ESCALA. Los contratos de la Fórmula 1 reflejan diferencias millonarias entre los pilotos consagrados y quienes recién se abren camino en la categoría.
La Fórmula 1 vuelve a mostrar, fuera de la pista, una de sus caras más impactantes y tiene que ver con la dimensión económica que rodea a la categoría. De acuerdo a estimaciones difundidas por el sitio especializado RacingNews365, los salarios base de los pilotos para la temporada 2026 exponen diferencias extremas entre las grandes figuras del campeonato y quienes recién comienzan su camino en la Máxima.
El relevamiento aclara que las cifras corresponden únicamente a los contratos fijos anuales y no contemplan premios por resultados ni acuerdos personales de patrocinio, dos factores que, en el caso de los pilotos top, pueden elevar de manera considerable los ingresos finales.
En el fondo del ranking aparecen Franco Colapinto y Arvid Lindblad, con contratos estimados entre 500.000 y U$S 1 millón por temporada. Para el piloto argentino será su primera campaña completa desde el inicio en la Fórmula 1, luego de su paso por Williams y de haber reemplazado a Jack Doohan en Alpine durante 2025. Lindblad, en tanto, tendrá su estreno absoluto. Aun así, se trata de cifras que superan con amplitud los ingresos promedio de jóvenes profesionales en otras disciplinas.
Un escalón más arriba figuran Liam Lawson y Oliver Bearman, ambos con salarios cercanos al millón de dólares anuales. En la franja intermedia aparecen nombres que representan proyectos a futuro y pilotos en consolidación: Kimi Antonelli y Gabriel Bortoleto, con 2 millones cada uno, mientras que Valtteri Bottas e Isack Hadjar alcanzan los 5 millones por temporada.
La experiencia sigue pesando a la hora de negociar. Nico Hülkenberg y Esteban Ocon perciben alrededor de U$S 7 millones, mientras que Sergio “Checo” Pérez, tras quedar fuera de la grilla en 2025, regresa con Cadillac con un contrato estimado en 8 millones, por debajo de lo que cobraba en su etapa anterior en Red Bull.
Por encima de los 12 millones anuales se ubica un grupo estable de pilotos consolidados: Alex Albon, Pierre Gasly y Lance Stroll. En el siguiente nivel aparecen Oscar Piastri y Carlos Sainz, ambos con contratos de 13 millones, y luego Fernando Alonso, quien afronta posiblemente una de sus últimas temporadas en la categoría con un salario de U$S 20 millones.
En la cima, la brecha se vuelve abismal. El actual campeón del mundo, Lando Norris, tiene garantizados U$S 30 millones anuales. George Russell y Charles Leclerc comparten el siguiente escalón con 34 millones cada uno, reflejo de su rol central en Mercedes y Ferrari. Más arriba aparece Lewis Hamilton, con un contrato de 60 millones en Ferrari, y en lo más alto se mantiene Max Verstappen, con un salario base de U$S 70 millones, cifra que podría superar los 100 millones al sumar bonos y patrocinios.



















