Marcha por pedido de justicia, en Alderetes LA GACETA/ fotos de Silvia Granara
Familiares y allegados de Joaquín Rodrigo Ibarra se movilizaron al cumplirse un mes del homicidio ocurrido en Alderetes para reclamar avances en la causa, el traslado de los adolescentes acusados y una respuesta judicial efectiva.
La convocatoria partió desde plaza Urquiza y culminó frente al Ministerio Público Fiscal, donde los manifestantes se concentraron para exigir que la investigación avance y que los dos sospechosos sean trasladados al penal de Benjamín Paz. Al grito de “Justicia por Joaquín” y “No murió, lo mataron”, expresaron su dolor y su reclamo.
LA GACETA/ fotos de Silvia Granara
El joven fue asesinado el 12 de enero, cuando fue interceptado por dos adolescentes armados en un intento de robo. Según la investigación, Ibarra habría entregado sus pertenencias sin ofrecer resistencia, pero aun así recibió un disparo en la cabeza. Los acusados permanecen con prisión preventiva en el Instituto Roca, mientras la causa continúa en etapa investigativa.
La movilización
Durante la marcha, familiares y amigos portaron carteles y pancartas en reclamo de justicia. A pesar de tratarse de un día laboral, una importante cantidad de personas acompañó el pedido. Entre los presentes estuvo Alberto Lebbos, padre de Paulina Lebbos, quien se acercó para brindar apoyo a la familia.
“Marchamos para pedir justicia. Los asesinos de Joaquín son menores. Están retenidos en el Instituto Roca, que es más un centro de recreación que de condena. Queremos que cumplan una verdadera pena”, expresó una de las tías del joven.
También pidió que se contemple el dolor de las familias de las víctimas: “Los derechos humanos también deberían considerar a los seres queridos. Deberían ver al abuelo de Joaquín, de 86 años, llorando todos los días”, sostuvo.
La mejor amiga del joven agregó: “No puede ser que maten a mi mejor amigo y sigan como si nada. Ellos continúan con su vida, mientras nosotros tenemos que ir al cementerio a verlo. Él ni siquiera ofreció resistencia”.
LA GACETA/ fotos de Silvia Granara
El reclamo de la familia
Durante la concentración tomó la palabra la abuela del joven, Rosario del Valle Rodríguez. Manifestó su malestar por cambios en la organización de la marcha y cuestionó que la convocatoria, prevista inicialmente en plaza Independencia, fuera modificada a último momento, lo que —según consideró— pudo afectar la concurrencia.
“Había muchísima gente invitada, vecinos y conocidos, pero cambiaron el lugar sobre la hora. Eso me hace pensar que hay algo raro”, expresó.
La mujer también manifestó su desconfianza en el sistema judicial, aunque aseguró que continuará acompañando el reclamo. “No creo en la Justicia. Ahí está Lebbos, hace 19 años que lucha. No me dan razones para confiar, pero vamos a seguir peleando”, afirmó. Además, vinculó la problemática de la violencia con la falta de educación y pidió políticas públicas orientadas a la formación de los jóvenes: “Esto se salva educando. La educación te salva de todo”.
Maricel Núñez, hermana de la víctima, sostuvo: “Hoy marchamos porque se cumple un mes del asesinato de mi hermano. Fue una manifestación pacífica; solo pedimos justicia real y que no se olviden de Joaquín”.
Ramiro Nicolás, amigo del joven, describió el impacto del hecho: “Nos arrebataron a Joaquín. Esa noche solo queríamos compartir entre amigos y terminó en tragedia. Lo único que pedimos es justicia y que los acusados paguen por lo que hicieron”. Luego añadió: “La inseguridad siempre estuvo, pero cuando se lleva la vida de alguien cercano, te destruye”.
El abogado de la familia, Camilo Orce, explicó que la causa continúa en etapa de investigación: “Se están recopilando pruebas para esclarecer completamente el hecho. Hay medidas que se presentarán, pero por estrategia procesal aún no se difunden”.
El debate sobre la imputabilidad
Durante la manifestación, familiares y amigos también se pronunciaron a favor de reducir la edad de imputabilidad. “Si son capaces de usar un arma y cometer un crimen, también deben asumir las consecuencias”, sostuvo la hermana del joven.
Ramiro agregó: “No les tembló el pulso para dispararle. Queremos que paguen. Un crimen de adulto debería tener pena de adulto”.
La investigación sigue en manos del Ministerio Público Fiscal, mientras la familia insiste en el pedido de justicia y en que los acusados reciban una condena acorde a la gravedad del hecho.





















