Boca sigue en deuda y la paciencia se agota

El "Xeneize" volvió a mostrar un pobre funcionamiento, apenas suma siete puntos y fue despedido con reprobación por su gente. Paredes salió lesionado y Cavani reapareció sin poder cambiar la historia.

Boca sigue en deuda y la paciencia se agota

Boca Juniors volvió a quedar en deuda y la paciencia de su gente empezó a agotarse. En la tarde-noche del domingo, el “Xeneize” empató 0-0 con Platense en La Bombonera y profundizó su mal momento futbolístico. El equipo conducido por Claudio Úbeda no solo dejó pasar otra oportunidad para acomodarse en el Torneo Apertura, sino que además se fue reprobado por su público, que despidió al plantel con silbidos tras el pitazo final.

Después de la dura caída ante Vélez en Liniers, la vuelta a casa aparecía como el escenario ideal para una rápida recuperación. Sin embargo, la imagen fue muy pobre. Boca mostró serias dificultades para generar juego asociado, le costó horrores romper el orden defensivo rival y volvió a exhibir una alarmante falta de eficacia en los metros finales. Las pocas aproximaciones que consiguió no tuvieron claridad ni contundencia, y el cero en el arco rival terminó siendo una consecuencia lógica de lo que produjo.

Leandro Paredes, uno de los referentes y voz autorizada del plantel, tuvo un rendimiento irregular, en sintonía con el equipo. Como si fuera poco, debió salir reemplazado a seis minutos del final por molestias en el tobillo y encendió una luz de alarma de cara al compromiso del viernes ante Racing, nuevamente en La Bombonera. “Duele hacer este tipo de partido. Tenemos que cambiar y mejorar muchísimas cosas y hacer autocrítica”, reconoció el mediocampista, visiblemente golpeado por el presente futbolístico.

El regreso del uruguayo Edinson Cavani fue uno de los pocos datos salientes del encuentro. Tras una prolongada inactividad por lesión, el delantero “charrúa” ingresó a los 19 minutos del segundo tiempo en lugar de Miguel Merentiel y volvió a disputar un partido oficial por primera vez desde fines de noviembre. Sin embargo, su presencia no modificó la tónica del encuentro: casi no recibió pelotas limpias y no pudo inquietar a un rival que defendió con disciplina y concentración.

Del lado visitante, Platense planteó un partido inteligente. Con un esquema sacrificado, líneas compactas y mucha solidaridad en la marca, anuló los intentos ofensivos del “Xeneize” y apostó a algún contragolpe aislado. En ese contexto, su arquero Matías Borgogno se erigió como una de las figuras, transmitiendo seguridad cada vez que Boca logró arrimarse con cierto peligro. El “Calamar” no generó situaciones claras, pero cumplió su libreto y se llevó un punto valioso.

Frustración

Los números empiezan a reflejar la preocupación: Boca suma apenas siete unidades en cinco fechas y todavía no encuentra ni regularidad ni funcionamiento. La sensación que quedó en el estadio fue de frustración. El equipo insinuó más de lo que concretó y terminó chocando contra sus propias limitaciones. Los silbidos, cada vez más intensos, fueron el termómetro de un público que exige una reacción inmediata.

En otro de los encuentros destacados de la fecha, Gimnasia y Estudiantes igualaron 0-0 en el clásico platense, disputado en el estadio Juan Carmelo Zerillo. El duelo fue chato y friccionado, con escasas emociones. La ocasión más clara estuvo en los pies de Guido Carrillo para el “Pincha”, pero su remate se fue junto al palo izquierdo de Nelson Insfrán.

La quinta fecha se cerrará hoy desde las 19 con el cruce entre Deportivo Riestra y Newell’s Old Boys, en un duelo que puede empezar a perfilar el panorama en la tabla. Mientras tanto, en La Ribera saben que el margen de error se achica y que el viernes no habrá excusas: Boca necesita ganar y, sobre todo, volver a convencer.

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