Las líneas en el cielo tienen su explicación entre el vapor de los motores y tiempo gélido de la atmósfera. Fuente: Imagen Ilustrativa/Web
Seguramente, más de una vez levantaste la vista y te encontraste con esas líneas blancas que cruzan el azul profundo. Parecen dibujos caprichosos que permanecen allí, a veces por minutos y otras por horas luego de un traslado aéreo. Aunque para algunos resulten un misterio o motivo de sospecha, la explicación es puramente física y meteorológica.
Estas marcas no son más que nubes artificiales. Según explica la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) en una publicación de El Mundo, el fenómeno se origina en los motores de las aeronaves. Al volar a grandes alturas, los motores expulsan vapor de agua a temperaturas muy elevadas que, al entrar en contacto con el aire gélido de la atmósfera, se transforma en cristales de hielo.
El efecto del vaho en las alturas
Para entenderlo de forma sencilla, podemos compararlo con lo que ocurre en un día de invierno cuando exhalamos aire por la boca y vemos "humito". Es el mismo principio: la diferencia térmica entre el interior del motor (o nuestros pulmones) y el exterior provoca la condensación inmediata.
Sin embargo, no todas las estelas son iguales. Su duración e intensidad dependen directamente de la humedad y la temperatura del entorno. Por eso, hay días en los que el cielo parece un pizarrón lleno de garabatos y otros en los que el avión pasa sin dejar rastro alguno.
Entre estelas fugaces y persistentes
Los expertos categorizan estas formaciones según su comportamiento. Las "estelas de vida corta" son aquellas que desaparecen casi al instante porque el aire está seco y el hielo vuelve a su estado gaseoso rápidamente. Por el contrario, existen las "estelas persistentes", que pueden mantenerse durante horas.
Estas últimas se producen cuando hay mucha humedad en la atmósfera. En esos casos, las líneas no solo se quedan quietas, sino que pueden ensancharse, adoptar formas irregulares y desplazarse con el viento, llegando a cubrir grandes porciones del cielo como si fueran nubes naturales.
Mitos y teorías de la conspiración
A pesar de la evidencia científica, este fenómeno dio pie a diversas teorías conspirativas. Hay quienes las denominan "estelas químicas" (o chemtrails), sugiriendo que forman parte de un plan secreto para rociar sustancias sobre la población o para manipular el clima de forma artificial a través de la geoingeniería.
No obstante, la comunidad científica es tajante al respecto. El artículo original aclara que estas líneas son el resultado natural de la combustión y las condiciones climáticas. Lo que vemos es, esencialmente, agua y hielo suspendidos a miles de metros de altura, recordándonos lo activa que es nuestra atmósfera.




















