con sinceridad. Por eso, cuando baja la espuma del torneo, empieza de inmediato el análisis: qué funcionó, qué no, qué se puede mejorar. “La gente siempre pide algo más”.
El desafío es sostener la esencia y, al mismo tiempo, seguir innovando. “Este año la gastronomía funcionó muy bien. Todos están vendiendo. Hay que ver qué le agregamos después”.

















