DEFENSA EXITOSA. Con 68 puntos, Tafí A repitió el logro del año pasado, se quedó con el título y el equipo completo celebró en la jornada final de las Olimpiadas Intervillas en el Club Tafí del Valle. Raco A y Villa Nougués completaron el podio. SANTIAGO GIMÉNEZ / LA GACETA
Las Olimpiadas Intervillas tuvieron un cierre a la altura de su historia. Ayer, en el Club Tafí del Valle, las delegaciones de las cuatro villas protagonizaron las rondas finales de la 52ª edición del certamen, que volvió a consagrar a Tafí A como campeón de la tabla general. El equipo local sumó 68 puntos y se quedó con el título, escoltado por Raco A (51) y Villa Nougués (49).
La jornada final regaló, además, el mejor clima del fin de semana. Cielo despejado, cerros nítidos como postal y un sol que bañó al también conocido como Club de Veraneantes durante toda la tarde. Con 21 grados -lejos de los 28 que se sentían en la capital-, el escenario fue ideal para una definición cargada de deporte, encuentros y camaradería.
Desde cerca de las 11 comenzaron a disputarse las semifinales de fútbol, vóley, pádel y tenis. Los primeros eliminados se despedían de las canchas con abrazos, risas y relatos compartidos: hacía minutos había bronca, pero ya empezaban a transformarse en anécdotas. Ese es, también, uno de los sellos de las Intervillas.
Había acción en cada rincón del predio. Desde las canchas de pádel se gritaban goles del fútbol; desde el vóley se comentaban puntos largos del tenis. Todo ocurría en simultáneo, con las delegaciones moviéndose de una disciplina a otra, alentando y celebrando como una sola comunidad.
En el pádel, Villa Nougués y Marcos Paz definían uno de los finalistas del Mixto. Concentración absoluta, festejos intensos y resignación inmediata en cada punto. Las tribunas también jugaban su partido, con voces que se cruzaban entre risas y bromas: “Quiero entrar yo”, “cómo nos recuperamos, eh”. Finalmente, la pareja integrada por los hermanos Joaquín y María Murga se impuso y llevó a Marcos Paz a la final. “Es la primera vez que jugamos juntos. Yo juego hace años, pero a ella le empezó a gustar hace poco y se animó. Está siendo muy divertido”, contó Joaquín. En la definición, Tafí A se quedó con el título, y Marcos Paz fue subcampeón. “El año que viene será”, prometió María.
A pocos metros, el fútbol femenino ofrecía uno de los momentos más vibrantes del día. Tafí A y Villa Nougués empataron 5-5 en semifinales y definieron su suerte desde los 12 pasos. Entre comentarios cruzados y nervios contenidos, emergió la figura de Alexandrina Reineri, arquera de Villa Nougués, que atajó el penal decisivo. “Miré un poco a dónde estaba mirando ella -Cristina ‘Kika’ Ávila Terán-, vi que estaba del otro lado y me tiré al contrario. Por suerte salió”, contó.
En la final, Villa Nougués venció 1-0 a Raco A en un partido ajustado y de gran nivel, para coronarse campeón. El grito de “Dale, dale La Villa” bajó desde las tribunas, mientras Guadalupe Terán Nougués, autora del gol, resumía el desahogo: “Veníamos de perder la final de vóley, así que teníamos muchas ganas de ganar esta”.
La acción se trasladó enseguida al vóley masculino, donde Tafí A se impuso a Raco A en un duelo intenso y celebró otro campeonato. Entre las figuras estuvo Guillermo Isas, que festejó con su hijo Santiago en brazos y junto a su hermana Valentina, una de las organizadoras. “Ya está desde temprano en las Intervillas, esperando que algún día juegue él”, dijo, entre risas. “Somos campeones otra vez. Tafí es un lugar espectacular, que disfrutamos desde hace años. Fue un gran fin de semana para compartir con la familia y los amigos”, indicó.
Mientras los torneos se iban definiendo, el clima en el club mantenía una energía especial. Niños jugando alrededor del predio, jóvenes compartiendo mates y comidas, y los más grandes reencontrándose en largas charlas. En la final del fútbol de veteranos (+35), ese espíritu volvió a aparecer: “¿Cuántos goles va metiendo tu papá?”, preguntaban los chicos, mientras Tafí B y Villa Nougués disputaban el título. Tras empatar, la definición llegó por penales y fue Villa Nougués quien se quedó con el campeonato.
Entre los campeones estaba Juan Martín Imbert, ex Boca, San Martín y Atlético. “Vine con familia, primos y amigos. Me invitaron y es un evento hermoso. Se compite bien y el plus es estar todos juntos”, contó, luego de animarse también al fútbol de “11”.
Con la actividad deportiva concluida, llegó el momento de la entrega de premios. Tras repasar a los ganadores de cada disciplina y el recuento final, Tafí A fue consagrado bicampeón y volvió a levantar el tradicional “plato” de LA GACETA.
“Estamos muy contentas; creemos que todo salió más que espectacular. Todo lo que estuvo a nuestro alcance se hizo de la mejor manera”, resumió Valentina Bujahza, una de las organizadoras. “Hubo factores que no dependían de nosotras, como el clima, pero finalmente acompañó. Terminamos sin lesionados y sin problemas mayores. Gracias por la predisposición, por seguir confiando y ayudándonos. Ojalá sean muchos años más… y vamos por las que vienen”.
Así, entre títulos, abrazos y promesas de regreso, las Intervillas volvieron a demostrar que son mucho más que una competencia: son una tradición viva, que se renueva año tras año en Tafí del Valle.























