"Pensé que me mataban": el estremecedor testimonio del DT argentino que estuvo secuestrado en Marruecos

Gabriel Calderón viajó por una supuesta oferta de trabajo, cayó en una trampa y pasó casi un día bajo amenaza mientras lo obligaban a entregar dinero.

RELATO. Gabriel Calderón decidió contar el secuestro que sufrió en Marruecos para alertar a otros entrenadores sobre este tipo de estafas. RELATO. Gabriel Calderón decidió contar el secuestro que sufrió en Marruecos para alertar a otros entrenadores sobre este tipo de estafas.
Hace 2 Hs

El entrenador argentino Gabriel Calderón rompió el silencio y contó una experiencia extrema que vivió en 2024, cuando fue secuestrado en Marruecos tras aceptar una falsa propuesta laboral. Su relato, crudo y detallado, expone una modalidad de estafa que ya tuvo más de un antecedente y que lo llevó a pasar casi 24 horas bajo amenaza directa de muerte.

Calderón, ex futbolista de Racing e Independiente, campeón mundial Sub 20 en 1979 junto a Diego Maradona y ex integrante del plantel dirigido por Carlos Bilardo en Italia 1990, explicó que decidió hacer pública la historia con el objetivo de evitar que otros entrenadores caigan en la misma trampa. El disparador fue el caso del técnico inglés Adrian Heath, quien denunció una situación similar.

Todo comenzó el 6 de junio de 2024. Calderón viajó desde España hacia Marruecos ilusionado por una oferta para dirigir. Le habían dicho que un príncipe, supuesto interesado, estaba de vacaciones y quería reunirse con él. Aunque aparecieron señales de alerta desde el inicio, como el pedido de mantener el viaje en secreto y la imposibilidad de ir acompañado por su representante, decidió avanzar.

Al llegar al aeropuerto de Tetuán, nadie lo esperaba. Tras insistir con su contacto, un auto fue a buscarlo. Viajaban un adulto y un niño de nueve años, lo que le generó confianza y le bajó la guardia. En el trayecto le avisaron que la reunión se demoraba y que primero irían a una casa.

Ahí empezó la pesadilla. En un departamento, durante una cena, tres personas se levantaron de golpe y le apoyaron un machete en la cabeza. Le dijeron que con él no tenían un problema personal, pero que estaban siendo presionados y necesitaban dinero. Desde ese momento quedó retenido, vigilado de manera permanente y obligado a intentar transferencias bancarias.

Durante casi un día entero, Calderón pensó que podía ser asesinado después de entregar el dinero. Logró enviar mensajes cifrados a su familia, aun sabiendo que los secuestradores escuchaban y leían todo. La situación dio un giro cuando recibió un llamado de la Embajada de España (había ingresado con pasaporte español), lo que generó pánico en uno de los captores.

Ese miedo fue clave. Calderón negoció su salida, pidió que lo llevaran al aeropuerto y aseguró que no habría consecuencias. Finalmente fue liberado, aunque los delincuentes lograron sacarle 1.900 euros en efectivo. Una transferencia mayor pudo ser anulada a tiempo gracias a su familia.

Ya a salvo, decidió no denunciar formalmente por temor a represalias. “Pensé en la protección de mi familia”, explicó. Hoy, con el caso ya conocido, eligió contar lo ocurrido para alertar a otros entrenadores y exponer una trama de engaño, amenazas y violencia extrema.

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