El clima en Rosario pasó de la bronca deportiva a la preocupación institucional. Tras la derrota 3-0 frente a Banfield por la sexta fecha del Apertura, Newell’s quedó en zona de descenso y decidió cortar por lo sano: Sergio Gómez y Favio Orsi dejaron de ser los entrenadores del primer equipo.
Newell’s Old Boys en crisis: amenazas, una molotov y la salida de Orsi-Gómez tras la derrota con Banfield
La "Lepra" cayó 3-0 ante Banfield, quedó en zona de descenso y despidió a la dupla técnica. En la madrugada, un desconocido ingresó al predio de Bella Vista y arrojó una bomba molotov al auto de un futbolista, además de dejar una bandera con amenazas.
El ingreso del predio de Newell's.
El ciclo fue breve y sin respuestas. En seis partidos no consiguieron victorias, empataron dos y perdieron cuatro. Muy lejos de la campaña que habían realizado en Platense, la dupla no logró enderezar el rumbo de un equipo que hoy marcha anteúltimo en la tabla anual de la Liga Profesional, comprometido con la permanencia.
Minutos después de la caída ante el "Taladro", el club oficializó la decisión en redes sociales: “El Club Atlético Newell’s Old Boys informa que se ha tomado la decisión de dar por finalizado el ciclo de Sergio Gómez y Favio Orsi al frente del plantel profesional de la institución”. Un comunicado breve para un momento delicado.
Pero la tensión no se limitó al plano futbolístico. Cuando el micro del plantel regresó a Rosario, un grupo de hinchas increpó a los jugadores con fuertes insultos. “¡Nos van a mandar al descenso!” y “¡Pongan huevo!” fueron algunas de las frases que se escucharon en medio del enojo.
La situación escaló aún más durante la madrugada. Un desconocido logró ingresar al predio de Bella Vista y arrojó una bomba molotov contra el vehículo del futbolista Facundo Samuel Guch. El fuego generó daños menores y no se propagó, por lo que no hubo heridos. El agresor escapó antes de ser identificado.
Además del ataque, dejó una bandera con un mensaje intimidante: “Ganen o balas para todos”. Hasta el momento, el club no emitió un comunicado específico sobre el episodio.
Newell’s atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. A la crisis deportiva se suma un contexto social explosivo que enciende alarmas. En Rosario, la pelota ya no es lo único que arde.






















