El truco poco conocido del aire acondicionado que reduce el consumo de energía en casa

Los equipos de aire acondicionado incluyen una función poco utilizada que puede reducir significativamente el consumo de energía sin afectar el confort.

El aire acondicionado tiene un modo oculto que permite ahorrar energía El aire acondicionado tiene un modo oculto que permite ahorrar energía Infobae

En medio de las altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en un aliado indispensable, pero también en una de las principales fuentes de consumo eléctrico del hogar. Sin embargo, lo que muchas personas desconocen es que estos equipos tienen una función específica que puede marcar una gran diferencia en la factura de luz. 

Se trata de un ajuste que suele pasar desapercibido, pero que fue diseñado precisamente para mejorar la eficiencia energética y evitar un gasto innecesario. Activarlo puede cambiar por completo la forma en que el equipo enfría el ambiente y el impacto que tiene en el consumo mensual.

Se trata de la función de ahorro de energía o modo eco, que está en la mayoría de los aires acondicionados modernos, aunque muchos usuarios la pasan por alto. Esta característica, presente en diversos modelos, permite optimizar el rendimiento del equipo sin necesidad de realizar cambios drásticos en la temperatura ambiente.

Al activar esta opción, el aparato ajusta automáticamente su funcionamiento para mantener el equilibrio entre el consumo y el confort. Así, se evita que trabaje de manera continua a máxima potencia, reduciendo el gasto de energía.

Este modo opera de forma inteligente, regulando el compresor y el ventilador para que no estén activos todo el tiempo. Cuando la temperatura de la habitación alcanza el nivel deseado, el equipo disminuye su rendimiento y, en lugar de apagar el compresor por completo, lo mantiene en funcionamiento a un nivel mínimo.

Qué le pasa al aire acondicionado cuando activo el ahorro de energía

Cuando se activa el modo de ahorro de energía, este ajusta varios parámetros del aire acondicionado para optimizar su desempeño. En primer lugar, la velocidad del ventilador suele ser menor en comparación con el funcionamiento regular, lo que significa que el aparato no fuerza la circulación de aire a máxima potencia.

Además, este modo permite que la temperatura de la estancia transite ligeramente, evitando ciclos de encendido y apagado constantes que generan picos de consumo eléctrico.

Otro aspecto clave de esta función es que prioriza la eficiencia térmica. Esto quiere decir que, aunque el aparato pueda tardar un poco más en alcanzar la temperatura deseada, una vez alcanzada, se mantiene con menor gasto de energía.

Los sensores del equipo también juegan un papel fundamental, detectando variaciones en la temperatura y ajustando el funcionamiento para evitar sobrecalentamientos o enfriamientos excesivos.

Cuánto puede bajar el consumo de energía

El uso de este modo puede representar un ahorro significativo en el consumo eléctrico. Según diversos estudios, activar esta opción puede reducir hasta un 30% el gasto energético en comparación con el uso estándar del aire acondicionado.

Esto no solo se traduce en una disminución del monto total en la factura mensual, sino que también tiene un impacto positivo en la sostenibilidad, porque se reduce la huella de carbono generada por el consumo desmedido de electricidad.

Es importante tener en cuenta que el nivel de ahorro puede variar según el modelo y las condiciones del espacio en el que se utiliza el equipo. Sin embargo, activar este modo es una de las formas efectivas y sencillas de reducir el consumo sin renunciar a la comodidad de un ambiente climatizado.

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